DIEGO ARANGO* | El Nuevo Siglo
Jueves, 28 de Noviembre de 2013

La alegría del evangelio

 

El Papa Francisco publicó su primera exhortación apostólica titulada: La alegría del evangelio. En esta carta el Santo Padre hace un profundo llamado  para atender con preferencia aquellas cosas que afectan a la Iglesia en el mundo. A abrir las puertas a todas las comunidades cristianas, a avanzar de primeros en la evangelización de los pueblos, hacerlo sin temores, a atreverse a llegar donde la gente necesite del evangelio. El Papa quiere una Iglesia misionera, de cara a la gente y que los sacerdotes sean más agentes evangelizadores que autopreservadores del estatus y hacerlo sin miedo de revisar costumbres arraigadas que no están ligadas al núcleo del evangelio ni a los preceptos eclesiales de otras épocas. En pocas palabras, el Papa aboga por una Iglesia más moderna y útil a la gente, que se preocupe de sus situaciones reales de vida, que el evangelio sea el motor que impulse sus vidas en el bien andar y para eso los ministros son los llamados a la imitación de Jesús.

Expone también el Papa otro asunto de relevancia y es el papel de la mujer. Expresó que debe cumplir una presencia más incisiva, ampliando los espacios para su participación, lo que no indica la ordenación sacerdotal de la mujer, sólo es un llamado a que tenga presencia en los lugares donde se tomen las decisiones importantes. Dice también el Papa que hay que perder el miedo de cambiar costumbres tan arraigadas que no obedecen a los tiempos de hoy, que hoy hay que ser libres y creativos venciendo ese criterio de que las cosas siempre se han hecho así. Lo que no significa que lo esencial en la fe se modifique, es sólo buscar las nuevas formas de llegar con el evangelio, en especial a aquellos que no conocen a Cristo o que conociéndolo se encuentran alejados de Él.

Otro aspecto significativo de su carta es un profundo llamado a interesarse por la pobreza de la gente, a ser más sensibles con los desfavorecidos y a atender a los más pobres, para así resolver los problemas del mundo. Lanza el Santo Padre una frase muy acertada para los tiempos actuales, diciendo que “no  es progresista intentar eliminar los problemas eliminando la vida humana”. En eso cierra la puerta definitivamente a que la Iglesia cambie de postura frente al aborto. En pocas palabras es muy importante conocer esta primera exhortación pastoral del Santo Padre, leerla y asimilarla para comprender el pensamiento del hombre señalado por el Espíritu Santo para conducir nuestra Iglesia en los tiempos actuales, modernos y de muchos cambios. Donde la forma de evangelizar debe regresar a los inicios del evangelio, pero sirviéndose de las nuevas tecnologías y métodos para penetrar en los hogares y ser parte de la vida  cotidiana de la gente. Pero siempre preservando los dogmas auténticos de Cristo y la Iglesia, que la sana doctrina no vaya a ser tocada bajo la tendencia de nuevas teologías que pretenden poner en duda los auténticos misterios del cristianismo.

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*Presidente Canal Teleamiga Internacional