"Imposible derrotar disidencias con chavista en el poder"

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Esa es la principal conclusión de la investigación de Insight Crime y la Universidad del Rosario en la que se señala que en ocho de los 24 estados venezolanos hay presencia de estos grupos armados irregulares

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En un conversatorio realizado ayer en la Universidad del Rosario, la organización Insight Crime presentó el estudio ‘Ex-Farc mafia: crónica de una amenaza anunciada’, en el que se analizan las disidencias guerrilleras.

Una de las principales conclusiones de la investigación, realizada durante cuatro años con trabajo de campo en 140 municipios amenazados en toda Colombia, es que mientras el régimen venezolano -liderado por Nicolás Maduro- continúe apoyando a estos grupos será imposible desmantelarlos.

“Hoy no es posible dividir el futuro de la ex-Farc mafia de la situación de Venezuela. También es imposible derrotar y desmantelar a la ex-Farc mafia mientras que este régimen en Venezuela esté apoyando a los grupos colombianos en su territorio”, afirmó Jeremy McDermott, codirector de Insight Crime.

“La ex-Farc mafia tiene un santuario, control de rutas del narcotráfico, está manejando la extracción ilegal de oro dentro de Venezuela y está involucrado en el contrabando. También está reclutando. Hoy en día, uno puede argumentar que el Eln es un grupo colombo-venezolano porque ya tiene tantos venezolanos como colombianos en sus filas. No creo que la ex-Farc mafia haya llegado a este punto, pero algunos frentes como el ‘Acacio Medina’, que está radicado en el Amazonas, sí están reclutando muchos venezolanos”, agregó.

De acuerdo con el trabajo de campo del estudio, las estructuras de las disidencias de la exguerrilla se han expandido a ocho de los 24 estados venezolanos. “Zulia, Táchira, Apure, Bolívar, Guárico, Barinas, Amazonas y Mérida se han configurado como los territorios donde los grupos disidentes lograron establecer una fuente de recursos ilícitos provenientes de la minería ilegal, el narcotráfico, la extorsión y el contrabando. Asimismo, estas zonas han servido como campos de reclutamiento”, indicó.

Según Insight Crime, las disidencias encontraron una “oportunidad propicia en el estado fronterizo de Amazonas, al sur de Venezuela, donde reposa el corazón de los elementos disidentes en ese país, liderados por Miguel Botache Santillana, mejor conocido como ‘Gentil Duarte’”. El jefe de finanzas de ‘Duarte’, ‘Jhon 40’, tiene como base esta región donde se estima que está haciendo millones de dólares explotando la minería aurífera y el tráfico de drogas.

Por su parte, sobre ‘Iván Márquez’ el informe afirma que también se cree que podría estar en Venezuela. “Él tiene fuertes lazos con altos miembros del régimen chavista y podría liderar su grupo desde ese país, ciertamente con la tolerancia o, incluso, con el apoyo del régimen de Maduro”.

“Fuera del alcance de las fuerzas de seguridad de Colombia y con una alta probabilidad de reclutamiento de venezolanos para llenar sus filas, Venezuela ofrece la perfecta base de operaciones para las exFarc mafia, su crecimiento y posterior expansión.  Mientras el régimen chavista siga en el poder, derrotar a las exFarc mafia será apenas un remoto prospecto”, anota el estudio.

Tres escenarios para el futuro

Insight Crime señaló tres posibles escenarios para las disidencias. El primero, el mejor, implica que estas desparezcan gradualmente.

“Esta sería la continuación de las mejoras graduales que Colombia ha experimentado desde mediados de la década de los 90, cuando existía el temor de que las Farc pudieran tomar el poder y el país se convirtiera en un narcoestado. Siempre habrá obstáculos en el camino, pero a largo plazo ha habido mejoras graduales en términos de reducción de los homicidios, respeto de los derechos humanos, desarrollo económico y mayor presencia estatal en todo el país”, señala.

“En este escenario, el gobierno de Duque puede estar en una mejor posición de la que ha tenido hasta la fecha, y por lo tanto implementar muchas de las políticas establecidas en el Plan de Seguridad y Defensa anunciado por el Presidente en febrero de 2019. Si bien las exFarc mafia no serían erradicadas durante la administración Duque, se debilitarían gradualmente y perderían relevancia con el tiempo”, agrega.

El segundo escenario, el peor, implica el renacimiento de un ejército insurgente a nivel nacional. “En este escenario, Colombia da un gran retroceso en materia de seguridad, y las exFarc mafia logran restablecerse como una fuerza insurgente a nivel nacional, tal vez en alianza con el Eln, con firmes vínculos con Venezuela y con presencia en dicho país. La administración Duque sigue debilitando el acuerdo de paz, lo que mueve a más exguerrilleros a las disidencias, a la vez que no logra generar respuestas innovadoras para mejorar la seguridad ni para debilitar las economías ilegales”, afirma el estudio.

El tercer escenario, el más factible y el que pronostica la organización, contempla que las disidencias se convierten en una “federación criminal”.

“Las exFarc mafia van a crecer en los próximos dos años. Gracias a las boyantes economías criminales y al refugio con el que cuentan en Venezuela, los disidentes tienen mucho más margen de maniobra que el Gobierno. Sin embargo, las Farc no están renaciendo. No habrá un nuevo movimiento insurgente unificado bajo el mando de ‘Iván Márquez’. A lo más que pueden aspirar es a una federación criminal que preste servicios a la antigua ideología y disciplina de las Farc, y que coopere. Es probable que haya conflictos en las exFarc mafia, así como hubo combates entre diferentes facciones paramilitares de las Auc. Ya hay acuerdos con miembros del Eln, y estos continuarán, pero es muy poco probable que se llegue a una alianza efectiva con dicho grupo”, afirma el estudio.

Insight Crime afirma que el futuro de estas organizaciones criminales “está claramente en manos de la administración Duque. Pero el control del gobierno desde 2018 no ha sido el más firme. Ha enfrentado una serie de derrotas en el Congreso, en la Corte Constitucional y durante las recientes elecciones regionales, por parte del electorado. Necesita encontrar una base más firme y reflexionar bastante, así como suficientes recursos, para contener la amenaza que representan las exFarc mafia. Si logra hacer esto último, entonces los disidentes quedarán relegados a las zonas más remotas del país, principalmente a las fronteras. Si no pueden unirse, y si el gobierno tiene una estrategia coherente, puede empezar a ir tras las unidades disidentes y tras cada uno de sus líderes”.

En relación sobre la presencia de estos grupos en Venezuela, la organización afirma que “no hay mucho que Colombia pueda hacer, excepto asegurarse de que no se desplieguen tendencias militares radicales o tácticas torpes para eliminar a Maduro. Estos podrían provocar conflictos civiles, lo cual, a largo plazo, podría significar para Colombia un desafío aún mayor que la crisis actual. Colombia está padeciendo la peor parte del colapso de Venezuela, y gran parte de esta carga la está llevando sola. El futuro de las exFarc mafia y el de Venezuela están entrelazados. Colombia requiere paciencia, prudencia y astucia para manejar esta crisis y asegurarse de que no empeore”.