Así fue el reverdecimiento de andenes en Teusaquillo

Jardín Botanico de Bogotá

El Jardín Botánico de Bogotá (JBB) plantó 33 árboles, de porte medio y bajo, en algunos andenes del barrio Teusaquillo.

Especies como pajarito, chicalá rosado y amarillo, polígala y grosello darán un nuevo aspecto colorido a los andenes y atraerán a polinizadores como aves y abejas a este bello sector. 

El barrio Teusaquillo, que abarca áreas aledañas a las transitadas Avenida Caracas y calle 34, se resistió a la transformación total de su arquitectura inglesa. Aunque la modernidad está presente en varios de sus recovecos, las huellas de sus años de gloria se imponen con fuerza.

Sin embargo, los andenes de este barrio icónico no lograron ganarle la batalla al cemento. El césped y los árboles de estas infraestructuras palidecieron con la construcción de rampas para que los vehículos ingresen a los parqueaderos de las casas.

Habitantes de la zona como Beatriz León, la guardiana del parque Teusaquillo y que vive en una casa antigua y esquinera, alzaron sus voces para que los andenes se pintaran de verde y así perdieran un poco su aspecto grisáceo y opaco.

Laura García, ingeniera del Jardín Botánico de Bogotá (JBB), encargada del arbolado joven de la localidad de Teusaquillo, recorrió las calles y carreras del barrio para establecer cuáles andenes podían recibir nuevos árboles.

“En sitios como los andenes plantamos especies de porte bajo y medio. Esto se debe a que los árboles de gran porte pueden afectar el inmobiliario urbano con sus raíces y ramas. Nuestro objetivo es no generar conflictos con la ciudadanía”.

Luis Klein, otro de los habitantes del barrio que ha dedicado varios años de su vida a reverdecer el sector, quiso ser parte de este proyecto. “Luis nos donó toda la tierra abonada que se necesita para plantar estos árboles, es decir 33 metros cúbicos”, informó García.



Varios de estos árboles fueron apadrinados por la comunidad. Algunas personas le rindieron un homenaje a los familiares que han fallecido recientemente, inmortalizando sus nombres en los tutores de madera que les darán estabilidad.

El pasado martes 22 de noviembre, en horas de la mañana, García y dos de los operarios de su equipo plantaron los 24 árboles restantes en varios andenes de las calles 33, 35 y 37 y carreras 16 y 17.

Los dos andenes de la calle 33 con carrera 16 se convirtieron en corredores de polígalas y pajaritos, especies que tienen flores de colores rosados y amarillos respectivamente. En esta zona se plantaron 11 árboles de porte medio y bajo.

“Los pajaritos están entre los árboles más queridos por la ciudadanía. Su flor amarilla tiene forma de pájaro, por lo cual ese es su nombre común. Seguiremos reverdeciendo la localidad de Teusaquillo con estas especies coloridas y que prestan varios servicios ecosistémicos”, concluyó García.