¿Se justifica el fracking en un mundo que apunta a usar menos petróleo?

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Aunque este año la producción del crudo ha caído ostensiblemente por la disminución de la demanda, así como las exportaciones y los bajos precios, en Colombia aumentan las expectativas por el desarrollo de los yacimientos no convencionales mediante la técnica del fracking.



Esta incertidumbre se genera por las condiciones que hoy muestra el mercado, con una caída en las cotizaciones del Brent del 36% durante este año y de 37% respecto al WTI que señalan las transacciones en Estados Unidos. Muchos sectores se preguntan si hoy se justifica desarrollar este tipo de exploraciones, que si bien pueden incrementar las reservas de crudo y de gas del país, brindando seguridad energética a largo plazo, pero que también suponen un riesgo para el medio ambiente.

En septiembre pasado, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) expidió el Acuerdo 006 de 2020 mediante el cual fijó las condiciones de selección de contratistas para la ejecución de los proyectos de investigación en desarrollo de los Proyectos Piloto de Investigación Integral (PPII’s).

Este anuncio de la Agencia se dio apenas unos días después de que el Consejo de Estado decidiera no acoger los argumentos de una demanda que buscaba suspender el decreto que reglamenta los pilotos de fracking.

Incluso el presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón, anunció que en noviembre se firmaría el acuerdo con la  multinacional ExxonMobil para iniciar en 2021 el desarrollo de los pilotos para el fracking.

A largo plazo

De otro lado y respecto a una pregunta de EL NUEVO SIGLO, sobre  si hoy es conveniente desarrollar los proyectos no convencionales ante los bajos precios del crudo y la caída de la producción, el presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo, Francisco José Lloreda, dijo que “claro que sí es conveniente desarrollar los proyectos de fracking, debemos entender que el desarrollo de los no convencionales en Colombia es a mediano plazo, a la vuelta de tres años. Si los pilotos se pueden adelantar mediante la técnica del fracking de manera responsable respetando el medio ambiente, podríamos  estar hablado de un proceso de producción que debería estar en su etapa madura entre 4 y 5 años”.

Sostiene Lloreda que “entonces mal haría el país en tomar decisiones de coyuntura de los precios de hoy, bajo esa lógica y con tanta volatilidad de los mercados, ninguna industria podría invertir en hidrocarburos ni mucho  menos en los proyectos de costa fuera que se desarrollan entre 7 y 10 años”.



Sostuvo que “desde luego nos preocupa la caída de los precios del crudo, pero el país no puede desistir de los proyectos que pueden representar una mayor producción a mediano y largo plazo”.

Los precios

Respecto a los precios, el presidente de la ACP, sostuvo que “en los últimos meses los precios han estado en un rango de máximo US$45 el barril, las proyecciones iniciales de los distintos analistas le han apuntado a que el año puede terminar entre US$45 y US$50, ojalá sea así, pero esto va a depender en gran medida de qué tanto se resienta la demanda de hidrocarburos a raíz del rebrote del Convid-19 en algunos países, y va a depender también de qué tanto se incremente el consumo de petróleo y gas en los países del hemisferio norte con el invierno. Finalmente ese consumo termina compensando la caída de la demanda en otros sectores”.

Asimismo, el presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Armando Zamora, dijo que a estas alturas, “el país no puede permitir” que se evite el desarrollo de proyectos piloto de yacimientos petroleros no convencionales.

Estas declaraciones las hizo durante la agenda de Colombia Genera 2020, evento sobre petróleo, energía y gas organizado por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi).

Zamora destacó que las conversaciones en torno al fracking se han convertido en una especie de culto religioso de personas que se oponen a este desarrollo, pero sin los argumentos técnicos sobre el tema. Explicó que la mayoría de discusiones se generan en las redes sociales con tintes políticos y sociales que buscan un propósito efectista.

Responsabilidad

Por su parte, el presidente la Cámara Colombiana de Petróleo, Gas y Energía, (Campetrol), Germán Espinosa, dijo que “la discusión hoy debe volcarse hacia la realización de los Proyectos Pilotos de Investigación Integral para tomar una decisión acertada. Los PPII’s constituyen el primer paso para obtener información veraz, confiable y transparente, sobre los posibles impactos ambientales y sociales que se pudieran presentar”.



Señaló el dirigente gremial que “como país debemos promover un debate objetivo, técnico y científico, que en ningún caso debería politizarse. Hoy, más que nunca, es importante aunar esfuerzos entre Gobierno, Industria y Territorio para reactivar el sector hacia un desarrollo sostenible, incluyente y cuidadoso con el medio ambiente, que nos permita ser el motor para la reactivación de la economía post pandemia”.

Sostiene en su argumento que “la decisión no es solamente si permitir o no el desarrollo de los YNC en Colombia. Primero lo primero. El fracking es una decisión de país, y debemos entender nuestras capacidades actuales, pensar a futuro, evaluar qué Colombia queremos construir en el corto, mediano y largo plazo, entender los costos del desabastecimiento en todas sus dimensiones”. Indicó que “para Colombia, crecer económicamente sin garantizar las fuentes de energía es impensable. Debemos explorar todas las posibles fuentes de reservas, sin descartar ninguna, y sin haber probado previamente su potencial”.

Aseguró que “la industria del petróleo y gas está comprometida con la protección del medio ambiente y las fuentes hídricas. También está comprometida con promover el modelo de urna de cristal, de total transparencia y amplia participación ciudadana que requerirán los PPII’s. El involucramiento directo de las comunidades y el establecimiento de canales para ejercer veeduría ciudadana nos permitirán generar mayor pedagogía y fortalecer la confianza con el Territorio”.

Las ofertas para los pilotos

Las ofertas deben presentarse el 3 de noviembre y los contratos se adjudicarán el 23 de noviembre, informó la ANH.

ExxonMobil, Parex y la petrolera estatal Ecopetrol se encuentran entre las empresas que hicieron llegar sus planes para proyectos de exploración no convencional en las cuencas Magdalena Medio y Cesar-Ranchería.

Es un proceso especial de investigación, y no es para asignación de áreas. El Gobierno determinó un máximo de cuatro bloques para los proyectos piloto, y que serán cuatro plataformas de perforación, cada una con dos pozos. En la segunda semana de octubre se cerró el período para que las empresas manifestaran su interés, y se recibieron tres solicitudes. Las compañías que hasta el momento tienen la intención de realizar los pilotos son Ecopetrol, ExxonMobil y Drummond. Ya presentaron para la primera ronda sus propuestas. Pero se abrirá una segunda ronda si quedan cupos disponibles. En noviembre se hacen las primeras asignaciones, las cuales deben quedar listas antes de finalizar el año.



Posteriormente a comienzos de 2021 se iniciará el proceso de licenciamiento ambiental, donde las empresas podrán aceptar o no los requerimientos. Se espera que todo este proceso experimental con los pilotos culmine a mediados del 2022. Es decir, la medición, el monitoreo y los resultados queden listos antes que termine el actual gobierno. Como hay tanta incertidumbre, por lo menos la intención es que los proyectos dejen suficiente información sobre la viabilidad de la técnica del fracturamiento hidráulico (fracking).