AVANZA LA REACTIVACIÓN DE LAS AEROLÍNEAS
Transporte aéreo mundial se recupera con lentitud

Diana Rubiano/El Nuevo Siglo

Aunque la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) prevé pérdidas del sector hasta los US$51.800 millones, se espera que ya se presente una recuperación en el tráfico de las aerolíneas y aeropuertos en el mundo.

Esta percepción es lo que ha permitido que para 2022 se espera que las pérdidas se reduzcan hasta los US$11.600 millones. En 2020, las estimaciones netas de pérdidas alcanzaron los US$137.700 millones. Sumando todo esto, se cree que las pérdidas totales del sector en 2020-2022 alcancen los US$201 mil millones.

Sin embargo, la asociación confía en que la demanda se sitúe en el 40% de los niveles de 2019 para finales de 2021, aumentando al 61% en 2022.

Además, espera que el número total de pasajeros alcance los 2.300 millones en 2021, cifra que aumentará a 3.400 millones en 2022, datos similares a los niveles de 2014 y significativamente inferiores a los 4.500 millones de viajeros de 2019.

Por otro lado, sí creen que la solicitud de carga aérea se mantenga fuerte, con una demanda en 2021 del 7,9% por encima de los niveles de 2019, que crecerá hasta el 13,2% por encima de los números de 2019 para 2022.

Apoyo

"La magnitud de la crisis de covid-19 para las aerolíneas es enorme", señaló el consejero delegado de la IATA, Willie Walsh, añadiendo que, para sobrevivir, las aerolíneas "han recortado drásticamente sus costes y han adaptado su negocio a cualquier oportunidad disponible".

Conectividad

La IATA considera que el restablecimiento de la conectividad mundial y la industria aérea deberían ser "prioridades para los gobiernos", a pesar de que la aviación sea "resistente y tenga recursos", dijo Walsh, alegando que la "magnitud de esta crisis necesita soluciones que solo los gobiernos pueden aportar".

En este sentido, pidió que se ponga fin a las restricciones a los viajes por el covid-19, que son "tremendamente incoherentes y están frenando la recuperación del transporte aéreo".

"Las restricciones a los viajes dieron tiempo a los gobiernos para responder durante los primeros días de la pandemia", subrayó Walsh, tras lo cual agregó que "casi dos años después, esa lógica ya no existe".

De otro lado, la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), dijo que el transporte aéreo en América Latina se está recuperando.

El presidente del Comité Ejecutivo de ALTA, Pedro Heilbron, dijo frente a la recuperación del transporte aéreo que “Latinoamérica va un poquito mejor que los promedios mundiales, y Colombia, mejor que los promedios de América Latina".

A pesar del buen ritmo de la recuperación, se espera que en este año "el transporte aéreo internacional esté todavía un 60% por debajo de lo que era en 2019" y "en los mercados domésticos va a estar un 20% por debajo".

"Esto es una recuperación más rápida, y los números mejoran mes a mes, lo cual nos da un mensaje de esperanza en el futuro de la industria a corto plazo", manifestó.



En Colombia

Heilbronn destacó también la recuperación del sector aeronáutico en Colombia, de la que dijo que "ha sido algo sorprendente para todos".

Al respecto, el jefe de la Oficina de Transporte Aéreo de la Aeronáutica Civil de Colombia, Lucas Rodríguez, dijo que un año después de la reapertura de los vuelos en este país, que comenzó en septiembre de 2020, "ya tenemos un 90% de recuperación en la aviación doméstica y casi dos terceras partes en la aviación internacional", resultado que se esperaba para diciembre próximo.

"Las rutas que no se han reactivado es porque el país de destino todavía tiene restricciones sanitarias", manifestó Rodríguez.

Esa recuperación ha sido posible porque el país retomó rápidamente la conectividad aérea, para lo cual adoptó "una estrategia simple pero que ha generado resultados contundentes", dijo por su parte el vicepresidente de la agencia oficial ProColombia, Gilberto Salcedo.

El país redujo del 19% al 5% el impuesto al valor agregado a los billetes de avión, y por otra parte, ProColombia ha hecho en conjunto con los operadores aéreos un esfuerzo internacional de promoción del país en el exterior.

Seguridad

De otro lado, la Organización Mundial del Turismo (OMT) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) han acordado reforzar su colaboración con el objetivo de apoyar la reanudación segura de los viajes y el turismo y acelerar el cambio de ambos sectores hacia una mayor resiliencia y sostenibilidad.

El nuevo acuerdo, confirmado antes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), incide en el llamamiento de la OMT a una mayor colaboración con el fin de aprovechar el potencial del turismo para liderar la recuperación e impulsar un crecimiento sostenible e inclusivo.

La OMT y la OACI trabajarán de forma inmediata para ayudar a la aviación y al turismo a recuperarse de los efectos de la pandemia del covid-19. Al mismo tiempo, el acuerdo ilustra el compromiso compartido de mejorar la coordinación a todos los niveles, desde las áreas de la investigación y la gestión de políticas, hasta la gestión de fronteras y la facilitación de viajes seguros y fluidos, una de las prioridades de la OMT desde hace ya tiempo.

El memorando de entendimiento también reconoce la importancia de asegurar los mecanismos de financiación necesarios para acelerar el cambio hacia unos viajes y un turismo más ecológicos, con el compromiso de realizar esfuerzos conjuntos de sensibilización y captación de fondos.



Sostenibilidad

El secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, manifestó: “El turismo y el transporte aéreo son pilares esenciales del crecimiento y las oportunidades, sobre todo para los países y las comunidades en desarrollo. En la reanudación de los viajes aéreos y la reactivación del turismo, ambos sectores deben colaborar para apoyar los medios de vida del presente y construir un futuro más resistente y sostenible. La colaboración entre la OMT y la OACI permitirá exactamente eso”.

El presidente del Consejo de la OACI, Salvatore Sciacchitano, añadió: “Este acuerdo es un paso importante para ayudar a nuestras organizaciones a abordar iniciativas conjuntas en cuanto a datos e investigación, modernización y financiación de la infraestructura de la aviación, y reducción de las restricciones regulatorias en materia económica para mejorar la conectividad aérea y hacer más fluidos los viajes “.

La OACI ha formado parte del Comité Mundial de Crisis de la OMT para el Turismo, creado al comienzo de la actual crisis para unir a un sector turístico diverso en torno a un plan común de respuesta y recuperación.

Al mismo tiempo, la OMT también ha contribuido al Equipo Especial para la Recuperación de la Aviación (CART) de la OACI, que trabaja para identificar y recomendar prioridades y políticas estratégicas para los países y los operadores del sector de la aviación. Además, la OACI ha formado parte del Comité de la OMT para la elaboración de un Código Internacional para la Protección de los Turistas en calidad de observador, contribuyendo activamente a la redacción del Código junto con 98 Estados Miembros y cinco no miembros de la OMT, así como con varios observadores de diversas organizaciones internacionales y agentes del sector privado.

El compromiso de las aerolíneas

Un objetivo "audaz" pero también una "necesidad": las aerolíneas del mundo se comprometieron a alcanzar el nivel de "cero emisiones netas de CO2" para 2050 como forma de combatir el cambio climático, cuando aún sufren por el impacto de la pandemia.

Con este anuncio, la IATA quiere "asegurar la libertad de volar a las generaciones futuras", argumentó su director general, Willie Walsh, ante los directivos del sector reunidos en Boston, Estados Unidos.

La IATA, que tiene 290 compañías miembro y representaba 82% del tráfico aéreo mundial antes de la pandemia de coronavirus, alinea de esta forma sus objetivos con los del sector aéreo europeo, que sigue las metas de la Unión Europea en este tema.

"Muchos en esta sala, individualmente o como grupo, ya superaron esta etapa", señaló Walsh. "Para otros será un desafío adicional en un momento muy difícil", con el sector muy afectado por la pandemia, remarcó.

Estos objetivos, más ambiciosos que los que la asociación tenía hasta ahora, no fueron objeto de una votación sino adoptados por consenso.

La IATA se había fijado en 2009 la meta de llevar a la mitad su huella de carbono para 2050 con relación a 2005.

"La ciencia nos dice que la situación es más urgente de lo que creíamos", y el objetivo de hace 12 años "simplemente no es lo suficientemente ambicioso", sostuvo Walsh.