Colombia, ahora en emergencia por el clima

Foto AFP

Cuando las dificultades económicas y sociales provocadas por la pandemia parecían que no tenían margen de empeorar, llegó una fuerte temporada de lluvias, agravada en todo el país por los efectos de la época de huracanes en el Caribe, en particular por Eta e Iota, que han sido los más terribles hasta ahora.

26 de los 32 departamentos del país han sido castigados con 154 inundaciones, 143 deslizamientos, 56 vendavales, 47 temporales, 32 crecientes súbitas y tres tormentas eléctricas.

El miércoles, mediante el Decreto 1472, el Gobierno nacional declaró la existencia de una situación de desastre en el departamento archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y sus cayos, por el término de 12 meses, prorrogables hasta por un periodo igual.

La Niña

Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), las lluvias catastróficas registradas este año en Colombia están relacionadas con el llamado fenómeno de La Niña, provocado por el enfriamiento del Océano Pacífico.

Sobre el particular, la directora del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), Yolanda González, ha reiterado que el fenómeno de La Niña seguirá “muy presente”, pues desde mayo se advirtió que Colombia tendría “un segundo semestre con lluvias significativas y efectivamente la probabilidad de un fenómeno de La Niña que fue poco a poco incrementándose”.



González explicó que este fenómeno “nos acentúa las precipitaciones en la parte marítima, insular y continental. Y propio de estas precipitaciones, también ha sido una temporada de huracanes”.

Sobre el pronóstico, señaló que durante esta segunda quincena de noviembre se espera que sean más intensas las precipitaciones. Las recomendaciones especiales siguen apuntando a Antioquia, Santander y Norte de Santander. El golfo de Urabá, en Chocó, también estará en alerta.

Las crecientes súbitas que requieren atención especial están ubicadas en la región Andina, Norte de Santander, Santander y Piedemonte Llanero en los sectores de Antioquia y Chocó. Pero la alerta también se extiende a zonas de alta pendiente ubicadas en sectores como de La Guajira, norte del Cesar y Magdalena, Bolívar, Atlántico, Córdoba, Boyacá, el occidente de Arauca, Casanare, Caldas y Quindío.

Iota

Ya se conocen las imágenes de los estragos causados por el huracán Iota en Providencia, donde por otra parte solo provocó la muerte de dos personas, frente a las más de los 40 decesos registrados en Centroamérica.

Iota tocó tierra como huracán de categoría 5 el lunes en Nicaragua y, disipado en El Salvador, ha causado "fuertes lluvias" en la región.

El balance incluye al menos 18 víctimas mortales en Nicaragua, 16 en Honduras, dos en Panamá y Guatemala, y una más en El Salvador. Las dos últimas registradas corresponden a Honduras y Panamá.

El viernes, la Ungrd informó que en Providencia, la isla más afectada del archipiélago por el paso el huracán Iota, ya eran 1.463 los kits alimentarios, 486 los kits de cocina, 324 los kits de aseo y 481 las pacas de agua las ayudas entregadas en articulación con las entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo y las autoridades locales, a las familias damnificadas.

Ese día, precisó el comunicado oficial, se articuló con la Armada Nacional la salida del ARC Golfo de Urabá, desde Cartagena con destino a Providencia, con cerca de 73,5 toneladas de ayudas humanitarias, materiales para la construcción y equipos de comunicaciones del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.

Del mismo modo, a través de los vuelos de apoyo comercial de Latam y Avianca, se movilizaron desde Bogotá 1.092 ayudas humanitarias más y en Providencia continúa la instalación de carpas, con un total de 3.500 movilizadas, de las cuales, ya 2.640 se encontraban en Providencia y 1.081 ya habían sido entregadas.

En total, hasta ese día, el Sistema había movilizado 136,5 toneladas de asistencia humanitaria, consistente en 5.987 kits alimentarios, 1.040 kits de aseo, 28 kits de cocina, 4.000 toldillos, 270 colchonetas, 3.500 carpas, 6.000 linternas medianas, 100 rollos de polisombra, 1.500 litros de aguas y 23.724 botellas de agua, 2.540 raciones de campaña.



En cuanto al suministro de materiales de construcción, la Ungrd ha activado un total de 650 tejas de zinc, 300 tejas de fibrocemento, 10 rollos de plástico negro, 500 paragüitas de eternit, 1.000 ladrillos, 50 picas, 30 palas, 20 motosierras, 10 guadañadoras, 93 machetes, 50 bultos de cemento y 57 insumos menores (cintas de peligro, colombinas viales y pares de botas).

En la línea de agua y saneamiento, han sido activados y movilizados dos carrotanques de agua de 22.000 litros cada uno, tres motobombas, una planta desalinizadora, una planta potabilizadora, dos generadores eléctricos, cuatro tanques de 5.000 litros cada uno, una caneca de cloro granulado, 5 bultos de sulfato de aluminio, y otros 100 elementos entre mangueras, llaves de tuberías, uniones, teflón, pegante, tubos y codos de presión, reducciones, ente otros.

De este modo, ya eran 20 vuelos (13 de la Fuerza Aérea y siete vuelos de apoyo comercial de Avianca, Viva Colombia y Latam), y tres buques de la Armada Nacional, con 66 horas buque, mediante los cuales, el Sistema ha logrado transportar la asistencia humanitaria desde Bogotá y Cartagena hasta San Andrés y Providencia.

Lluvias intensas

El miércoles pasado al menos cinco personas murieron y seis figuraban como desaparecidas tras el desbordamiento de una quebrada que arrasó barrios marginales de Cúcuta, en medio de una devastadora temporada de lluvias.

La quebrada Tonchala se salió de su cauce en la noche del martes y "causó una gran inundación que arrasó todo a su paso", dijo a la AFP el servicio de prensa de la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres de Cúcuta.

La entidad confirmó el número de víctimas y aseguró que unas 209 viviendas, en su mayoría ubicadas en barrios marginales, resultaron afectadas.

Con esas víctimas, la cifra de fallecidos en dos meses de intensas lluvias ascendía a 26, sumado a decenas de heridos y miles de damnificados, de acuerdo a un consolidado de la Ungrd, que señaló como zonas más afectadas la región Caribe y norte de las regiones Andina y Pacífica.

Frente a estas situaciones, se tiene activo a todo el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo, así como a los Consejos de Gestión del Riesgo que han sido los primeros respondientes y han dado toda la atención para las familias que se han visto afectadas.

308 municipios han presentado algún tipo de afectación por cuenta de la segunda temporada de lluvias, es decir, desde el 16 de septiembre. En este tiempo se han reportado 482 eventos, siendo las inundaciones, los movimientos en masa y los temporales (vendavales con fuertes lluvias) los que más se han registrado.

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Estos eventos han dejado 61.723 familias afectadas, 26 personas fallecidas, 39 heridos y ocho desaparecidos. También 22.011 viviendas han presentado algún tipo de avería.

Chocó y La Guajira

Dadas las dimensiones de algunas emergencias que han sobrepasado la capacidad de los municipios y departamentos, el Gobierno nacional a través de la Ungrd ha desplegado diferentes capacidades de respuesta y líneas de acción para poder responder y recuperar la normalidad en estos municipios.

En Chocó, la Ungrd activó su equipo técnico, un coordinador y un ingeniero civil para realizar la Evaluación de Daños en estructuras. Se realiza el registro único de damnificados (RUD) y ya más de 72.000 kits de asistencia humanitaria, entre alimentos, elementos de aseo, cocina, frazadas, toldillo, hamacas y colchonetas, siguen llegando al departamento y se acopian en tres puntos diferentes para su entrega a las familias afectadas de 16 municipios.

Se activaron línea en atención en salud por parte de las secretarias de esta cartera, así como acompañamiento psicosocial. En Lloró se realizan jornadas de promoción y prevención en salud, vacunación y desparasitación.

En La Guajira, seis municipios registran inundaciones y tres de ellos, Maicao, Uribia y El Molino, decretaron la calamidad pública. La Ungrd envío un equipo técnico que realiza la evaluación en la zona y se movilizan nueve equipos de maquinaria amarilla para ayudar a la limpieza y descolmatación de los afluentes que se desbordaron.



Se activaron  16.000 elementos de asistencia humanitaria las cuales ya se dirigen al departamento para que se distribuya a las comunidades. Las autoridades departamentales iniciaron el RUD y evacuaron a 761 personas a alojamientos temporales. Además, en agua y saneamiento, con tres carrotanques se está suministrando el líquido potable en los albergues.

Antioquia y Bolívar

En Dabeiba, Antioquia, se mantiene la respuesta. 28 equipos de maquinaria amarilla se dispusieron en la zona para la limpieza de escombros y se han entregado 74.000 litros de agua potable en los últimos días.

Se habilitaron cinco albergues temporales en donde 185 familias están instaladas. Se realizó un inventario para disponibilidad de vivienda y asignar subsidios de arrendamiento para que se puedan instalar en una vivienda digna. La Ungrd realizó la socialización en los albergues de los trámites de arriendo para estas familias.

De igual forma dispuso de 2.130 kits de asistencia humanitaria entre alimentos, elementos de aseo y cocina, frazadas y toldillos que empezaron a distribuirse a las familias que están en autoalbergue.

Cartagena también está siendo atendida. La Ungrd dispuso allí más de 47.000 elementos de asistencia humanitaria para complementar las acciones ya desarrolladas por el Consejo de Gestión del Riesgo de Cartagena y se tienen 23 equipos de maquinaria amarilla para la remoción de material.

Magdalena también ha visto la respuesta por parte del Gobierno nacional por la afectación en ocho municipios. La Ungrd dispuso del RUD y la evaluación de daños y análisis de necesidades (EDAN) y se entregaron 25.000 paquetes de asistencia humanitaria de emergencia, entre alimentos, elementos de aseo y cocina, frazadas y colchonetas. Se entregó a la Gobernación 30.000 sacos de polipropileno para generar y taponar los rompimientos causados por los diferentes afluentes.

Con maquinaria amarilla (1.000 horas máquina y 74 días volqueta) se construyó dique provisional de 80 metros lineales cerrando el chorro en Fundación sobre el río del mismo nombre que había inundado al municipio.

Nueva alerta sanitaria

El Ministerio de Salud y Protección Social con el ánimo de prevenir enfermedades como el dengue, chikungunya, zika, malaria e infecciones respiratorias que se pueden presentar eventualmente a causa de la temporada de lluvias que azota nuestro país, recomendó tomar medidas de prevención y tener en cuenta los signos y síntomas de alarma.

"En lo que resta del año y el primer trimestre de 2021 se extenderá la temporada invernal relacionada con la temporada de lluvias, por lo que es inminente que se sumen a un pico respiratorio unido a la pandemia por Covid-19, es necesario cumplir con todos los protocolos de bioseguridad y el autocuidado para disminuir los riesgos de infección", afirmó Jairo Hernández, subdirector (e) de Salud Ambiental del Ministerio.

Asimismo, "debido al incremento de las precipitaciones, los casos de dengue, chikungunya y zika aumentarán por el acumulamiento de aguas lluvias en espacios que estuvieron desabastecidos en meses anteriores, conjunto al acumulamiento de agua que benefician de manera ideal el mantenimiento del vector", especificó Hernández.

En este mes, de acuerdo con el Comité de Predicción Climática de la Mesa de Variabilidad y Cambio Climático, en un trabajo coordinado con el Ideam, Instituto Nacional de Salud y el Ministerio de Salud y Protección Social, las zonas que más se encontrarán vulnerables para la generación del vector son los departamentos de San Andrés, Bolívar, Cesar, Magdalena, Sucre, Boyacá, Cundinamarca, Tolima y Huila, Caldas, Casanare, Cauca, Chocó, Nariño y Valle del Cauca.

"No obstante, puede suceder en cualquier área rural por el estancamiento de agua en espacios que se encontraban secos y pueden ser espacios ideales para la multiplicación del mosquito transmisor de la malaria", dijo.

Hernández aclaró que ante la presentación de este fenómeno, diferentes agentes patógenos podrían involucrarse en los sistemas de abastecimiento de agua potable y terminar contaminándolas, lo que al consumirla puede producir infección diarreica aguda.

"Se insta a la población a mantener e incrementar las medidas de prevención a través de la promoción de hábitos de higiene, manipulación y conservación de alimentos, manejo de desechos fecales y robustecer el tratamiento adecuado de las fuentes hídricas", sostuvo Hernández.

Además, aclaró que las infecciones respiratorias agudas se dan como resultado al aumento de lluvias, bajas temperaturas y las microgotas expelidas por las personas que favorecerán la exposición y dispersión de los virus en el ambiente.

"Esto favorecerá un incremento de consultas por infecciones respiratorias en el país y se deben tener en cuenta que, a diferencia del Covid-19, la influenza estacional es una patología que tiene vacuna; por eso invitamos a la población a aplicársela", señaló.



Otras enfermedades que tienen una gran repercusión en esta temporada son los accidentes ofídicos (lesiones resultantes por la mordedura de serpientes) y leptospirosis (enfermedades bacterianas que se transmite por la orina de animales infectados). "Desde el Gobierno nacional hacemos un llamado a entes territoriales a reforzar las acciones de vigilancia y prevención de estas enfermedades y en garantizar la atención obligatoria en todos estos casos", concluyó.


Restauración de manglares, bosque seco y corales

Como parte del plan de reconstrucción de la isla de Providencia y luego de la declaratoria de situación de desastre en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, el ministro de Ambiente, Carlos Eduardo Correa, manifestó que, en conjunto con entidades del Sistema Nacional Ambiental, se adelantarán las acciones necesarias para evaluar los daños sufridos por los ecosistemas locales y garantizarle a la comunidad una reconstrucción con infraestructura sostenible.

“Podemos ver que los ecosistemas han sido afectados: el bosque seco tropical, los corales y los manglares. Ahora tenemos el gran reto de reconstruir estos ecosistemas y el gran desafío de construir un megavivero en la isla de Providencia, de la mano con las comunidades, para ayudar no solo a la reactivación económica sino a la recuperación de estos ecosistemas”, indicó el alto funcionario.

En conjunto con la Corporación Autónoma Regional (Coralina), las entidades territoriales e institutos de investigación adscritos y vinculados al Ministerio, esta cartera articulará también los planes tendientes a la restauración ambiental de la riqueza ecosistémica del archipiélago.

“En los próximos días estaremos con todas las entidades que hacen parte del Sistema Nacional Ambiental y los mejores equipos” para emprender acciones puntuales de evaluación, restauración y siembra.

El jefe de la cartera de ambiente está presente en el archipiélago desde el pasado martes, acompañando las acciones de entrega de ayudas humanitarias (carpas, medicamentos y kits de aseo y alimentos) y de remoción de escombros.