“Mis hermanos y yo”, el arte al rescate

Cine Colombia

Por Sandra Ríos*

Con la agresividad de las redes sociales, hace rato pienso que el cine ofrece buenas dosis de la olvidada empatía y por eso celebro la llegada a cartelera de películas con las que el humano puede conectarse con el otro. El actor francés Yohan Manca actuó a sus 18 años en una obra teatral que 14 años después convirtió en su primer largometraje como director. Es  una historia sobre unos hermanos que sobrellevan la enfermedad terminal de su madre y se mantienen unidos a pesar de las enormes dificultades.

Ambientada en una ciudad costera y en época de vacaciones, “Mis hermanos y yo” se cuenta desde la mirada de Nour, un jovencito de 14 años y el menor de cuatro hermanos. Él es distinto a los demás y todos se las arreglan para mantener el hogar donde permanece su madre en estado de coma. Mientras el verano arrecia y los turistas llegan, todos intentan sobrevivir de algún modo: uno negociando con lo que puede; otro ejecutando robos; otro siendo un gigoló; y Nour, prestando servicio comunitario, lo que le permite conocer el curso de una profesora de música que le abrirá una nueva perspectiva con su talento oculto.


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No es una tragedia, ni mucho menos un melodrama. Es una película emotiva, con la trama un poco alargada y muchos convencionalismos, pero con momentos de gran gracia y otros de mucha verdad y honestidad respecto a la figura materna, la hermandad, la enfermedad, las ausencias y el duelo. Manca va intercalando toda esa realidad cruda de unos hermanos sin estudios, con la oportunidad única que recibe su protagonista de ver su destino desde un panorama menos oscuro que el que se le presenta hasta el momento. Para Nour la vida se vuelve alentadora al descubrir su camino. Para el espectador esta historia puede ser un agradable respiro. Desde este fin de semana en salas.

*Creadora de www.CineVistaBlog.com