Proyectan que salario mínimo sea de $860.000

Foto archivo Xinhua

Si se concretan los planes del Gobierno, el salario mínimo para 2020 quedaría en $860.000. Así se desprende de las declaraciones del viceministro de Hacienda, Juan Alberto Londoño, en el sentido que la Administración no considera aumentar el salario mínimo por encima del índice de inflación, como sí sucedió este año cuando el aumento fue de 6% y llegó a $828.116.

Londoño declaró a varios medios que “nosotros no estamos en este momento considerando otro esfuerzo por parte del sector público ni de los empresarios, de un aumento significativo por encima de la inflación”.

Lea también: El peor error fue subir en exceso el salario mínimo: ANIF

“Si ustedes analizan cómo debe ser el aumento del salario mínimo, debe ser inflación más productividad, eso es lo que se debe dar normalmente. Este año hicimos un esfuerzo especial (...) por darle un mayor ingreso a los trabajadores”, explicó.

El funcionario asimismo dijo que el Gobierno nacional no considera que el último aumento del salario mínimo tenga que ver con el crecimiento del desempleo.

Los incrementos

De otro lado, y según la más reciente investigación nacional de salarios y beneficios realizada por la Asociación de Gestión Humana Nacional y Cundinamarca (Acrip), que recogió información de 1.232 empresas, el incremento salarial de las empresas para el próximo año estará en un rango promedio de entre 4,5% y 5,5% sin tener en cuenta el aumento que haga el gobierno al salario mínimo. Esto con base al incremento de la inflación que se encuentra en 3,78% actualmente y a los factores de confianza de la economía que no se encuentran en niveles ideales para que el ingreso de los trabajadores pueda aumentar más.

En cuanto a los beneficios que más otorgan para los empleados, los más notorios entre las empresas son los que están ligados a la compensación variable debido a que tiene un impacto directo en la estrategia de la organización.  Dicha compensación está relacionada con las prácticas de salario emocional que al menos el 42% de las empresas otorgan a sus empleados. 

Entre estas destacan eventos de diversión y políticas de comunicación cara a cara con los directivos.

Este último aspecto tiene además otra característica, ya que el aumento salarial de las empresas es directamente proporcional en todos los niveles organizacionales en lo que va de este año. De igual forma, la investigación muestra que los salarios aumentaron en promedio un 5% en lo que va de 2019. Este se mantiene un 1,8% por encima del IPC del 2018 estando acorde al crecimiento de la economía a nivel nacional.

Aunque el estudio muestra que el promedio salarial creció un 5% a nivel nacional, existen variaciones que son más claras según el tamaño de la empresa. Las empresas que mostraron un incremento salarial más alto son las Mipymes y las Pymes en las que el crecimiento promedio estuvo en 7% y 6% respectivamente. Por otra parte, las empresas de mayor tamaño tuvieron una variación salarial del 5%.

Juan Carlos Ramírez, presidente  de la Acrip, explicó que “dicha variación se debe a la presencia de Mipymes y  Pymes en ciudades donde la masa laboral es menor y los trabajos son, en su mayoría, aquellos tienen una remuneración de un salario mínimo, por lo cual este crecimiento es superior al promedio nacional”.

Según el estudio los sectores en los cuales el incremento salarial es mayor fueron alta tecnología, farmacéuticas e industria mecánica. En contraste a esto, las empresas que tuvieron menos incrementos salariales fueron las de autopartes y materiales de construcción.

De esta forma, los mayores incrementos salariales según las ciudades y departamentos del país se encuentran en poblaciones de menor tamaño. Por lo cual, Manizales se posicionó con el mayor crecimiento salarial, superando por un punto porcentual el promedio en las demás ciudades.

Así mismo, la compañía destacó en su estudio la creciente contratación de trabajadores venezolanos ya que el 44% de las empresas encuestadas afirma haber incorporado a trabajadores del vecino país. El 52% de estos ciudadanos fueron incorporados bajo contratos de término fijo a seis meses.