La verdadera cara de la crisis lechera

El sector lechero es uno más que se suma a la lista de los autodeclarados en crisis en el país y mientras el Gobierno Nacional aduce una entrega de ayudas suficientes para el gremio, los productores insisten en que la importación del lácteo y los temas de competitividad hacen parte de las principales problemáticas.

Esta es una de las apreciaciones, del director Ejecutivo de Asoleche, Jorge Andrés Martínez, para quien es necesario llamar la atención en el debate “y es que las importaciones lo que nos ponen de manifiesto es un problema de competitividad que hay en el sector ganadero”.

Por un lado, el Gobierno ha entregado en los últimos dos años 9 billones de pesos de ayuda para el sector agrícola, tal como lo explicó el presidente Juan Manuel Santos hace pocos días, al decir que “los cafeteros y ganaderos, incluyendo el sector lácteo, son los más beneficiados con la política que viene ejecutando el Ministerio de Agricultura”.

Afirmó que entre 2010 y 2013, “las ayudas al sector cafetero ascienden a 3,4 billones de pesos, a ganadería y leche se han destinado 3,3 billones de pesos y para atender las necesidades de los arroceros, se ha canalizado 1,2 billones de pesos”.

Incluso, el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo anunció que se suspendieron las preferencias arancelarias para las importaciones de leche en polvo provenientes de Argentina.

“Esto se tomó previa autorización del Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior, Triple A”, dijo en su momento Restrepo al añadir que la medida tiene una vigencia inicial de 90 días, prorrogables hasta por dos años.

“Se fija un contingente de importación de 993 toneladas con un arancel del 6.6% y del 20% a partir de ese volumen sin que supere las 1.957 toneladas. Fuera de este cupo el arancel será del 98%”, comentó el jefe de la cartera.

Según el Ministerio, las importaciones de leche en polvo de Argentina se incrementaron en más del 500% y entre enero y octubre de 2012, “los inventarios del país superaron las 20 mil toneladas”.

La crisis

Por otro lado, el Director Ejecutivo de Asoleche argumentó que en 2012 efectivamente se hicieron grandes importaciones pero “cuando se compara con el total de producción de leche del país alrededor de esto representa el 6 ó 7% del total de la producción nacional, a eso equivalen esas toneladas que se importaron el año pasado”.

Su comentario es el complemento a lo dicho por la Unión Nacional de Asociaciones Ganaderas de Colombia (Unaga), en cabeza de su presidente Ricardo Sánchez Rondón, quien sostuvo que “el año anterior entraron al país 28.594 toneladas de leche, de las cuales  20.259 toneladas corresponden a leche en polvo”.

Adujo que esto significa un incremento del 363% por encima del 2011 y “en cuanto a los lactosueros, ingresaron 7.056 toneladas, 60% por encima del 2011. Los quesos, por su parte, tuvieron un incremento del 76%, lo que corresponde a 1.145 toneladas”.

Indicó que en lo que respecta a la mantequilla, ingresaron 69 toneladas, 350% por encima del 2011 y de yogures y leches ácidas 65 toneladas, 86% por encima del 2011.

“Cualquier incremento en esta magnitud de un año a otro distorsiona el precio del mercado por la sensibilidad que hay en la formación interna del precio debido a la  asimetría existente entre transformadores y ganaderos”, agregó.

Dijo que son sólo seis empresas las que hacen la transformación del 70% de la leche que va al mercado formal. Además, “los industriales importan la leche en polvo y la reconvierten en líquida con un costo de producción por debajo del precio de compra a nuestros productores”, explica el presidente de Unaga”.

Para Martínez, hay algo más trascendental que las cifras y es que “si uno analiza el comportamiento en 2011 frente a 2012, que fueron años de abundancia de leche en los que no se hicieron importaciones, pueden dar esas cifras como la que trajo a colación Unaga”.

En su consideración, cuando se analizan años como 2007 y 2008 en los que se evidenció la sequía y se importó leche, el incremento arrojará una cifra mucho menor.

“Si se compara con el total de la producción de leche del país, que son 6.500 millones de litros al año, y convirtiendo eso a litros de leche da ese porcentaje del que habla Unaga”.

 

El verdadero problema

Martínez, hizo énfasis en que más allá el problema es que existen fallas serias de competitividad en el sector “y por eso tenemos la puerta abierta para que lleguen lácteos de otros países”.

Al referirse a las ayudas que el Gobierno Nacional ha venido entregando para el gremio, Martínez comentó que las ayudas son más que suficientes, “lo que se necesita es tener un mayor seguimiento a esos recursos y tener unos indicadores clarísimos de gestión de incremento en la productividad por hectárea, en el incremento de litros producidos por vaca al año”, entre otros.

El directivo de Asoleche, sostuvo que Colombia está muy por debajo de países desarrollados como Nueva Zelanda y algunos de la Unión Europea, pero que lo más grave es que la misma situación se presenta frente a los países de la región.

“Tenemos una diferencia de competitividad enorme y el tema, más de la suma, es de direccionamiento y de una mayor efectividad de esos recursos e indicadores de gestión”.

A su turno, el presidente de la Unión Nacional de Asociaciones Ganaderas de Colombia (Unaga), Ricardo Sánchez Rondón sugirió que es necesario implementar como política pública la regulación en la asimetría existente entre el productor, el transformador y el comercializador.

Cree que es importante “establecer por parte del Gobierno una posición clara y enérgica frente al Banco de la República en la intervención a la tasa de cambio, cuya revaluación del peso colombiano favorece la importación y estimula el contrabando”.

El panorama

En ese sentido, Martínez, el dirigente de Asoleche, opinó que la situación de hace cuatro años se repite, pues en esa época “estábamos deslechados”.

Fue en ese momento cuando el país se recuperaba de dos años anteriores de sequía y una tendencia al alza en los precios de la compra de leche, “que nos llevaron a producir y tener unos excedentes, y así lo tuvimos en 2009”.

Por ello, reiteró que “lo que no tenemos es una política para evaluar esos excedentes de producción”.

Pero el tema no es nuevo. En el acuerdo de productividad de la cadena láctea durante 1998 se planteó un esquema para el manejo de excedentes de producción “que lamentablemente no se puso en marcha, y en este momento con la nueva resolución de precios del Ministerio de Agricultura, vemos que se está necesitando un mecanismo establecido para evacuar estos excedentes que cíclicamente se presentan en el sector”.

Situaciones inaceptables

De otro lado, el presidente de la Unión Nacional de Asociaciones Ganaderas de Colombia (Unaga), Ricardo Sánchez Rondónexplicó a través de un documento que “el ingreso desmedido de importaciones, por encima de los contingentes asignados como en el caso de Argentina que superó el cupo en 3.803 toneladas, es inaceptable”.

También pasa con el ingreso de leche en polvo de países con estatus sanitario “por debajo del nuestro, como Bolivia y Ecuador que exportaron 586 y 3.306 toneladas  respectivamente. En los siete tratados  que tiene Colombia firmados y en ejecución no tenemos admisibilidad sanitaria para exportar nuestros productos lácteos”.

Para él, mientras Estados Unidos utilizó el 47% del contingente de leche en polvo y el 27% del contingente en quesos, Colombia sólo aprovechó el 4,2% de su cupo asignado, muestra de no poseer ventajas competitivas.

“Esto tiene que ver con varios aspectos: nuestros problemas de infraestructura; la tasa cambiaría; condiciones sanitarias y fitosanitarias; poca inversión en ciencia, innovación y tecnología; aunados con unas asimetrías marcadas (mientras los americanos producen  90 millones de toneladas, Colombia produce 6,4 millones y mientras en Estados Unidos hay  9,1 millones de vacas con  una productividad de 35 litros en Colombia tenemos 7,4 millones con una productividad de 4,1 litros)”, dice Ricardo Sánchez.

 

El Director Ejecutivo de Asoleche, Jorge Andrés Martínez, le dijo en exclusiva a EL NUEVO SIGLO que solicitan trabajar de fondo en los problemas estructurales de competitividad en el sector.

“El tema coyuntural de las importaciones nos pone de manifiesto que existe poca competitividad en el país, que se ve en los altos costos de producción de la leche y lo cual nos hace vulnerables frente a terceros países”.

Bienvenidas las ayudas “pero necesitamos que haya direccionamiento en un enfoque de gestión específico en el que se pueda medir el incremento en la productividad”.

Argumentó que todo el trabajo que se pueda hacer para reducir costos de producción es fundamental, “ese es el talón de Aquiles de la producción de leche. Tenemos serias falencias y necesitamos trabajar en estrategias que ya están en documentos de productividad para reducir estos costos de producción”.

 

Para el presidente de la Unión Nacional de Asociaciones Ganaderas de Colombia (Unaga), Ricardo Sánchez Rondón, la difícil situación del sector lácteo amerita medidas de carácter coyuntural frente a la emergencia y de carácter estructural debidamente planificadas como el desarrollo de infraestructura vial, empezando en las cuencas lecheras.

“Es importante precisar que Colombia solo tiene el 8.5% de las vías pavimentadas y de estas solo el 13% está en buen estado, el 51% en regular estado y el 36% en mal estado. En Colombia por cada 100 km cuadrados de área, 15 km tienen algún tipo de vía, mientras en USA la cifra llega a 67 km”, manifestó.

También sugirió la reducción de tarifas de energía en las zonas de producción, del impuesto predial  en las zonas rurales y el desarrollo de proyectos de distrito de riego y la despolitización de los existentes en las zonas de mayor producción.

“Pedimos establecer un norte con el concepto ‘País’ para incrementar la productividad teniendo en cuenta el mejoramiento ‘genético’, el aspecto sanitario, el manejo nutricional con materias primas de bajo costo, la asociatividad que permita la integración vertical desde la producción del alimento hasta la producción de derivados lácteos y la capacitación en manejo empresarial para el pequeño productor”, agregó.

 

Otras preocupaciones

 

Las medidas  proteccionistas que se vienen tomando, explicó el director Ejecutivo de Asoleche, Jorge Andrés Martínez, son vistas con preocupación, pues “se toman en torno a una apertura comercial de integración con distintos países. No lo veo viable, el tema es cómo prepararnos internamente para hacerle frente a ello”.

Al ser preguntado sobre la afectación de los tratados de Libre Comercio, afirmó que la competencia es buena en la medida en que el sector se despierte y se vuelva dinámico “y entienda que hay que moverse, cambiar, progresar para hacerle frente a la realidad”.

Agregó que el proteccionismo “genera una serie de deficiencias que no son convenientes para el sector. Desde la década de los 50 viene creciendo la producción de leche y a finales de los 90 se convierte en un país autosuficiente. Hay unos retos qué enfrentar y esto debe ser la oportunidad para replantear muchos problemas estructurales para el sector”.