Fenalco pidió al Distrito medidas para evitar daños a locales

Foto Fenalco

Ad portas de un nuevo ciclo de manifestaciones y de posibles disturbios por la llegada de la Minga y de un nuevo Paro Nacional convocado para mediados de la semana entrante, los comerciantes de la Capital, quienes tras meses de cierre y de cuantiosas perdidas tanto monetarias como de empleos, temen por sus establecimientos, razón por la cual el día de ayer le hicieron un llamado a la Alcaldía Mayor de Claudia López.



“Hay jurisprudencia suficiente que aclara que si por omisión se terminan viendo afectadas (a razón de las protestas) algunas personas y en este caso comerciantes, es responsabilidad del Gobierno, y en este caso de la Alcaldía Mayor de Bogotá”, responder. “Debemos tener una ciudad preparada para que lo que acontezca sea de forma pacifica y los comerciantes puedan continuar con sus labores”, dijo ayer el director ejecutivo de Fenalco Bogotá Cundinamarca, Juan Esteban Orrego.

Solicitando entonces la Administración Distrital de manera contundente, a que ella “junto con la Policía Metropolitana y Nacional haga los despliegues necesarios previos y se tomen medidas concretas para evitar daños a locales comerciales en medio de las manifestaciones que se han anunciado para los próximos días y la llegada de La Minga indígena a la ciudad”, el director de Fenalco se refirió a la apremiante situación que atraviesa el sector.

Una situación precaria

La situación que atraviesa el sector comercial en Bogotá es critico, y el 31% de los comercios tuvieron que cerrar de forma definitiva, y al sector le preocupa que los comercios que sobrevivieron a las cuarentenas, recién abiertos, sufran perdidas por los desmanes ciudadanos.  

“Debemos prevenirnos y sabemos que cada vez que hay una actividad de estas, normalmente o en la mayoría de las ocasiones termina en desmanes, en vandalismo y con el saqueo de los establecimientos comerciales. Esta afectación el comercio ya no la resiste. Hemos tenido un año supremamente complicado: una gran cantidad de establecimientos han tenido que cerrar de forma definitiva, hemos perdido muchísimos empleos y hasta ahora estamos comenzando a buscar una posibilidad de reactivación real. Necesitamos que la industria siga creciendo pero necesitamos respaldo en esta marcha que viene”, añadió Orrego, quien dijo que no es posible que los derecho de la manifestación se conviertan en afectaciones para los demás.

El líder gremial agregó, además, que así como es obligación del Estado respetar el derecho a la protesta, lo es también garantizar el orden público, además de proteger y asegurar los bienes de los ciudadanos y el derecho al trabajo.

“Es una realidad que la mayoría, por no decir la totalidad de manifestaciones terminan en agresiones injustificadas al comercio, atacando locales y saqueando negocios que con tanto esfuerzo se han construido y en los últimos meses han logrado mantenerse a flote en pandemia. El comercio está en proceso de recuperación pero no soporta más afectaciones y por eso el Gobierno Distrital debe generar planes o herramientas efectivas para evitar estos daños” agregó Orrego.



Protocolos adicionales

Además, y en caso de presentarse afectaciones a establecimientos comerciales, el Gremio ha solicitado a la Administración Distrital que establezca el protocolo para solicitar al Estado y sus seguros, el reconocimiento y solución a daños materiales en comercios.

“La jurisprudencia es clara en afirmar que genera responsabilidad del Estado la omisión para impedir daños. Nuestra petición como ciudadanos es que nos protejan y si hay afectaciones que respondan porque no puede ser que a los comerciantes se les ataque una y otra vez sus propiedades, luego nadie responda y les toque pagar las reparaciones de sus bolsillos que ya están bastante afectados, o incluso les toque cerrar definitivamente”, añadió ayer el director ejecutivo de Fenalco.

Por último, el gremio de los comerciantes le recordó a la Alcaldía Mayor que en la última semana la Corte Suprema ordenó en su fallo al Gobierno Nacional tomar medidas que garanticen la protesta pacífica y esas regulaciones administrativas deben contemplar la protección a los bienes privados, mientras eso no suceda, el miedo e inseguridad de los comerciantes seguirá latente y la reactivación económica tardará más tiempo de lo previsto.