Elecciones municipales en Brasil pulso hacia la presidencial de 2022

AFP

Con Sao Paulo y Rio de Janeiro en juego, Brasil celebrará el domingo la segunda vuelta de las elecciones municipales, que pueden dar indicios sobre la posibilidad de reelección del presidente Jair Bolsonaro en 2022.

La victoria de Bolsonaro, coronó en 2018 el avance de una ola conservadora que pareció debilitarse en la primera vuelta del 15 de noviembre, donde solo dos de los candidatos a alcalde apoyados por el mandatario fueron elegidos, en tanto que otros dos están en balotaje.

La segunda vuelta se llevará a cabo en 57 ciudades, incluyendo Sao Paulo, la más rica y poblada de Brasil, en plena pandemia de coronavirus.

La respuesta a la pandemia ha sido a lo largo del año causa de fuertes tensiones entre el gobierno de Bolsonaro, contrario a las medidas de confinamiento estricto, en favor de la reactivación económica y los gobernadores y los alcaldes, que tienen amplias prerrogativas en materia sanitaria.

Otros contendientes

En Sao Paulo, el alcalde centrista Bruno Covas enfrenta al izquierdista Guilherme Boulos, líder del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) y candidato del Partido Socialismo y Libertad (PSOL).

Covas, de 40 años, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), obtuvo en la primera vuelta 33% de los votos, frente a 20% de Boulos, de 38 años.

Las encuestas daban inicialmente una ventaja de 15 puntos a Covas para la segunda vuelta, pero ese margen se ha reducido según los sondeos de los últimos días.

Boulos superó al candidato apoyado por Bolsonaro y al impulsado por el Partido de los Trabajadores (PT) del expresidente y líder histórico de la izquierda Luiz Inácio Lula da Silva.

Covas, por su parte, cuenta con el respaldo del gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, uno de los nombres más mentados para disputarle la presidencia a Bolsonaro en 2022.

En Rio de Janeiro, capital turística y petrolera del país, las encuestas otorgan una amplia ventaja al exalcalde Eduardo Paes, del partido Democratas (derecha), sobre el aspirante a la reelección Marcelo Crivella, un pastor evangélico aliado de Bolsonaro.

La atención también está enfocada en otros duelos.

En Recife (noreste), se enfrentan los primos y herederos de la política regional Joao Campos (centro izquierda, PSB) y Marilia Arraes (izquierda, PT).

Manuela D'Ávila, del Partido Comunista do Brasil (PCdoB) disputa con Sebastiao Melo, del Movimiento Democrático Brasileño (MDB, centroderecha), la alcaldía de la ciudad de Porto Alegre (sur), escenario de protestas después que la semana pasada dos empleados de seguridad mataran a un hombre de color en un supermercado Carrefour.

A causa de la propagación del virus, las elecciones se pospusieron seis semanas y la campaña entre la primera y la segunda vuelta se redujo a dos semanas, en lugar de las tres o cuatro habituales.

Analistas consideran que esto favorece principalmente a candidatos como Boulos, que continúa en ascenso en las encuestas.

La pandemia y la crisis económica también contribuyeron al mal desempeño de los candidatos apoyados por Bolsonaro, de los cuales sólo clasificaron para la segunda vuelta Crivella, en Rio de Janeiro, y el capitán Wagner Sousa Gomes en Fortaleza (noreste).

Sin partido político, Bolsonaro respaldó a 45 concejales y el 20% vencieron en las urnas.

Por otro lado, los partidos de la derecha moderada se fortalecieron.

"Los partidos tradicionales de centro y centroderecha recuperaron el espacio que habían perdido ante Bolsonaro y la extrema derecha", señala Marjorie Marona, politóloga de la Universidad de Minas Gerais.

El mensaje de las urnas en la primera vuelta parece ser que "Bolsonaro no era el fenómeno que la gente creía que era", opina el analista político Michael Mohallem, de la Fundación Getúlio Vargas. Y "si esa lectura es correcta, tendrá dificultades para ser reelecto", agrega.