Cameron celebra consejo de ministros en Escocia | El Nuevo Siglo
Domingo, 23 de Febrero de 2014

El jefe del gobierno británico, David Cameron, celebrará el lunes el consejo de ministros en Escocia, por primera vez en su mandato, para destacar que la industria petrolera local tiene todo que ganar si la región sigue en el Reino Unido, a siete meses del referendo independentista.

 

"Voy a llevar el consejo de ministros a Escocia, donde expondremos la manera en que el gobierno británico puede maximizar, en las próximas décadas, los beneficios para la economía británica del petróleo y el gas del mar del Norte", indicó este domingo Cameron en un comunicado.

 

Esto "dará un empujón vital a los municipios y familias de Escocia", observó el primer ministro.

"En los últimos 300 años, Gran Bretaña ha mostrado el camino en materia de búsqueda de nuevas fuentes de energía. La fuerza de la economía diversificada del Reino Unido puede marcar la diferencia y garantizar que podemos invertir a largo plazo en nuestra energía", dijo también.

 

Cameron se compromete igualmente a aprovechar los recursos económicos del Reino Unido para "invertir en esta industria vital, a fin de atraer empresas, crear empleo, desarrollar nuevas competencias entre nuestros jóvenes y garantizar nuestra competitividad en la escena mundial".

Por primera vez desde 2009, el consejo de ministros se reunirá en el noreste de Escocia, en la ciudad de Aberdeen, que alberga el grueso de la industria petrolera.

A comienzos de este mes, Bob Dudley, consejero delegado del grupo petrolero BP, había advertido de "la gran incertidumbre" y "los costes" que podría suponer para su empresa una eventual independencia de Escocia, que se pronunciará en referendo el 18 de septiembre.

Según los sondeos, sólo un tercio de los electores escoceses está a favor de la secesión del Reino Unido.

 

Londres se esfuerza en demostrar a los escoceses, dotados de un parlamento y un gobierno regionales desde 1997, que les interesa mantenerse dentro del Reino Unido.

En las últimas semanas, el ministro británico de Finanzas, George Osborne, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, afirmaron respectivamente que una Escocia independiente no podría conservar la libra esterlina y tendría serias dificultades para entrar en la Unión Europea.

 

Unas advertencias que el primer ministro escocés, el independentista Alex Salmond, rechazó de plano.

Salmond celebrará también el lunes su consejo de ministros, a diez kilómetros de Aberdeen, en Portlethen.