Cuatro escenarios de la unificación de períodos

Andrés Rot
Las propuestas están de acuerdo en que es provechoso que los periodos nacionales coincidan con los regionales y locales

 

La falta de coincidencia entre el período del Presidente con los de alcaldes y gobernadores, que dificulta la coordinación en su gestión, abrió la polémica en el Congreso sobre una variedad de propuestas para que todos sean elegidos simultáneamente.

En medio de todo, empezó a tomar fuerza la propuesta de la Alianza Verde que solo habla de la ampliación de los tiempos de mandato de alcaldes y gobernadores por cinco años a partir de 2019.

Precisamente está listo para ser discutido, en la Comisión Primera de la Cámara, el proyecto de la representante verde por Bogotá, Juanita Goebertus, quien considera que lograr que los períodos de las autoridades coincidan, si bien demanda una exigencia en términos de planeación y adecuación de las elecciones y tiempos de gestión próximos, permitiría que a 2028 la planeación y administración de recursos a nivel nacional y local esté más coordinada.

En últimas, la principal consecuencia, más allá de las bondades propias de la coordinación, es brindar condiciones para mejorar la articulación nación-territorio, lo que redunda en las posibilidades de ejercer un mejor gobierno, explicó Goebertus en la exposición de motivos de su proyecto.

Con esa propuesta son cuatro los escenarios que se podrían dar, de acuerdo con la iniciativa que finalmente apruebe el Congreso.

1. No hacer elecciones en 2019

El senador Samy Merheg y el representante por Risaralda, Juan Carlos Rivera, ambos del Partido Conservador, radicaron en el Congreso el proyecto de Acto Legislativo 105 de 2018 que busca unificar las elecciones nacionales y locales.

Su propuesta implicaría que los actuales alcaldes, concejales, diputados, gobernadores y ediles continúen su mandato hasta el 24 de julio de 2022 y no hasta el 31 de diciembre de 2019 cuando se cumple su período constitucional de cuatro años. Es decir, no habría elecciones regionales el próximo año. Sus sucesores se elegirían en marzo de 2022, junto con los nuevos congresistas, para un lapso de gestión constitucional de cuatro años, que iniciaría el 25 de julio de 2022. Según el senador Merheg, de convertirse en ley, esto les daría gobernabilidad a los alcaldes y gobernadores. Aunque el proyecto ya ha sido socializado con otros partidos, como el Centro Democrático, en el propio Partido Conservador existen reparos.

Puntos a favor. El proyecto de acto legislativo no tiene nombre propio, porque en el caso de que se apruebe, aplica a 32 gobernadores y a 1.101 alcaldes. Se ajustaría en tiempos los planes de desarrollo y se trabajaría de manera armónica con el gobierno. Existe mayor dificultad para coordinar la planeación y el presupuesto entre los municipios y la nación por la falta de coincidencia. Al unificar los períodos se elimina la obstaculización en la contratación que se da por la ley de garantías. Habría mayor eficiencia administrativa en el Estado.

 

Puntos en contra. Rompería el equilibrio de poderes. Se podría generar una perpetuidad de los mandatarios.

2. Elegidos en 2019 gobernarían dos años

Tiene como propósito unificar los tiempos de elección popular de los cargos nacionales y los regionales, haciendo armónica además los tiempos de estas. En relación al régimen de transición de estas iniciativas, cabe mencionar que no resulta conveniente ni constitucional reformar los períodos de los actuales alcaldes, gobernadores, ediles, concejales, y diputados. Por ello sería un lapso de transición.

Puntos a favor. Esta iniciativa representaría un ahorro significativo en los procesos de elección, ya que no se tendría que hacer una elección adicional. La Ley de Garantías es un problema, ya que no permite la ejecución de proyectos y programas, y con la unificación de las elecciones podría resolverse ese inconveniente.

Puntos en contra. Resulta menester establecer si las propuestas de reforma a la Constitución van encaminas o tienen algún efecto en la descentralización territorial. El modelo de elección separada resulta entonces también en una forma de control de pesos y contra pesos, en donde las discusiones locales y regionales deben darse en garantía de autonomía y respecto a las discusiones de orden nacional.

3. Elegidos en 2019 gobernarían seis años

Proponen que en octubre de 2019 se elijan alcaldes y gobernadores por seis años, hasta el 31 de diciembre de 2026, con lo cual estas quedarían en el mismo partidor con Presidente y congresistas, ya que el sucesor de Duque gobernaría hasta el 7 de agosto de 2026 y los legisladores estarían en sus curules hasta el 20 de julio del mismo año.

Puntos a favor. Se unificarían los períodos, y no se estaría legislado a favor de los actuales mandatarios locales. No se correría con el riesgo de incurrir en corrupción.

Puntos en contra. Gilberto Toro, director de la Federación Colombiana de Municipios, expresó que esta propuesta ya sería mucho tiempo.

4. Ampliar a cinco años los períodos

Como ya se mencionó, la representante Goebertus busca unificar los periodos ampliándolos a cinco años, para el sucesor de Iván Duque (elecciones de 2022, cuando también se escogerían congresistas) y para las autoridades locales y regionales que se elijan en 2027.

Aunque los periodos coincidirán, los comicios seguirían haciéndose en fechas diferentes.

Además de ampliarles los periodos a congresistas, diputados, concejales, alcaldes y gobernadores, se haría lo mismo con los de Fiscal, Contralor y Defensor del Pueblo.

Puntos a favor. Contar con lapsos de gestión más largos permite dar estabilidad y continuidad al Gobierno. Extender un año el tiempo de gobierno permite ofrecer un año adicional de ajuste y planeación para que los siguientes cuatro sean de ejecución.

Puntos en contra: Algunos legisladores consideran que es un error ampliar el periodo para otros funcionarios como congresistas, diputados, concejales, alcaldes, gobernadores, Fiscal, Contralor y Defensor del Pueblo.