Off the record

Foto archivo El Nuevo Siglo

Sin desbandada

Tras las primeras dos renuncias esta semana al partido de La U, por parte de los senadores Roy Barreras y Armando Benedetti, se prendieron las alarmas en otras colectividades en donde se teme que estas dimisiones sean la punta del iceberg de una maniobra que lleve a un grupo de parlamentarios a tomar el mismo camino de cara a formar un nuevo partido para los comicios de 2022, incluso bajo la sombrilla de un movimiento de “social-democracia” que ya fue anunciado semanas atrás. Un periodista de EL NUEVO SIGLO le preguntó a un dirigente de un partido de la franja independiente al respecto y la respuesta fue esta: “…Hay mucho rumor al respecto, pero creo que no habrá desbandada en La U ni en otro partido”.

Los voticos

Los partidarios de la posibilidad de que Óscar Iván Zuluaga sea el candidato del Centro Democrático en las próximas elecciones presidenciales han tomado nota del pico de exposición mediática y política que está teniendo por estos días el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, y que ha dado para que tanto en las toldas uribistas como en la misma oposición se le señale desde ya como un fuerte aspirante a ser la carta del partido de gobierno en los comicios del 2022. Sin embargo, entre los zuluaguistas la tesis es que Trujillo no tiene el capital electoral que sí logró ya el excandidato presidencial del uribismo en el 2014, cuando ganó la primera vuelta contra Santos y en la segunda, aunque perdió, sumó más de siete millones de votos.

Cuasi-rebelión

El viernes pasado, cuando se conoció que la JEP había citado al Alto Comisionado de Paz y a los ministros de Hacienda, Defensa y el Interior, a una audiencia pública para analizar la política de protección a los desmovilizados de las Farc, algunas voces al interior del Centro Democrático alcanzaron a plantear que se trataba de una extralimitación evidente de la jurisdicción especial. Como se sabe el uribismo viene impulsando la posibilidad de citar un referendo en donde se plantee la derogatoria de la JEP. Es más, el mismo viernes la senadora que reemplazó al expresidente Uribe en su curul radicó un proyecto de acto legislativo que plantea acabar con la JEP. Lo cierto es que el Gobierno no ve nada raro en la citación y asistirá para exponer lo realizado en protección de incorporados.

Dos riesgos

Un grupo de dirigentes gremiales es de la tesis de que la próxima campaña por la Casa de Nariño se definirá sustancialmente por las banderas para la generación de empleo y las garantías de estabilidad y protección laborales. Sin embargo, consideran que si bien resulta adecuado para el país que ese sea uno de los ejes clave de la contienda por la sucesión de Duque, existe el riesgo de incurrir en dos circunstancias nocivas. Primero, que algunos candidatos acudan a propuestas populistas con tal de ganar apoyos y, segundo, que el Congreso y el propio gobierno Duque no apuesten por las reformas laborales que se requieren para el aquí y ahora de la pospandemia.