Optimismo, serenidad y apertura | El Nuevo Siglo
Viernes, 12 de Octubre de 2018

“Derecho a seguir teniendo mirada positiva”

Ante sagrado compromiso que todos los buenos ciudadanos tenemos con la Patria, estimo que nuestro actuar debe ser marcado por “optimismo, serenidad y apertura”. Comenzando por el propio Presidente, sus inmediatos colaboradores en los altos cargos, líderes políticos, parlamentarios y determinadores de la economía, los dirigentes religiosos responsables de cultivar principios y señalar caminos de bien para la familia humana, todos, sin excepción, hemos de dar aporte al bien común, dejando de lado cálculos personales y de grupo, o de ciega y sistemática oposición al pensamiento ajeno.

Pasados los recientes comicios electorales y consulta anticorrupción, escribí que como consecuencia de lo anterior podíamos mirar el horizonte patrio “con mirada positiva” (14-09-18). Hemos tenido acercamiento del Presidente con todos los sectores de la opinión y avances hacia decisiones comunes, situaciones que es preciso manejar dentro de las líneas que voy señalando. Se precisa estar convencidos de que para el bien de la Patria hay que hacer esfuerzos comunes de superación, que sí se puede hacerlos, independiente de quien esté liderándolos y sin torpes celos de que ese avance, dirigido por otros, vaya distanciando la ascensión política del propio ideal partidista.

Es allí en donde gobernantes y oposición deben ofrecer soluciones, bien pensadas, con optimismo y perseverancia; ir adelante con serenidad en el comando y en las justas críticas; sin ciego encerramiento en las propias convicciones; con apertura al pensamiento de quienes se estimen adversarios; todo con patriótico empeño de sacar adelante al país, no mañana, sino desde hoy.

Hay países en donde se ha avanzado decididamente hacia su progreso y estabilidad, debiendo inclusive afrontar corrupción y sectarismo, que no faltan en el quehacer político, pero en donde, aplicando las actitudes en las que he venido insistiendo, han logrado benéficos resultados ¿No podremos en Colombia llegar a situación similar, dentro de un patriótico aconductamiento de esos nobles e indispensables procederes?

Grandes esfuerzos de labor conjunta entre antiguos fieros rivales se han propiciado en Colombia con innegables frutos, pero que, a la larga, han venido a menos por el empeño de imponer distintos ideales de los que predominan en esos patrióticos esfuerzos, y con sistemático desconocimiento de sus benéficos resultados. Grande y patriótico el sentir que inspiró a Núñez y Caro en 1886; ejemplar la conducta conciliadora de Uribe Uribe después de la “Guerra de mil días”; noble y ejemplar el gran esfuerzo nacional liderado por Alberto Lleras y Laureano Gómez, al crear el Frente Nacional, con sus fallas pero que trajo bien y superar la época de ciego enfrentamiento de liberales y conservadores; patriótica la tarea de César Gaviria, Horacio Serpa, Álvaro Gómez, Antonio Navarro y compañeros de Constituyente, que nos dio una Constitución adaptada a los tiempos modernos.

Con sensatez y amor patrio, los colombianos tenemos derecho a, con renovado optimismo, seguir teniendo “mirada positiva”, seguros de que, con patrióticas actitudes, podemos dar, entre todos, apertura a días mejores para Colombia.

Obispo Emérito de Garzón

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