‘Movimientos telúricos’ en las coaliciones partidistas | El Nuevo Siglo
Son varios los ‘movimientos telúricos’ que están sacudiendo por estos días a las coaliciones políticas dentro y fuera del Congreso. /Senado
Foto Senado
Miércoles, 7 de Octubre de 2020
Redacción Política

Ya quedan solo diez días para que sesione la IX Asamblea nacional virtual 2020 del Partido Social de Unidad Nacional (La U) que entre otros temas deberá definir el proceso de escisión impulsado por un sector de la colectividad.

Sin embargo no es el único ‘movimiento telúrico’ que está sacudiendo por estos días a las coaliciones políticas dentro y fuera del Congreso: las coaliciones y no solo los partidos, porque como se verá los ajustes internos repercuten en las relaciones entre las diversas organizaciones.



Diez días

Hace poco más de 15 días el senador Roy Barreras le hizo llegar una carta al presidente de La U, Aurelio Iragorri, proponiendo que la asamblea del 17 de octubre “se ajusten los estatutos que permitan aplicar la figura de la escisión”, argumentando que la decisión del sector que él y otros congresistas representan se deriva de la decisión mayoritaria de “convertirse en partido de Gobierno, como parte de la coalición del Gobierno del Centro Democrático”, al que calificó como “feroz opositor a nuestras banderas y cuyo propósito desde el plebiscito por la paz, donde enarbolaron con falacias la bandera del no, hasta el día de hoy ha sido demoler nuestro legado”.

No es claro cuántos son y cuánta votación representan los congresistas escisionistas en La U, pero una pista la da la participación de algunos de ellos en la denominada bancada socialdemócrata en el Congreso, cuya formación se protocolizó tres días antes de la carta de Barreras a Iragorri.

Dicha bancada está integrada por parlamentarios de La U, Cambio Radical y el Partido Liberal. Se ha especulado si todos quieren abandonas sus respectivas colectividades, pero no es creíble que, por ahora, la invocación a la figura de la escisión se replique en las bancadas independientes; en cambio sí muestra la orientación de los separatistas de La U: oficializar un recorte en la bancada oficialista, que hoy cuenta con 53 senadores y 82 representantes.

La cuota de La U en la bancada socialdemócrata es de cuatro senadores: Barreras, Ritter López, Germán Hoyos y Roosvelt Rodríguez, siendo tres de ellos (Barreras, López y Rodríguez) las mayores votaciones de la lista al Senado de La U en 2018, sumando entre los cuatro 373.098 votos, es decir el 20,13% de los 1.853.054 sufragios registrados en esos comicios.


La cuota de La U en la bancada socialdemócrata es de cuatro senadores: Barreras, Ritter López, Germán Hoyos y Roosvelt Rodríguez


Tal vez pudiera considerarse que rescatarle unas cuantas curules a la coalición que respalda al presidente Iván Duque en el Congreso no cambia nada, entre otras cosas que desde hace rato esos legisladores votan con los independientes y a veces incluso con la oposición, vía por la que, por ejemplo, no pasaron las objeciones planteadas por la Casa de Nariño a la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

Sumas y restas

Sin embargo, cuando se han hecho esfuerzos por acercar a los independientes (es decir, Cambio Radical y el Partido Liberal) a las posiciones del Ejecutivo, resulta desafortunado que en vez de sumar, la coalición se reduzca.

En ese contexto seguramente suenan las alarmas con la incomodidad planteada por el senador John Milton Rodríguez, de Colombia Justa Libres, sobre el trato recibido por su colectividad de parte de la coalición oficialista.

En entrevista con este medio, Rodríguez manifestó que, de cara a la Convención Nacional que se reunirá a final de mes, existe “bastante inconformidad en el partido a nivel nacional”, por lo “es muy posible que ese paso de independencia se dé en los próximos días”.

Desde la campaña presidencial Colombia Justa Libres integra con el Centro Democrático, el Partido Conservador y el MIRA la coalición duquista; pero, sostuvo Rodríguez, sus militantes se han sentido “innecesariamente ignorados. Creo que hemos mostrado que hemos sido un partido disciplinado, juicioso, respetuoso de los acuerdos programáticos; sin embargo, no hemos tenido un trato en la misma línea por parte del Gobierno nacional”, anotando que “no es la manera de tratar a un partido que ha sido respetuoso y que ha honrado los acuerdos programáticos” que se acordaron con Duque.  

Pero si en las toldas afectas al Gobierno hay ‘movimientos telúricos’, también en la oposición ‘oscilan los sismógrafos’.

Y si no que lo digan los verdes, donde la reciente ‘saltada al agua’ de los precandidatos presidenciales (los senadores Iván Marulanda, Antonio Sanguino y Jorge Londoño, y el exgobernador Camilo Romero), estuvo antecedida por la renuncia de Marulanda al movimiento Compromiso Ciudadano, que orienta el exgobernador Sergio Fajardo. Aunque nada puede darse por seguro en la política, hoy es Marulanda quien más posibilidades tiene de lograr la nominación verde.



Como lo ha publicado EL NUEVO SIGLO, no se trata solo de una decisión interna de la Alianza Verde, sino que el desarrollo del mecanismo que escojan para determinar cuál de ellos será el candidato del partido repercutirá en la posibilidad de acordar con otros sectores alternativos (particularmente con Colombia Humana y el Polo Democrático) una consulta para elegir un aspirante único.

Ya se sabe que Fajardo es partidario de excluir de dicha consulta al senador Gustavo Petro, de Colombia Humana, mientras que en sus declaraciones al respecto Marulanda se ha mostrado distante de ese veto.

Así, habría al menos dos escenarios. Uno en el que Fajardo se presentaría a una consulta con otros sectores del denominado centro, mientras verdes, polistas y petristas consolidarían otra para escoger un candidato que pueda ir más allá de lo logrado en las presidenciales de 2018, cuando por Petro se contabilizaron 8.034.189 votos en segunda vuelta. El otro contempla hipotéticamente que Fajardo no aspiraría nuevamente, dejando abierta la posibilidad que centro e izquierda concurran en una campaña única en 2022.

Sismógrafo político

No menos ‘grados’ tiene el ‘temblor’ que sacude al Polo luego que pidiera la escisión una de sus tendencias, el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR) –que junto al Partido Comunista es una de las fuerzas históricas de la izquierda colombiana, hoy liderada por Gustavo Triana y a la que pertenece el senador Jorge Enrique Robledo–.


Recientemente Robledo le dijo a este diario que su candidatura “es una determinación que tengo tomada, no tiene reversa


Aunque esta posible escisión no implicaría cambios en la bancada opositora en el Congreso, sí tendría como consecuencia que Robledo continuaría siendo precandidato presidencial sin pasar por el mecanismo que defina el Polo para determinar quién lo representaría en la consulta de la izquierda y, tal vez, del centro.

Recientemente Robledo le dijo a este diario que su candidatura “es una determinación que tengo tomada, no tiene reversa. Estoy tomando todas las medidas que conduzca a eso, es una propuesta de pacto nacional, es una propuesta que en lo social deberá representar el programa que desarrollemos, los intereses y las necesidades de los sectores populares, urbanos y rurales, de las clases más necesitadas urbanas y rurales, del empresariado.