Fridays For Future vuelve a las calles para exigir "justicia climática”

Foto Anadolu

El movimiento ciudadano Fridays For Future, liderado por la activista medioambiental Greta Thunberg, regresa a las calles en medio de pandemia del coronavirus (COVID-19) con el fin de exigir "justicia climática”. 

Las protestas se llevarán a cabo por redes sociales y en las calles de diferentes países del mundo. En España, por ejemplo, las manifestaciones buscan reivindicar la "justicia climática para acabar con todas las crisis".

“En todas las ciudades de nuestro país ya se escucha un grito. Un grito unido. Un grito fuerte. Un grito que no discrimina a nadie. Un grito que quiere salvar nuestras vidas. Estamos llenando las calles de cada ciudad para darle una nueva vida a nuestro planeta. No te quedes en casa, no te quedes mirando. Tenemos que hacerlo... y tenemos que hacerlo ¡AHORA!”, escribió Fridays For Future en sus redes sociales. 

El movimiento liderado Thunberg se convirtió en un fenómeno global y ha buscado que los gobiernos del mundo cumplan plenamente con el Acuerdo Climático de París suscrito por varios países en 2015.

“Un futuro sólo es posible si llevamos a cabo una transformación justa y sostenible con el planeta”, añadió el movimiento ciudadano.

En este contexto, la organización Amnistía Internacional (AI) indicó que los líderes mundiales deben dejar de utilizar la pandemia como una excusa para demorar la aplicación de medidas contra la crisis climática.

“Se suponía que 2020 iba a ser el año de la acción climática, pero, lamentablemente, está siendo el año de la COVID-19. El impacto de la pandemia no puede subestimarse, y la recuperación llevará tiempo. Sin embargo, no se debe sacar rédito político de ello renunciando a la acción climática. A fin de abordar la recuperación de la pandemia, los objetivos de reducción de las emisiones se han dejado a un lado, lo que pone de manifiesto una tremenda miopía política, dado que el calentamiento global provoca desastres, enfermedades y otros efectos de proporciones inconmensurables”, apuntó Amnistía Internacional. 

La organización reiteró que con el objetivo de limitar el calentamiento global a los niveles preindustriales de 1,5 grados centígrados y evitar así los efectos más nefastos del cambio climático, los gobiernos acordaron presentar compromisos actualizados para reducir las emisiones y mitigar la crisis climática. Según AI, en todo el mundo, sólo 12 países han presentado hasta ahora planes, y la fecha límite es a finales de 2020. 

AI señaló: “La situación actual indica que muchos países ricos, con un largo historial de contribución al cambio climático, así como los Estados con mayores niveles de emisiones, no sólo van rezagados con sus planes, sino que también están tomando medidas que retrasarán varios años la acción climática”. 

En el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, los ministros de energía del G-20 se disponen a reunirse el 27 de septiembre. Así las cosas, AI le pidió a los gobiernos que incluyan la acción climática y los derechos humanos en el centro de sus planes de recuperación de la pandemia.