¿Qué pasa con las becas Bicentenario?

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Las becas del Bicentenario se diseñaron como unas de las acciones para conmemorar los 200 años de independencia definitiva del país, con un objetivo, apoyar a profesionales colombianos que cursen programas de doctorado en universidades nacionales para contribuir al desarrollo económico y sociales en todas las regiones, a partir de la transferencia de conocimiento.

La primera cohorte comenzó en febrero de 2020, sin embargo, se han presentado una serie de problemas para dar la continuidad prometida en el programa. La segunda de esta beca bicentenario hace parte del plan del Gobierno Nacional de incrementar la cantidad de doctores por cada millón de habitantes y mejorar la posición con respecto a otros países de la región.

Para esta segunda cohorte de la beca se destinarán 125 mil millones de pesos, que están dirigidos a Instituciones de Educación Superior -IES-, que recibirán los recursos una vez los hayan gestionado ante el OCAD del Fondo de Ciencia Tecnología e Innovación del Sistema General de Regalías.



El proceso en el segundo semestre de 2019 comenzó cuando los estudiantes interesados en aplicar a la beca diseñaron una propuesta de proyecto que se radicó por intermedio de las universidades ante el Ministerio. Los proyectos fueron radicados y el 5 de mayo de 2020 se publicó el listado preliminar de proyectos elegibles, con un retraso de un poco menos de un mes que se justificó con la pandemia. Es decir, ya en mayo el gobierno presentaba retrasos en el cronograma del programa.

El día de 29 de mayo de 2020 se publicó el listado definitivo de elegibles en los que quedaron 499 estudiantes de distintas universidades del país que serían los potenciales beneficiarios de la beca.

El proceso debía continuar con la estructuración de los proyectos por parte de las universidades ante el OCAD. En el calendario original de la convocatoria se decía que esta estructuración debía estar lista el 30 de junio de 2020. Para sorpresa de todos los candidatos seleccionados, el proceso está detenido desde entonces. La interrupción del proceso se relaciona con tutelas interpuestas por estudiantes que demandaron la lista definitiva.

El Ministerio publicó un anuncio en el que daba cuenta de uno de los procesos y refería que el juzgado había emitido orden para detener el proceso. Desde que los seleccionados antes no tener respuesta se organizaron para saber qué está pasando, han logrado identificar tres tutelas. Una en Bucaramanga, una en Medellín (ambas ya falladas en contra de los accionantes) y una de la que tuvieron noticia hace una semana y que se interpuso a principios de octubre en Montería y es la que tiene en este momento detenido todo el proceso. Las tutelas como un mecanismo para frenar procesos y entorpecer con fines de dudosa procedencia.



A partir de esa situación la problemática radica en que Minciencias ha informado de forma errada, en distintos derechos de petición, que los procesos judiciales han sido solucionados. Según voceros de los candidatos, el Ministerio no ha sido diligente en los procesos que se han abierto en el país, al no pedir la suspensión de las medidas cautelares que afectan el proceso, usando los primeros fallos de tutela que negaron las pretensiones de los accionantes.  

La otra preocupación es que existe una potencial afectación para los 499 estudiantes pues no tendrán financiación para el semestre entrante. Muchos tendrán que dejar los programas de estudio de doctorado que ya estaban cursando con sus recursos o con apoyos de las universidades que se perderán en febrero si no se confirma la implementación del programa y dejarán de ser asistentes graduados de investigación.

Ya estamos a finales de noviembre, si no se toman acciones concretas y se resuelven los vericuetos legales, se perderá una oportunidad central en un programa que convoca el sentir y las metas de un ministerio joven.

Es fundamental presionar para que Minciencias de respuestas concretas y sus acciones legales se enfoquen en resolver un programa que se esperaba fuera una muestra de la gestión y están siendo otra de las tantas promesas incumplidas por invertir e incentivar la ciencia, la tecnología y la innovación, así como fortalecer la formación de investigadores en el país.

*Especialista en educación