Jaime Pinzón López | El Nuevo Siglo
Miércoles, 9 de Septiembre de 2015

EL TEMA MIGRATORIO

La punta del iceberg

A  veces los arboles no dejan ver el bosque. Como existe el problema con Venezuela, el  equivocado cierre de la frontera y la deportación masiva de colombianos -el señor Maduro insiste, exagerando, en  que hay cinco millones en su país-, es importante el tema migratorio. A la población contabilizada por el DANE de cuarenta y ocho millones cuatrocientos mil habitantes, debemos precisar la migración de los últimos años la cual puede ascender a seis millones. Disponemos de informes de la Organización  para las Migraciones de Naciones Unidas, de la Agencia Para Refugiados (Acnur), del análisis de nuestra Cancillería  y de documentos publicados por los gobiernos.

En Estados Unidos residen millón ochocientos mil colombianos legales; en Venezuela probablemente hay más de dos millones y el dato es absolutamente menor al de su Presidente; en España trescientos cincuenta mil, según el Instituto Nacional de Estadística de esa nación; en los Emiratos Árabes treinta  y un mil; en Ecuador trescientos veinte mil; en Canadá cincuenta mil, -de los cuales  catorce mil son refugiados en quince años-; en el Reino Unido diez y seis mil; en Italia treinta mil; y nuestros compatriotas viven especialmente en México, Costa Rica, Australia, Nueva Zelanda, Israel, Perú, Guatemala, Honduras, El Salvador, Egipto, Francia, Rusia, Brasil, Chile, Argentina, Panamá, Mozambique, principalmente en cuarenta y cinco países. Algunos Estados reciben profesionales que nos hacen falta. Las autoridades canadienses consideran positivo el ingreso de personas calificadas entre treinta y cuarenta años con sus familias. La migración hacia Colombia tiene que cotejarse, especificarse y valorarse, empezando por la venezolana que es grande.

¿Por qué se han ido y se van tantos compatriotas? ¿A buscar  oportunidades o por desplazamiento forzoso? Ellos extrañan la patria y difícilmente volverán. Dentro del proceso de paz el punto de las migraciones ocupa sitio clave y en el posconflicto habrá que otorgar facilidades a compatriotas que quieran regresar y asegurar la permanencia de quienes piensan emigrar. La migración es distinta hasta en países limítrofes. Un caso que merece análisis: fuentes oficiales aseguran que de mil ochocientos nacionalizados en Colombia durante este siglo, setecientos renunciaron a la ciudadanía en los últimos veinte meses y que su decisión se relaciona con las nuevas normas de impuestos. 

En el mundo la cuestión migratoria está en primera plana e  impacta. No somos ajenos a la situación. Con Venezuela la prioridad, desde luego, es el respeto por los derechos humanos, la reapertura de la frontera, la adopción de un programa bilateral  para enfrentar el conflicto  de doble vía. El presidente Juan Manuel Santos acierta en el amistoso propósito y urge el examen del fenómeno migratorio, de allá y acá,  de  sus causas y efectos.