ORLANDO CANO VALLEJO | El Nuevo Siglo
Martes, 13 de Mayo de 2014

MIRADOR

Sumas y restas

En 12 días los colombianos habremos decidido si queremos la Nación tal cual o preferimos cambios en su manejo administrativo. Los principales candidatos presidenciales tienen sumas y restas en su plataforma de Gobierno presentada a consideración de ciudadanos en la plaza pública. Ningún pretendiente al Palacio de Nariño tiene la varita mágica para encauzar en próximos 4 años los destinos nacionales.

Ningún candidato ostenta la verdad revelada acerca de instrumentos que empleará para lograr la razón de ser del voto este 25 de mayo: un país estable, seguro, incluyente, sin guerrillas, sin paramilitares, sin corrupción, sin abuso de poder, amigo del consenso, de la concertación, cercano a la equidad, la justicia social, el empleo digno y la transformación de contaminadas costumbres de Gobierno. Unos saben más que otros o al menos es la sensación que causan en sus giras de campaña. Unos conocen mejor las regiones, otros el arte de gobernar.

El país puede caber en la cabeza de algún candidato, pero no las soluciones que esperamos 40 millones de ciudadanos esperanzados en un porvenir donde todos tengamos espacios y la justicia sea honesta y efectiva.

Las cábalas periodísticas señalan que Juan Manuel Santos ganará la primera vuelta, muy seguramente repetirá victoria en la segunda. Óscar Iván Zuluaga repunta en encuestas y hay un fenómeno a su favor: está calando en las regiones.

Marta Lucía Ramírez va bien en su intención de voto, aunque retirada del galope que parecen llevar las carreras proselitistas de Santos y Zuluaga. Ella cae bien en círculos independientes, en conservadores disciplinados, en juventudes dispersas, en mujeres olvidadas y lastimadas por la violencia y el secuestro, viudas de la guerra, y también gusta en la academia.

En pueblos pobres de Colombia hay sabor agridulce por el tono con que se han movido campañas. Muy politizadas e histéricas por la serie de acusaciones y agravios. Son muchos los que aún este martes 13 no saben por quien salir a votar y si lo saben ignoran la razón. Cientos de miles de sufragios en suspenso. Y van a ser determinantes el 25. Votos que sumarán, pero aún no se sabe a qué candidato. Es una intención de voto que todavía no define nombre, espera una señal más clara para tomar partido.

Podría ser que el país no traga entero y que en estas votaciones presidenciales, va a ser hueso duro de roer. No es fácil convencer al elector primario del programa de Gobierno que le presenta un aspirante a la Presidencia.

Jóvenes más racionales hoy y críticos frente al voto se fijan mucho en la experiencia reciente del país antes de tomar posición. Los campesinos a su vez muy ligados a partidos y nombres, salen a sufragar y con tiempo definen su candidato.