No a la guerra | El Nuevo Siglo
Viernes, 13 de Septiembre de 2019

 “Jamás penséis que una guerra, por necesaria o justificada que parezca, deja de ser un crimen.”

ERNEST HEMINGWAY

 

Señor Presidente Duque, señora vicepresidenta, Martha Lucía Ramírez; señor Canciller Carlos Holmes Trujillo: la mayoría de los colombianos no queremos una guerra con Venezuela. No nos lleven a una confrontación que no es nuestra. Los que no nos podemos irnos para Miami, vamos a poner los muertos de un conflicto que nos están creando y que cada día lo vemos más cerca.

No es cierto que estemos preparados, nuestro pueblo no está preparado para ninguna guerra, o dónde están los refugios antiaéreos en Bogotá y otras ciudades, los centros de acopio, las alarmas para advertir de un ataque inminente, los misiles y demás armas de guerra. Mientras llega la ayuda internacional ya habremos perdido la guerra y desaparecidos centenares de compatriotas.

Sensatez señores gobernantes. Eso es lo que pedimos, nada de acaloramientos ni respuestas belicosas. Todos podremos saber cuándo y dónde empieza una guerra pero no donde termina.

La posibilidad no es remota porque pareciera que ambos gobiernos necesitan del conflicto Maduro para sostenerse y Colombia para satisfacer presiones extranjeras.

La situación es explosiva, es de gravedad, es de tener los pies sobre la tierra y no discursos belicosos, el hecho de que los países del acuerdo Tiar nos respalden, no quiere decir que estemos a salvo de una guerra, ellos no van a enviar sus soldados a defendernos mientras el pueblo derrama su sangre.

Venezuela debe resolver sus problemas sola, en su soberanía, nosotros no podemos imponer allá nuestros criterios.

No es sensato desestimar la capacidad militar del vecino y hermano país, ni de hacer retos, ni amenazar cuando la realidad y capacidades son otras.

El Presidente Maduro y sus militares tienen toda la información de nuestros puntos claves y débiles que no son muchos, pero que acabarían con nuestra capacidad económica y militar.

¿Y cuántas vidas humanas se pueden perder? ¿Quién responde por eso? ¿La comunidad Internacional? La misma que nos ofreció ayuda para atender a los queridos hermanos venezolanos y no aparecen con nada. Nos dejaron solos en esa atención humanitaria.

No caen en cuenta los guerreristas colombianos que Venezuela tiene cerca de dos millones de milicianos armados. ¿Cuándo terminaría de matarlos para tomarse el poder, años de confrontación? No quiero ser dramática con este tema pero si advertir sobre el peligro en el que estamos. Frente a una posible guerra, que insisto no es nuestra, y que no debemos apoyar. Que los que quieren tumbar a Maduro que vayan solos y lo hagan.

¿Y la ayuda internacional? ¿Cuánto se demora un permiso en el Congreso para autorizar el tránsito de tropas por nuestro territorio? ¿Y cuánto se demora un avión venezolano en bombardearnos?

NO con nuestros campesinos, soldados y policías. Ambas naciones y nosotros sus ciudadanos, debemos saber que es suicida, irnos a una confrontación.

Definitivamente sería una confrontación, puede ser que no una guerra, pero ambas posibilidades sin sentido, sin razón alguna, y sin sentido lógico. Una guerra absurda e irracional.

Lorenarubianof@gmail.com