HENRY BRADFORD SICARD | El Nuevo Siglo
Jueves, 11 de Septiembre de 2014

Soy capaz

 

Esta semana empezó la gran campaña nacional por la paz “Soy capaz” que viene liderando el periodista independiente Marc de Beaufort, con el apoyo y acompañamiento de la ANDI. La campaña durará cerca de un mes en todo el territorio nacional, con un mensaje claro a todos los colombianos para ponernos a pensar sobre cuál es la mejor forma en la que cada uno de nosotros puede aportar para alcanzar la anhelada paz en nuestro país y así poder convivir de una mejor manera.

La particularidad que tiene esta cruzada nacional es que no es promovida por el Gobierno, no tiene partido político específico ni es impulsada o financiada por una empresa particular; por el contrario, es una campaña de carácter nacional, donde participa un gran número de empresas privadas que guiadas y organizadas por De Beaufort, buscan enviar un mensaje de reflexión a todos los ciudadanos del país.

Participan quizá las 120 empresas más importantes que operan en Colombia, las cuales tienen un alto grado de reconocimiento por todos los habitantes; hacen parte de este selecto grupo, compañías de consumo masivo, entidades financieras, instituciones de educación, iglesias de diferentes credos, equipos de fútbol, medios de comunicación y cantantes. Todos unidos para enviar un mensaje de reconciliación y renovación, invitando a que los ciudadanos de todos los estratos sociales e incluyendo los rincones más remotos del país, seamos conscientes de que debemos trabajar de manera conjunta, persistente y perseverante para alcanzar la paz y aportar, desde las posibilidades de cada uno, para que logremos convivir con respeto, armonía e igualdad.

Infortunadamente hablar de paz actualmente, parece estar limitado a un tema de Gobierno y de algunos actores puntuales, debido a las banderas usadas en la pasada contienda electoral y al proceso de paz, promovido por el Presidente,  que se lleva a cabo desde hace dos años en La Habana y sobre el cual, dadas las circunstancias presentes, se presentan grandes dudas sobre el resultado que puedan tener las conversaciones donde el Gobierno y la guerrilla de Las Farc, son los protagonistas.

Sin embargo, la realidad es que la paz es un anhelo de todos los colombianos y debemos ser nosotros los “dueños” de la reconciliación, los protagonistas de esta transformación nacional; somos todos nosotros los testigos durante tantas décadas de sufrimiento, guerra, inseguridad, muertes, desesperanza y estamos cansados de noticias trágicas, atentados, secuestros y reclutamiento de niños. Ese es el país que han vivido nuestros abuelos, padres y hermanos, pero soy un convencido de que si cada uno de nosotros aporta un grano de arena por vivir en armonía, respetando las normas mínimas de convivencia con las personas que tenemos cerca, nuestros hijos y nietos podrán vivir en un país mejor.

Si todos contribuimos desde nuestras posibilidades particulares y somos capaces de conectar con el que piensa distinto, de respetar las diferencias y discrepancias, estaremos haciendo nuestro aporte personal al futuro del país; aporte que puede parecer mínimo en nivel individual, pero que en nivel nacional, sin duda alguna, puede hacer una gran diferencia para lograr un país mejor, con mejores horizontes para nuestros hijos.