JUAN ÁLVARO CASTELLANOS | El Nuevo Siglo
Jueves, 19 de Septiembre de 2013

Serán proezas

 

La cadena de proyectos, propuestas y obras inconclusas creó durante muchas décadas  expectativas y negocios imaginarios, en quienes pensando en calidad de vida y mejores medios de subsistencia, decidieron comprometer inversiones y trabajo. La historia se repite. De nuevo se habla de la recuperación del rio Magdalena, como vía de transporte de carga. No se conoce cómo impulsarán rehabilitación de municipios marginales al rio que puede ser una fuente económica y de desarrollo para esas localidades.

 

Hace no menos de 5 años, se esbozó la idea de construir tres circuitos férreos en occidente, centro y la costa norte, con líneas para carga y pasajeros. Pocos días después del anuncio se amplió con la posibilidad de un cuarto circuito, desde los Llanos Orientales hasta el centro del país, alrededor del costado oriental de Cundinamarca.

La Aeronáutica Civil, después del paro agrario, dice que prepara readecuación del aeropuerto de Tunja,  donde se hizo pista y un pequeño terminal, a finales de la década de los años 50. Respondería al transporte de carga y pasajeros de Boyacá al resto del país. Esa ciudad no tiene terminal de transporte terrestre, sino garaje con casetas en madera, plásticos y carpas. Y es cuna de empresas transportadoras en el país.

 

Las  Villas Olímpicas para Juegos Nacionales se construyen y se destruyen, en manos de desgreño y olvido.  Ese fue el destino de las obras en Neiva e Ibagué. Esos dos estadios en deterioro tienen las peores canchas en la Liga profesional de Fútbol. No quedan atrás obras públicas en Arauca y Casanare, con plantas y acueductos que se iniciaron y se abandonaron en medio de corrupción regional.

Hay que declarar Día Cívico, cuando funcione  el Túnel de la Línea, ilusión del eje cafetero y el suroccidente colombiano. Es la obra más esperada de los últimos tiempos. No se sabe del destino de las anunciadas carreteras, Medellín-Quibdó y Pereira- Quibdó, esta última adjudicada a consorcio colombo-español. Y cada semana se detallan más pasos para hacer el Metro de Bogotá. Nadie lo cree.       

Hubo reacción favorable de la ciudadanía, al anunciarse eliminación de leyes innecesarias, muchas de ellas aprobadas para manipular intereses. La decisión para acabarlas, duerme en lo profundo. No se desconoce que la eliminación de trámites oficiales al ciudadano fue bien recibida. Y se pueden suprimir más. También se destaca la conexión de todo el país, a tecnología de fibra óptica. Sin embargo, se habla mucho y se hace poco. Por eso serán proezas, la terminación del aeropuerto Eldorado, cumplimiento del Pacto Agrario, encontrar fórmula para precio de gasolina y hacer Reforma a la Salud.