Turquía y presupuesto: decisiones que deberá abordar cumbre de la UE

Anadolu

La primera noche de la cumbre extraordinaria de dos días estuvo dominada por los complicados vínculos del bloque con Turquía, que está envuelta en una peligrosa disputa marítima con Grecia y Chipre en el Mediterráneo oriental a propósito de yacimientos de gas.

Los altos funcionarios también se verán obligados a discutir el compromiso de vincular el acceso a los fondos de la Unión Europea (UE) a la situación del Estado de Derecho en un determinado país, una idea a la que Hungría se opone ferozmente y que tiene enormes repercusiones en otras negociaciones.

En una turbulenta cumbre de cuatro días celebrada en julio, los líderes acordaron autorizar a la UE a asumir deuda para financiar un gigantesco plan de recuperación de 750.000 millones de euros, respaldado por un presupuesto de la UE a largo plazo de un billón de euros.

Pero el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, advertirá a los jefes de gobierno que los eurodiputados se oponen a los recortes en programas clave de la UE en el plan presupuestario y quieren 100.000 millones de euros más.

El parlamento puede aún negarse a aprobar todo el paquete y Hungría y Polonia también podrían bloquear el acuerdo si su acceso a los fondos queda condicionado por el respeto de los estándares europeos del Estado de Derecho.

Agenda diplomática

No obstante, los líderes europeos parecen querer evitar áridas discusiones sobre presupuestos y fuentes diplomáticas aseguran que la intención de todos es discutir asuntos diplomáticos y la postura estratégica de Europa.

Durante la cena de ayer analizaron los vínculos con Turquía, que teóricamente sigue siendo un candidato para unirse a la UE y en un actor clave en las medidas migratorias, pero preocupa a todos por protagonizar alta tensión militar con Grecia y Chipre en el Mediterráneo oriental.

Ankara enfureció a la UE al enviar barcos de investigación con escoltas navales a trabajar en aguas en disputa, y Atenas respondió con una flota de guerra con el respaldo de Francia, en una escalada que hizo encenderse luces de alarma en todas las capitales europeas.

En su invitación a la cumbre, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, advirtió que "todas las opciones quedan sobre la mesa" si Turquía no participa de manera constructiva en las conversaciones.

Al llegar a Bruselas, la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, dijo que su país tenía "interés en un diálogo constructivo" con Turquía.

Por su parte, el Primer Ministro de España, Pedro Sánchez, dijo que su país tiene particular interés en esta cuestión "porque compartimos el Mediterráneo con Grecia y Chipre", y expresó la solidaridad española con esos dos países.

Ayer Michel dijo que los países europeos querían "más previsibilidad, más estabilidad en la región" del Mediterráneo oriental.

En tanto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo al llegar a Bruselas que la solidaridad de la UE con Grecia y Chipre "es innegociable".

En Ankara, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo a parlamentarios que "la UE, rehén de los engreídos gobiernos de Grecia y Chipre, se convirtió en una institución ineficiente y superficial".

Sobre el presupuesto Sassoli afirmó que el plan de recuperación europeo y el presupuesto comunitario estarían aprobados "en cinco minutos" con mayor "voluntad política" de los Estados miembros, a los que acusa de ignorar las propuestas de los eurodiputados para ambos proyectos.

"Si se quiere, en cinco minutos se cierra. Basta con que haya voluntad política", subrayó el italiano quien negó que la Eurocámara esté bloqueando la aprobación del Marco Financiero Plurianual para el periodo 2021-2027 y el fondo de relanzamiento económico post-Covid.

Al contrario, Sassoli enfatizó que el Parlamento Europeo tiene unas peticiones "muy claras" y los eurodiputados están "preparados para lograr rápido un acuerdo". "Pero para un acuerdo, es necesario que todos den un paso adelante", añadió.