Enfoque bipartidista y bicameral, la clave con EU

foto cortesía Presidencia

El enfoque bipartidista y bicameral seguirá primando en la relación entre Colombia y Estados Unidos, una vez asuma el presidente electo de ese país, el demócrata Joe Biden.

Así lo reafirmó ayer el presidente Iván Duque en una conversación virtual con el director del Diálogo Interamericano, Michael Shifter, en la que se analizó el futuro de las relaciones entre la Casa Blanca y la Casa de Nariño una vez se produzca el relevo del hoy saliente mandatario (aunque insiste en fraude en los comicios del pasado 3 de noviembre), Donald Trump.



Hablando desde San Andrés, en donde está al frente del plan de contingencia ante la ola de destrucción dejada por el huracán Iota que golpeó el archipiélago entre domingo y lunes, el Jefe de Estado reiteró que las relaciones entre Colombia y Estados Unidos, basadas en principios bipartidistas y bicamerales, se mantendrán durante la nueva administración de esa nación y confió en que se fortalecerán con Biden.

“Queremos seguir trabajando estrechamente, pensando que Colombia es el aliado más fuerte de Estados Unidos en el hemisferio”, dijo el Mandatario durante su encuentro con el centro de pensamiento con sede en Washington, uno de los más reputados en materia de geopolítica continental.

Recordó que ha tenido varias conversaciones con Biden en los últimos tres años y agregó que “es una persona que apoya a Colombia y como senador fue promotor del Plan Colombia, al que se le dio forma de manera bipartidista. El presidente electo Biden estaba allí”.

“Quiero decir algo claramente: nosotros valoramos el apoyo que el presidente electo Biden le ha dado a Colombia en los últimos 20 años. Y queremos seguir fortaleciendo esa relación y estoy seguro de que eso sucederá día a día”, expresó Duque.

El mandatario también valoró la forma en que las administraciones de los presidentes Donald Trump, Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton han apoyado a Colombia.

Insistió en que con Biden “el apoyo bicameral y bipartidista para Colombia continuará, y continuará porque es una historia de éxito”.

El Mandatario colombiano sostuvo que “la forma bipartidista, la forma bicameral en la que la relación de Colombia con Estados Unidos se ha desarrollado es un modelo para otras situaciones del continente americano y de otros lugares”.



Puntualizó que “si la relación es bipartidista y bicameral, las cosas saldrán bien”, agregando que así como se trabajó con la administración Trump se hará con la de Biden y Kamala Harris (fórmula vicepresidencial), especialmente en temas como los de narcotráfico y terrorismo.

¿Injerencia?

En la entrevista, Duque le salió al paso la polémica de semanas atrás en torno a que funcionarios del gobierno colombiano e incluso del Centro Democrático, el partido del Jefe de Estado, habían hecho campaña o mostrado sus preferencias a favor de la reelección presidencial.

En su momento, y ante un llamado de atención de autoridades diplomáticas norteamericanas, la canciller Claudia Blum negó que el embajador ante la Casa Blanca, Francisco Santos, o cualquier otro funcionario del Ejecutivo colombiano hubiera tomado partido en la contienda electoral norteamericana.

Ayer Duque no solo reiteró esa postura de no injerencia en asuntos políticos de otros países sino que, en la entrevista con Diálogo Interamericano, aprovechó para lanzar una dura crítica al expresidente Juan Manuel Santos frente a lo que fue la postura de este en la contienda por la Casa Blanca en 2018, en la que ganó Trump.

“Mi predecesor durante la campaña en Estados Unidos dijo públicamente que Hillary Clinton (candidata demócrata) era más favorable para Colombia que Donald Trump (aspirante republicano), pero yo como presidente nunca haría un comentario como ese", dijo.

En cuanto a los señalamientos a dirigentes del Centro Democrático, el Presidente fue claro en que los congresistas de su partido son autónomos pero afirmó que si “… ellos hubieran pedido mi consejo les hubiera dicho: ‘No lo hagan’".

Lo que viene

Por el momento es claro que el gobierno Duque ha decidido ir muy lento pero seguro frente a lo que pasa en Estados Unidos. Como se sabe, si bien las proyecciones sobre quién ganó en cada Estado favorecen a Biden, Trump insiste en que hubo fraude y ha pedido oficialmente el recuento de votos en varios de ellos, sobre todo en cuanto a los sufragios que llegaron por correo.



A ello se suma que, por el momento, un eventual gobierno de Biden tendría graves problemas para manejar el Congreso, ya que los republicanos mantienen el dominio del Senado, restando solo por definir dos curules en Georgia, ya que ninguno de los candidatos allí logró la mitad más uno de los votos, por lo que habrá una nueva cita en las urnas en enero. En la Cámara el partido del Presidente electo logró mantener las mayorías, aunque los republicanos les recortaron diferencias en número de curules.

De otro lado, como se publicó ayer en la sección “Off the record” de este Diario, altas fuentes políticas indicaron que el gobierno Duque no piensa por ahora hacer cambio alguno en la Cancillería ni en la embajada. Según trascendió, Santos seguirá en la delegación diplomática por lo menos tres o cuatro meses más, una vez arranque el posible gobierno de Biden y se definan los nuevos lineamientos del Departamento de Estado. Hasta el momento en los corrillos políticos de Washington y los medios de prensa los nombres que más suenan para este cargo con la exasesora en Seguridad Nacional Susan Rice, el senador demócrata por Delaware Chris Coons y Anthony Blinken, quien fuera subsecretario de Estado en el mandato Obama.

También se espera que se establezcan otros asuntos clave para la relación bilateral, como quién será el director de la DEA, el Subsecretario de Estado para América Latina o si continuará el embajador de Estados Unidos en Bogotá.

Como lo hemos reiterado en estas páginas, la agenda bilateral estará centrada en varios temas clave. En primer lugar, está la lucha contra el narcotráfico. Si bien es cierto que este año se logró, por primera vez desde 2014, detener la espiral alcista de la extensión de los narcocultivos, estos se mantienen por encima de las 200 mil hectáreas en tanto que la capacidad de exportación de cocaína es superior a las mil toneladas métricas.

Para Duque y el gobierno colombiano es claro que Biden podría tener una mejor comprensión de las dificultades de la lucha contra el narcotráfico y, sobre todo, podría haber más apoyo a la nueva fase del Plan Colombia.



En segundo lugar, es evidente que la Casa Blanca y la Casa de Nariño han trabajado de la mano en los últimos años con el fin de debilitar y sacar del poder a la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela. Aunque Biden ha sido muy crítico del gobierno chavista no se sabe si continuará con la estrategia de máxima presión política, económica y hasta militar al régimen de Caracas.

Así las cosas, es obvio que por el momento el gobierno Duque confía en que la única vía a seguir en la relación con Estados Unidos es mantener el enfoque bipartidista, no solo porque los demócratas ocuparán la Casa Blanca y los republicanos siguen con el dominio del Senado, sino porque históricamente esa hoja de ruta es la que más le ha dado resultado sea cual sea el mapa político en Washington.