Donaciones a campañas políticas, ‘negocio’ muy rentable en el país

Foto archivo.

Las donaciones por parte de particulares a las campañas políticas para su financiación se han tornado, en muchos casos, en un negocio jugoso porque los aportantes luego se ven retribuidos con contratos que les permiten obtener ingresos de hasta 39 veces la suma que entregaron para apoyar al candidato a la Gobernación o la Alcaldía.

Esta situación es un caldo de cultivo para la corrupción debido a que el 95% de estas contrataciones son asignadas a dedo. Así lo indica el informe ‘Elecciones, donaciones, corrupción’, que dio a conocer ayer la Misión de Observación Electoral.

“Las diferencias entre una donación y un contrato son altísimas y la mayoría de esos contratos, el 95%, es hecho a dedo. Entonces estamos señalando unas posibles irregularidades gravísimas que dan cuenta de esta relación perversa que a veces hay, no en todos lados, entre financiadores privados que luego se convierten en contratistas públicos”, indicó Felipe Jiménez, investigador de la MOE, a EL NUEVO SIGLO.

Añadió que este informe busca “identificar esas democracias empeñadas” porque “encontramos financiadores privados de campañas que luego se convierten en contratistas públicos. Es decir, empresas y personas naturales que financiaron alcaldes y gobernadores en 2015, y que luego ellos en el poder en las administraciones les dieron contratos a las personas que las financiaron”.

El investigador advirtió que esta situación de por sí no es una irregularidad porque en Colombia está permitido que las empresas donen. No obstante, destacó que la MOE ha venido señalando que la “diferencia entre la donación y los contratos es altísima. Entonces hemos dicho que si se asimilara el retorno, uno podría decir que donar a una campaña para luego recibir contratos es uno de los negocios legales más rentables que hay en Colombia”.

El estudio de la MOE registra que 485 personas naturales o jurídicas donaron a campañas 4.4 mil millones de pesos; sin embargo las mismas recibieron 2.410 contratos, 95% sin licitación, por 169 mil millones de pesos. Es decir, multiplicaron 39 veces el aporte que hicieron supuestamente con fines políticos por simpatizar con el candidato o con su propuesta.

El segundo dato significativo que muestra este estudio es que la red de financiadores privados, que luego se convierten en contratistas, tiende a expandirse en dos vías: primera, aquellas personas que donan a gobernaciones, pero que reciben contratos en municipios amigos de las gobernaciones o, la otra vía, aquellas personas que donan en un municipio, pero reciben contratos en otro municipio del mismo departamento en el cual los dos alcaldes manejan intereses mutuos.

En este escenario, la MOE encontró 718 empresas o personas que donaron 9.1 mil millones de pesos, pero que luego obtuvieron 304.000 millones de pesos por 4.765 contratos que les fueron asignados. Es decir, 33 veces lo donado.

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Fallan controles

La MOE señaló en el informe que las campañas obtuvieron aportes en los comicios regionales de 2015 por 561.189 millones de pesos, frente a lo cual Jiménez dijo que “en cualquier entidad seria privada o pública se requiere mínimo un 10% para hacerle seguimiento a esos recursos. El Consejo Nacional Electoral solo tiene 20.000 millones de pesos anuales para vigilar 500.000 millones de pesos, eso nunca lo va a lograr”.

Donantes a nivel departamental

Fuente MOE