La importancia de una economía verde

AFP

Por qué no profundizar en el tema de los nuevos paradigmas de la economía, en el contexto de un planeta con conciencia verde y con espíritu de supervivencia, sin dejar de reconocer que los cambios propuestos requieren necesariamente de movimientos fuertes a nivel mundial, que difícilmente se van a dar, y que convierten estos temas en una especie de utopía. Esto nos lleva a lo que mi amigo Ernesto Duque llamaba “Los paradigmas de los negocios verdes”.

La teoría se basa en el hecho de que la crisis actual pone sobre el tapete la imposibilidad de sostener los sistemas económico y financiero, y descubre que el sistema actual comienza a ser más especulativo que productivo, y que se mantiene por fuera de los criterios elementales de sostenibilidad; entonces se comienza a dar un giro en los paradigmas económicos y se logra así salir de la crisis conjunta que presentan los sectores ambiental, social y económico, a la que hoy se ve enfrentada a humanidad. 

En el caso colombiano, la mencionada transformación a la economía sostenible implicaría la creación de un sinnúmero de empleos. En un estudio avalado por la OIT en 2014 se menciona que la toma de determinaciones en el sentido del desarrollo sostenible podría significar una disminución de 2 a 3 puntos porcentuales en el desempleo de los países en vía de desarrollo. Cabe resaltar que este impacto en el empleo no lo logra ni siquiera la construcción simultánea de todas las 4G propuestas por el gobierno nacional.

Dado el aumento del tema ambiental como factor de decisión de compra en el mundo, es claro que la implementación de los nuevos modelos ofrece una singular oportunidad de incrementar la generación de empleo y la competitividad del país, aparte del impacto positivo que se generará por la disminución en los niveles de contaminación y deterioro ambiental.

¿Qué son los negocios verdes? Contrario a lo que el común de la gente piensa, los negocios verdes no son aquellos que cumplen a rajatabla con la legislación ambiental. Los negocios verdes son aquellos que propenden por la mejora del entorno en toda la extensión de la palabra y, por lo tanto, acaban siendo dirigidos a la cada vez mayor comunidad de los consumidores verdes; estos buscan no solo el beneficio ecológico del planeta, sino también beneficios colaterales en su salud y en su expectativa de vida. Para que un negocio sea verde, en realidad, deberá cumplir con varias condiciones entre las que se encuentran: el cambio de tecnología hacia la producción limpia, el cambio estructural de los principios económicos que rigen la empresa, la reforestación escalonada a nivel global hasta recuperar los niveles de mediados del siglo pasado, y la puesta en práctica de sistemas de gestión ambiental en el marco del desarrollo sostenible. De otra parte, se puede asegurar que el nuevo modelo empresarial, basado en el triángulo conformado por los negocios, la ética y el medio ambiente, mejoraría en forma notoria las perspectivas de vida del ser humano sobre el planeta. 

Dadas las conclusiones que se obtuvieron tras la última reunión de expertos sobre las consecuencias irreversibles que el cambio climático causará a la humanidad, va siendo hora de tomar el asunto en serio. La responsabilidad de los actuales líderes de los diferentes países no es con sus electores ni con sus corrientes ideológicas, es con las futuras generaciones y con la supervivencia misma de la especie. Quiera Dios guiarlos en sus decisiones y hacer que impere la razón en las mismas, de forma tal que logremos aumentar el número de generaciones de humanos que podrán habitar este planeta.

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