Las independientes y su espacio en Filbo

LAS EDITORIALES independientes también tienen un lugar en la Feria del Libro, pues año tras años se han abierto más espacios para la conquista de los asistentes, puesto que el principal motivo de este evento es incentivar la cultura de la lectura en los colombianos.

 

Por tal razón, la editorial colombiana independiente Acracia hace presencia por tercera vez, con la presentación de su colección de literatura infantil: Mamá está Triste, Vuelo al Llano yLéeme un Poema, tres libros de carácter pedagógico, que también son aptos para mayores de edad.

 

¿Las novedades?, según Juliana Franco, vocera de la Acracia a El Nuevo Siglo, “Esta colección aborda temas sobre cómo tratar la muerte con menores de edad, a través de las líneas escritas por la mexicana Marcela Arévalo en su cuento Mamá está triste, en el que la hija de una ballena, relata una historia que gira entorno a la muerte de la mejor amiga de su mamá. También hace su entrada el libro de coplas, Vuelo al Llano, en el que su autor, Isauro Hurtado Rincón, busca resaltar la belleza de la fauna, especialmente de las llamadas aves del paraíso, cuestionar sobre la responsabilidad ambiental de las empresas petroleras en la parte oriental del territorio nacional y la situación de Caño Cristales”.

Así mismo, la escritora y periodista colombiana Fabiola Calvo Ocampo, lanza su libro de poemas con enfoque de género, Léeme un poema, que aluden a esa conexión entre la abuela y sus nietos, recreando lugares como el Valle del Cauca o la Sabana de Bogotá e idiosincrasia como en un poema dedicado a la panela. Habla también sobre esa fuerza interior que jamás debe desaparecer al crecer.

Calvo Ocampo también expondrá en el stand, su novela histórica Hablarán de Mí, un testimonio novelado con tintes algo surrealistas. Parte de la historia de Fabiola Calvo Ocampo y su familia en los años 80s, que padecen los efectos del conflicto armado y el exilio.

“El plus de este libro es que tiene tintes surrealistas, ya que cuenta con diversos recursos literarios que le dan vida a la historia y hacen del relato una forma amena de recordar un pasado doloroso. Por esto es que se ha considerado como un ejemplo de la forma en la que la literatura es un vehículo para la construcción de memoria”, comentó Franco.

“El plus de estos libros es que no solo son cuentos académicos para niños, sino también para adultos, ya que las metáforas tienen una doble intensión que son dirigidas para los más grandes, no porque tengan malicia, sino que es una reflexión que solo a ellos les hace falta”, agrego la vocera.