Avanza proyecto que eliminaría servicio militar obligatorio 

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Cerca de cuatro horas duró la discusión del proyecto de acto legislativo por medio del cual se busca limitar el servicio militar obligatorio, para cuando el país se encuentre en estado de guerra exterior o de conmoción interior.

La Comisión Primera del Senado fue el escenario donde se escucharon las voces a favor y en contra de la modificación del artículo 216 de la Constitución Política, que contempla la prestación del servicio militar obligatorio.

El senador Humberto de la Calle, ponente de la iniciativa, defendió el proyecto dejando claro que es de autoría parlamentaria y no es del Gobierno. “No pretendemos eliminar el deber ciudadano a cualquier persona que deba coger las armas en defensa de la patria, eso no está en discusión para mí”.

Servicio social

También afirmó que “la propuesta es convertir el servicio militar obligatorio en un servicio social con el propósito de que los jóvenes sientan mayor empatía, y estaría enfocado en temas como cuidado de bosques, prevención de la salud, etc., para que ellos sientan que forman parte de una comunidad nacional y que además se le retribuye a la sociedad”.

Una de las opositoras a esta iniciativa fue la senadora María Fernanda Cabal, del Centro Democrático, quien propuso que se archivara este proyecto, lo cual fue negado por la mayoría de los congresistas que se encontraban en el recinto.

Deber ciudadano

Cabal dijo que el deber constitucional de defender a la patria no puede sustituirse por un servicio social. “Esta es mi respuesta a los autores de esta iniciativa porque el servicio social tiene una naturaleza jurídica absolutamente distinta, ni siquiera guarda unidad de materia. Además, el texto no es el apropiado ya que equipara la prestación de un servicio en un Estado de derecho como si fuera un reclutamiento forzado de los grupos ilegales. ¿Qué es eso?, ¿la manía de degradar a la Fuerza Pública? Así no es".

“Yo comparto que sí hay que hacer una reforma, pero no con este proyecto. Lo que se podría hacer es imitar a otros países. Suiza, por ejemplo, tiene servicio militar obligatorio; Israel mantiene sus fronteras vigiladas porque es obligatorio para hombres y mujeres prestar servicio en condiciones que garantizan la estabilidad emocional y económica de quien lo presta”, añadió la parlamentaria.

“Yo los invito a que no fuercen un proyecto de esta magnitud que le hace daño a la Fuerza Pública. Si no, que construyamos algo que sea más acorde al sentido común y más alejado a las ideas progresistas”, sostuvo Cabal. 

“Este proyecto no lo vamos a apoyar porque nos parece terriblemente perverso. Lo ideal aquí sería modificar este servicio, pero con incentivos, para que el muchacho o la joven sientan el deseo de patria, honrar su patria, y que tengan un incentivo económico que les sirva y que tengan cualquier privilegio como lo tienen las fuerzas militares de Estados Unidos”, expresó la senadora a EL NUEVO SIGLO.


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En la otra orilla, el ministro de Defensa, Iván Velásquez, dijo que se debe eliminar el servicio militar obligatorio pero con responsabilidad. “Esto significa que no se puede debilitar la capacidad de la Fuerza Pública. No conozco que se haya abordado en el Ministerio de Defensa la abolición de los soldados regulares”, sostuvo.

“En unas nuevas Fuerzas Militares tendientes hacia la paz, que contribuyan también al desarrollo de las poblaciones, está la prestación profesional del servicio. Particularmente en el Ejército está dirigido a cubrir otras actividades que vienen cumpliendo, por  ejemplo, con la brigada de Ingenieros Militares se puede contribuir al desarrollo de las comunidades mediante la acción integral que viene desarrollando, pero que en consideración del Gobierno nacional debe profundizarse, extenderse y ser promotores en la evolución de las regiones”, planteó el ministro. 

Más senadores a favor y en contra

El senador Ariel Ávila solicitó a sus compañeros congresistas que votaran de manera positiva por la iniciativa.

Ávila le explicó a este Medio que en Colombia actualmente se encuentran prestando servicio militar más de 70 mil hombres. “Lo que hemos dicho con respecto a esta iniciativa es que por cada año se vaya reduciendo un 10% el servicio, lo que significa disminuir siete mil soldados por año, para que en 2030 se elimine el servicio militar obligatorio porque Colombia ha mejorado en seguridad”.

“Hace 20 años 800 municipios tenían problemas de inseguridad; hoy son solo son 300. Hace 20 años de 100 personas eran asesinas 81; hoy por cada 100 está en 27. Colombia ha venido mejorando en su seguridad. Para nadie es un secreto que el servicio militar solo cubre a los pobres. Uno no puede obligar a los muchachos a que los condenen a estar en servicio. Proponemos que el que tenga vocación que vaya. ¿Cuántos hijos de ricos prestan servicio militar? Ninguno", enfatizó Ávila.

El parlamentario sostuvo que en estos ocho años de transición las Fuerzas Militares tendrán tiempo para adaptarse a su capacidad.

Impacto

Por su parte, el senador Carlos Fernando Motoa, del partido Cambio Radical, dijo que en principio está de acuerdo con la iniciativa. “Es una decisión que tendrá que tomarse en Colombia próximamente. La preocupación que tenemos es cómo va a afectar eso la seguridad y la defensa del país. Aquí se ha mencionado que cerca del 47% de las actividades operacionales en Colombia, en especial en el Ejército, se dan con el apoyo de estos soldados regulares, es decir, soldados bachilleres en servicio militar obligatorio. ¿Qué va a pasar con esa capacidad?”.

El parlamentario expuso que “cerca del 82% de los jóvenes del servicio militar obligatorio están en zonas de conflicto. Cómo se va a reemplazar este recurso humano con soldados profesionales, cuando hemos visto que existe un anuncio por parte del ministro de Defensa de recortar el presupuesto de esta cartera, cuando se presenta un ofrecimiento a los jóvenes que están en bandas criminales de darles un salario, pero no se piensa que esos recursos deben utilizarse para fortalecer precisamente esos soldados profesionales y las Fuerzas Militares. Eso no se ha examinado en detalle, por eso tenemos cierta preocupación”.

El 14 de junio de 2017, después de la firma de acuerdo de paz entre el Estado colombiano y las Farc, el Congreso aprobó la ley 1861 de 2017, que buscaba, entre otras transformaciones, estandarizar el término de prestación del servicio militar, aunque finalmente se mantuvo el período de 12 meses para los soldados bachilleres y 18 meses para los soldados que no han terminado su bachillerato o estudios de secundaria. Así, contrario a lo que muchos esperaban, el servicio militar no se abolió tras la firma de los acuerdos de paz, sino que se mantuvo.