De 1,6 millones de nuevos empleos, 1,1 millones han sido para mujeres

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Los datos de desempleo han seguido disminuyendo en los últimos meses, de allí que no se pierde la esperanza de que para final de año el país retorne a tasas de un dígito. Pero otro aspecto positivo de las cifras es que el empleo femenino está mejorando.

Teniendo como referencia el último dato del Dane de 10,6 % para agosto, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) considera que el empleo femenino continúa recuperándose a niveles más altos que el de los hombres, disminuyendo la brecha de género que ha existido históricamente en el mercado laboral colombiano. A su vez, el empleo particular continúa creciendo en mayor medida que el de cuenta propia, lo que acelera la formalización y, en consecuencia, el bienestar de los hogares.

Los resultados de agosto mostraron sin duda resultados positivos para la reducción de la brecha de género tanto por un ingreso masivo de mujeres a la fuerza de trabajo como por una reducción importante en el desempleo femenino. La tasa de desempleo por género fue de 13.3 % para las mujeres y de 8.7 % para los hombres, lo que supone una brecha de 4.6 %, cuando esta diferencia era de 6.1 % en el mismo mes de 2021.

De los 1.6 millones de nuevos puestos de trabajo, 1.1 millones fueron para mujeres desde 2020, es decir, que por cada dos hombres que ingresaron a la población ocupada, vinivo mujeres lo hicieron. Por último, la población femenina por fuera de la fuerza laboral se redujo en 633 mil personas mientras la población masculina aumentó en 3 mil personas. Esa tendencia se ha visto de forma continua en los últimos meses, lo cual es una buena señal para la reducción de la brecha de inactividad entre hombres y mujeres. No obstante, teniendo en cuenta los últimos datos de aumento de inactivos en la variación intermensual, esa corrección de la brecha podría estancarse en meses subsecuentes.

Obstáculos

Sin embargo, este objetivo tiene un obstáculo y es que los problemas estructurales del mercado laboral no se han solucionado y por lo tanto la tendencia de lenta recuperación del empleo no pareciera corregirse por lo menos en el corto plazo.



Sostiene el centro de pensamiento en su análisis que esta situación, sumada al importante crecimiento que se ha visto de la economía y particularmente de la demanda interna es inquietante, puesto que lo que pareciera estar soportando el crecimiento económico es el endeudamiento de los hogares más que la generación de ingresos adicionales.

Más rápido

Sostiene el presidente del gremio financiero, Mauricio Santa María, que “desde Anif celebramos que el desempleo baje más rápido de lo esperado abriendo la posibilidad de obtener cifras de desempleo de un dígito antes de finalizar el año, pero somos prudentes al advertir que los esfuerzos de recuperación no son suficientes para equiparar el crecimiento de la demanda de los hogares, aspecto que podría traer implicaciones de bienestar en el mediano plazo”.

La reducción intermensual del desempleo es consistente con lo que ha pasado históricamente entre julio y agosto, lo que quiere decir que nuevamente hay señales de la recuperación de estacionalidad por parte del mercado laboral. De continuar esa tendencia, los meses restantes del año tendrían datos de desempleo similares e incluso más bajos que el registrado en agosto.

Señala el informe de Anif que “ahora bien, la población ocupada continuó creciendo, teniendo en agosto 1.6 millones de nuevos ocupados (para un total de 22.6 millones), de los cuales 698 mil fueron generados en las 13 principales ciudades (44.1 %). Por su parte, la tasa de ocupación alcanzó el 55.6 % en su promedio de los últimos 12 meses, siendo este el registro más alto desde abril de 2020 (55.8 %).

Asimismo, se nota una disminución en la variación anual de la población por fuera de la fuerza laboral de 630 mil personas (234 mil en las 13 principales ciudades). No obstante, aún hay 14.3 millones de personas por fuera de la fuerza laboral. Adicionalmente, al enfocarse en la variación intermensual del total nacional, hay un incremento de 40 mil personas en la población por fuera de la fuerza de trabajo, lo cual supone un freno a la reactivación del empleo en el largo plazo.