Deuda externa llegó a US$135.558, la más alta de la historia

Foto archivo El Nuevo Siglo

De acuerdo con el informe del Banco de la República, las obligaciones del país respecto a su deuda pública es del 23,1% del PIB (US$73.246 millones), mientras que la privada fue de 19,6% (US$62.312 millones).

La estadística de deuda externa incluye el financiamiento obtenido de no residentes principalmente bajo las modalidades de préstamos, créditos comerciales, títulos de deuda, no incluye pasivos de corto plazo por inversiones de portafolio en Colombia.

La deuda privada externa está constituida por las obligaciones que los agentes privados adquieren con no residentes sin garantía del sector público. Estas obligaciones se derivan de la colocación de bonos en el exterior, la financiación de operaciones de comercio exterior y los préstamos externos (dentro de los cuales se incluye el arrendamiento financiero).

La financiación

Los recursos obtenidos tienen por objeto financiar: capital de trabajo, procesos de privatización, inversiones en el exterior, importaciones y procesos productivos dirigidos a exportaciones, entre otros.

El sector privado contrata deuda externa a través de dos modalidades. La primera es la financiación directa (préstamos, arrendamiento financiero, bonos y crédito comercial) que otorgan entidades del exterior a las empresas nacionales. La segunda modalidad es la deuda externa que se adquiere a través del sistema financiero nacional. En este caso las corporaciones financieras, compañías de financiamiento comercial y los bancos comerciales realizan una labor de intermediación con los corresponsales extranjeros para el financiamiento de operaciones de comercio exterior.

Dentro de las acciones que el país ha desarrollado para disminuir la deuda, está la que hizo esta semana en que aprovechó el contexto internacional favorable de reducciones en los costos de financiamiento e hizo uso de las cláusulas de conversión de los contratos con la banca multilateral para convertir cinco préstamos por un valor de €2.799 millones, con vencimientos entre 2030 y 2050, de tasas variables indexadas a Euribor a tasas fijas.

Este portafolio representa el 54,4% del saldo de los créditos oficiales en euros, el 6% de la deuda externa y el 2,1% del endeudamiento total de la Nación.

César Arias, director general de Crédito Público y Tesoro Nacional, explicó que las tasas de conversión negativas permitieron a la Nación fijar los intereses a los costos más bajos de la historia en el mercado de crédito en Euros. Los nuevos préstamos tienen una tasa promedio de 1,6% y una vida media de 19 años.

Operaciones

Arias resaltó que esta es la segunda operación de conversión de créditos con multilaterales que se realiza en el año y cumple satisfactoriamente con los objetivos de la Estrategia de Gestión de Deuda de Mediano Plazo de la Nación.

“En julio, convertimos 31 préstamos por un valor de US$4.558 millones y ahora realizamos un ejercicio similar en el mercado de Euros. Con esto, el país disminuye la exposición del portafolio de deuda pública externa a riesgos de mercado, reduciendo la proporción de pasivos a tasa variable prácticamente a la mitad de 11% a 6% durante 2019”, señaló Arias

El Ministerio de Hacienda y Crédito Público agradece el apoyo de las Tesorerías del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) en la estructuración y ejecución de la operación de manejo de deuda. Este tipo de acompañamiento técnico contribuye a la mitigación de los riesgos fiscales de la Nación y a una gestión eficiente de la deuda pública.

En su último informe sobre deuda externa, el Banco Mundial señala que Colombia es el tercer país que más se ha endeudado en los últimos 10 años en América Latina, después de República Dominicana y Costa Rica.

Para Julián Arévalo, decano de economía de la Universidad Externado de Colombia, el endeudamiento que ha tenido Colombia no es coyuntural sino estructural. De acuerdo con el decano, la deuda de Colombia está alineada con los proyectos de desarrollo que ha tenido el país en materia de infraestructura en las ciudades y en las zonas veredales o en la educación, por nombrar algunos ejemplos.