JUAN DIEGO BECERRA | El Nuevo Siglo
Viernes, 30 de Agosto de 2013

Los firmantes

Como es apenas obvio, el paro agrario de esta semana se llevó todos los titulares y la mayor parte de la atención de los medios y de la opinión. Los desórdenes, bloqueos y destrozos terminaron dejando bajo la mesa una noticia que podría parecer de otro planeta, pero que tristemente terminó siendo también en nuestro país.

Existen dos páginas en Internet en donde puede observarse quiénes fueron los firmantes de la revocatoria de Petro, como si fuese información abierta al público. Un evidente abuso contra la privacidad, que no se justifica en un régimen democrático.

Que se filtren algunos datos, aunque complicado, vaya y venga. Es el precio de incluir a muchas personas dentro del proceso de verificación de las firmas. Pero que existan dos fuentes diferentes en las que puede revisarse con número de cédula si cada bogotano firmó las listas, ya es un problema mayor. No sólo por lo que significa en términos de persecución política, sino por los problemas de seguridad que se desprenden en medio de un ambiente polarizado como el que se vive en la ciudad actualmente.

Y como no sería extraño, esto tampoco terminará siendo culpa de nadie. Ya salieron por ahí a decir que fue uno de los excontratistas del Distrito el que compró el espacio en la red, pero seguramente terminará enredando la investigación hasta que sigamos en las mismas. Mientras tanto ya es claro que el voto no es privado, que la decisión de cada uno queda abierta al escrutinio del gobernante y que nadie puede hacer o decir nada. Si publican las firmas, no puede esperarse nada bueno de aquellos que quieren enrarecer aún más el ambiente político.

Lo único que debería ser claro es que Gustavo Petro debería salir a condenar el acto y por lo menos poner la cara sobre un asunto en el que él se encuentra directamente involucrado, pues las firmas fueron entregadas a su movimiento político y se supone que desde allí salieron para hacerse públicas.

Es una responsabilidad que debe asumirse con aquellos que no están de acuerdo con su mandato y que apostaron a un proceso democrático para buscar su revocatoria, pero que también son bogotanos.

Hoy, además del caos generado por los vándalos que intentaron hacerse pasar por campesinos, desde el gobierno distrital parece también que existe una forma de violencia implícita en la divulgación de la información. Ojalá no se tomen represalias contra aquellos que por pensar diferente, prefieren utilizar la democracia sobre los tapabocas que tanto condenamos en esta semana de paro.

@juandbecerra