Decenas de miles de personas se manifestaron en Bruselas para denunciar las políticas de austeridad y de recortes en Europa, una demostración de fuerza de los sindicatos del continente que piden medidas alternativas.
La primera "euromanifestación" del año, convocada por la Confederación Europea de Sindicatos (CES), reunió a cerca de 52.000 personas de 21 países, según sus propios datos, entre ellos militantes de sindicatos de países como Francia, Polonia y Alemania. Según la policía fueron 25.000 los asistentes.
Destacaron los trabajadores griegos, uno de los países más afectados por la crisis.
"Medidas de austeridad = pobreza duradera", "Pueblo, no lucro", se leía en las pancartas.
La manifestación salió de la estación del Norte y recorrió los bulevares de la capital belga hasta llegar al barrio donde están las instituciones europeas.
Al final de la manifestación hubo enfrentamientos con la policía, que usó cañones de agua y gases lacrimógenos para alejar a los manifestantes de los edificios de la Comisión Europea.
"Nuestro mensaje es simple pero los responsables europeos no lo quieren escuchar. Sus políticas contra la crisis han agravado en realidad la crisis social y económica", afirmó la secretaria general de la CES, Bernadette Segol.
Según Emanuela Bonacina, una portavoz de esta confederación, el objetivo de la manifestación es "abrir un nuevo camino en Europa, sin austeridad" y pidió a los ciudadanos que en las elecciones europeas del próximo 25 de mayo voten por candidatos "que cambiarán la manera cómo está dirigida la Unión Europea".
"Necesitamos un giro a la izquierda", dijo por su parte la líder del sindicato socialista belga FGTB, Anne Demelenne, y pidió un "plan Marshall" para relanzar la economía europea.
Más de 26 millones de europeos no tienen empleo, diez millones más que en 2008, y en 18 de los 28 países de la UE los sueldos en términos reales han caído, según datos de los sindicatos europeos./AFP