Con el pie izquierdo comenzó el subcampeón Croacia

AFP

Alejandro Munévar

Enviado especial EL NUEVO SIGLO

 

Había muchas expectativas con el debut de Croacia en este mundial, el equipo liderado por Luka Modric, que hace 4 años había sorprendido pues llegó a este certamen, quizá no como favorito, pero si como uno de los llamados a hacer parte del espectáculo y con algo de suerte protagonista.

Hay que entender, eso sí, que esta Croacia se encuentra en un proceso de recambio generacional, aún son varios los jugadores que quedan del mundial pasado, pero están acompañados de jóvenes que en los últimos 4 años han empezado a deslumbrar a nivel europeo.

Marruecos, por su parte, es un equipo que tiene entre sus jugadores a dos futbolistas estelares, protagonistas del PSG y Chelsea. Los africanos llegaban sin generar mucha conmoción en el fútbol mundial, quizá por la lejanía de su territorio o lo por puro desconocimiento, no nos imaginamos que este equipo aparentemente más débil fuera a representar un rival tan difícil para Croacia.


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El partido

Se desarrolló un partido donde el fútbol ofensivo de Croacia no pudo vulnerar al ‘bien parado’ Marruecos. Como dijo Born Sosa, jugador croata a EL NUEVO SIGLO, “sabíamos que era un equipo duro, pues, es una copa del mundo, pero no teníamos en nuestros planes un empate frente a ellos”.

Y es que, si se analiza desde la lógica, los equipos árabes, históricamente no han representado una amenaza a nivel del fútbol para equipos europeos o americanos, sin embargo, en los últimos años el nivel ha subido y en este mundial el auge es evidente, si no hay que ver la primera victoria de Arabia Saudita sobre Argentina.

Lo que es innegable, más allá de las formas, es el resultado que han obtenido, los conjuntos árabes han demostrado ser muy físicos, presentan defensas férreas, siendo muy aplicados, aprietan todo el partido, lo que no permite que equipos tradicionalmente con buen pie desarrollen su fútbol, y a la larga para ellos, lograr un empate es más beneficioso que perder, mientras que para los demás la igualdad significa perder dos puntos.

Con el empate sin tantos, quedan muchas dudas sobre el rendimiento del equipo croata, en cambio, los marroquíes se ubican en un ‘estable’ panorama, ya que haber sumado siempre da poder.