Bogotá: aumentaron los ciclistas y su accidentalidad

Foto archivo Anadolu

Un 40% aumentaron los viajes diarios en bicicleta ya que muchos residentes de la capital han preferido este medio de transporte como una forma de cuidar su salud ante el alto riesgo del covid. Sin embargo, dicho incremento en la movilidad también ha representado un mayor número de colisiones o accidentes en las ciclo vías.

Después de que se iniciara la reapertura inteligente, a mediados de mayo, y se pasara desde el pasado 15 de septiembre a la ‘nueva realidad’, por las calles de Bogotá se ve a toda hora un gran desplazamiento de biciusuarios. Sin embargo, también se ha vuelto común ver accidentes no sólo en las vías adecuadas para ellos sino en algunas de las principales, ya que muchos ciclistas las prefieren por considerar que en éstas pueden rodar más rápido.

Durante los últimos años, la ciudad Capital se ha caracterizado por la promoción del uso de la bicicleta y más recientemente de las patinetas, como toda una apuesta a la movilidad limpia y sostenible.

Pero más allá de lo que esta movilidad significa para el medio ambiente, con la “nueva realidad” que impuso la llegada del covid-19 al país, esta movilidad se ha vuelto un atractivo para gran parte de la población que les permiten tener la seguridad de no tener interacción con otras personas como se da en el transporte público.

Por todas estas razones, la ciudad ha venido robusteciendo una poderosa red de ciclo vías para que los bici usuarios se puedan desplazar a través de este medio del transporte a pedal que, hay que decirlo, actualmente suma 635 km de carriles para bicicletas, de acuerdo a cifras de la secretaría de Movilidad.

En la ciudad se realizan más de 500.000 viajes diarios en bicicleta, que es más de la mitad de los viajes que se realizaban en la ciudad antes de la pandemia

Y por las mismas razones, hoy en la ciudad se realizan más de 500.000 viajes diarios en bicicleta, que es más de la mitad de los viajes que se realizaban en la ciudad antes de la pandemia. De hecho, al inicio de la pandemia se registraban alrededor de 360.000 viajes diarios en bici, lo que ha significado un crecimiento superior al 40% con respecto a los viajes actuales en menos de un año.

Este doble atributo de que sea sostenible con el medio ambiente en la medida que representa cero emisiones de dióxido de carbono, y que contribuya a prevenir el contagio del covid-19, ha convertido a esta micro movilidad en un elemento central del diario vivir en la ciudad, pero también ha desnudado otra preocupante realidad: el aumento de accidentes de biciusuarios.

Pero, ¿qué incidencia ha tenido en los accidentes y las fatalidades tanto de los biciusuarios? En otras palabras, ¿cuál es el grado de accidentalidad y de mortalidad de la micro movilidad?

De acuerdo con el experto en movilidad de la universidad Externado de Colombia, Darío Hidalgo, el aumento en los accidentes y las fatalidades en Bogotá “efectivamente ha venido en aumento”, pero ello corresponde a un fenómeno mundial denominado, seguridad por número, que implica que una parte importante del crecimiento en las fatalidades se debe a un mayor número de ciclistas en la vía.

“Efectivamente ha venido aumentando un enspoco la accidentalidad de los ciclistas en términos de muertes y heridos en el tráfico, pero el aumento es mucho más bajo que el aumento en el uso de las bicicletas. Lo explico de la siguiente manera: a mayor uso de la bicicleta se reduce el riesgo por cada viaje. Es decir que cada vez es más seguro el uso de la bicicleta, pero como tenemos muchos más viajes ha venido aumentando el número de ciclistas accidentados”, dijo a EL NUEVO SIGLO el profesor Hidalgo.

El profesor, a este respecto, citó el estudio hecho por la Salud Urbana en América Latina, Salurbal y de investigadores de la Universidad de los Andes, denominado “Seguridad vial en Bogotá, un análisis de siete años de colisiones y fatalidades de ciclistas”, que muestra que entre 2011 y 2017 la población de ciclistas se triplicó, pero los choques con víctimas sólo aumentaron en un 40%. Es decir que, a pesar del aumento total en las fatalidades, que es grave y no es aceptable, el riesgo para cada ciclista se ha reducido. 

Accidentalidad y fatalidad

De acuerdo con la secretaría Distrital de Salud, frente a los fallecimientos por accidentes en bicicleta en la ciudad Bogotá se ha visto una disminución de la mortalidad por accidentes de vehículos de pedal del año 2015 al 2019 en un 3,22%. De esta manera, en los últimos cinco años han muerto un total de 264 hombres y 32 mujeres, para un total de 305 personas.

En el 2015 murieron 54 Hombres y seis mujeres para un total de 60 personas. En el 2016 murieron 52 hombres y seis mujeres para un total de 58 personas. En el 2017 murieron 48 hombres y nueve mujeres para un total de 57 personas.

En el 2018 murieron 58 hombres y una mujer para un total de 59 personas y en el 2019 murieron 52 hombres y 10 mujeres para un total de 62 personas. Llama la atención que en el 2019 la mortalidad se aumentó en un 66% con relación al 2015, y en un 900% con relación con el 2018.

Y en lo corrido de este 2020, se han registrado un total de 35 ciclistas fallecidos por accidentes fatales y 1.229 lesionados.

Qué hacer

Es una verdad de a puño y no solo ahora con el aumento del uso de la bicicleta en la ciudad, que gran parte de los ciclistas no respetan las normas establecidas, avanzan a gran velocidad, priorizan su tránsito especialmente en cruces, con el consabido peligro de ser atropellados, y no utilizan los elementos de protección adecuados.

De acuerdo con el profesor Hidalgo, son tres las acciones que deben implantarse en la ciudad capital: en una primera medida, Bogotá debe aumentar la infraestructura segura para los usuarios, especialmente frente al diseño de las intersecciones.

A este respecto, el profesor precisó que “hay ciclistas temerarios que hacen uso de las calzadas vehiculares y no usan la estructura dedicada porque sienten que es muy incómoda. En algunos casos es verdad, hay infraestructura de principios de siglo que tiene muchas rampas y obstáculos y prefieren mezclarse con el tráfico y corren riesgos mayores”, añadió Hidalgo.

En una segunda medida se tienen que aprender a respetar las normas básicas de seguridad de todos los actores viales, y en este sentido es necesaria la responsabilidad del ciclista, y en tercer lugar, todos los conductores en general deben bajar la velocidad, pues el 20% de los conductores en Bogotá exceden los límites máximos.

Se tienen que aprender a respetar las normas básicas de seguridad de todos los actores viales, y en este sentido es necesaria la responsabilidad del ciclista, dice Hidalgo

“Hay conductores agresivos y la mayor siniestralidad de los ciclistas se presenta con camiones y buses, pero los ciclistas tienen que estar más pendientes porque muchas veces se hacen en los puntos ciegos de los mismos, lo que genera mayor riesgo de accidentalidad”, añadió a este Diario el profesor Hidalgo, quien resaltó que la movilidad a pedal depende, en grandísima medida, del autocuidado.

Ciclovías temporales

En la actualidad, la SDM adelanta los estudios pertinentes para que las ciclovías temporales se conviertan en ciclorrutas permanentes. A la fecha se encuentran en implementación 28 km de ciclorrutas en los corredores de la Carrera Séptima, en la Carrera Novena, en la Calle 13, y está por entrar a funcionar la ciclorruta en la diagonal 15 A sur con carrera 106 para mejorar la conexión con la zona franca.

Estas intervenciones están enmarcadas en el propósito número dos del Plan Distrital de Desarrollo, a través del cual la Administración Distrital busca cambiar los hábitos de vida para reverdecer a Bogotá y mitigar el cambio climático.