ASAMBLEA GENERAL EN NUEVA YORK
Piden a ONU no más guerra y reformar Consejo de Seguridad

AFP

CONSENSO en torno a que la salida a la actual guerra debe ser por la vía del diálogo y de una inaplazable reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, iniciativa que viene promoviendo el presidente estadounidense Joe Biden, plantearon los nueve mandatarios que intervinieron en la primera jornada de la Asamblea General de la ONU.

Aunque la invasión militar rusa en Ucrania fue el centro de los discursos, otros temas de vital importancia global como la crisis alimentaria, los nuevos conflictos, los cambios a esta Organización multilateral para que se pase de las palabras a compromisos vinculantes y el impacto que ha tenido en las economías el coletazo de la pandemia y la guerra, se escucharon ayer en ese pleno de Nueva York.

Tras las palabras de inauguración a cargo del secretario general, Antonio Guterres, quien alertó sobre “un invierno de descontento” por lo que calificó como ‘cascada de desafíos actuales’ entre los que enumeró los crecientes conflictos, las emergencias humanitarias, el alto costo de la vida y la desigualdad, el turno fue para el mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, a quien debía seguir -como es la tradición- su par estadounidense, Joe Biden, que solicitó aplazar para este miércoles su intervención por su regreso de Londres, donde asistió al funeral de Estado de Isabel II.

Bolsonaro destacó que si bien la actual Naciones Unidas ha servido para restaurar la paz tras la II Guerra Mundial, el actual conflicto en Ucrania ha sido una “alerta” y un llamado para realizar una reforma a la Organización para encontrar la paz mundial

"Después de 25 años de debates en el Consejo de Seguridad, tenemos que buscar soluciones innovadoras. Brasil aborda el tema basándose en la experiencia que se remonta a los inicios de Naciones Unidas. Hemos intentando hacer todo lo posible para ofrecer soluciones negociadas para pacificar los conflictos, pero es insuficiente".

Entre esas soluciones, destacó, se encuentra la apertura de sus fronteras para todos aquellos que huyen de los conflictos, mencionando el caso de los 350.000 hermanos venezolanos que han encontrado cobijo en territorio brasileño desde 2018. "También hemos acogido a haitianos, sirios, afganos y ucranianos".

En referencia al conflicto europeo, sostuvo que Brasil se rige por los principios del derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas. "Abogamos por un alto el fuego inmediato, por la protección de civiles no combatientes, la salvaguarda de infraestructuras para ayudar a la población y el mantenimiento de todos los canales de las partes en conflicto".

"Son estos los primeros pasos para encontrar una solución duradera y sostenible. Hemos trabajado en este sentido en Naciones Unidas y otros lugares, hemos intentado evitar obstaculizar los canales de diálogo por la polarización del conflicto", expresó el mandatario e insistió en que el conflicto en Ucrania solo resolverá a través del diálogo.



También destacó uno de sus mayores logros de gestión. “Hemos acabado con la corrupción sistémica que existía en el país. Entre 2003 y 2015, el periodo en el que la izquierda presidió Brasil, el nivel de endeudamiento de Petrobas (...) alcanzó los 170.000 millones de dólares. La persona responsable ha sido condenada". Sin mencionarlo se refirió a su competidor para la presidencia el próximo octubre, el expresidente Luis Inácio Lula da Silva, quien resultó eximido de los cargos por la mala praxis de los tribunales.

Finalmente, aprovechó ese atril global, para ofrecer refugio a los religiosos católicos que "sufren persecución" por el régimen "dictatorial" del nicaragüense de Daniel Ortega. “Mi gobierno ha trabajado para traer el derecho a la libertad de religión al centro de la agenda internacional de los derechos humanos", una garantía "esencial" de que "todos tienen derecho a profesar y practicar su orientación religiosa sin discriminación”, sostuvo.

Ayuda alimentaria: Macron

El presidente francés, Emmanuel Macron, también se mostró partidario de iniciar una reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para Limitar el uso del derecho de veto en "casos de delincuencia masiva", como ha ocurrido con el recurrente uso del mismo por parte de Rusia y China al ser votadas las resoluciones que condenaban la invasión a Ucrania.

Al igual que el resto de los oradores, coincidió que dicho conflicto se debe resolver a través del diálogo y, recordó, que él fue uno de los que lideró los esfuerzos diplomáticos para ponerle fin. “Numerosas llamadas telefónicas al presidente de Rusia, Vladimir Putin, responden a la búsqueda de la paz, así como el deseo de reducir la intensidad de la guerra. "(Moscú) ha violado la Carta de Naciones Unidas", señaló.

Así mismo advirtió que "hoy nos toca hacer una elección sencilla: la de la guerra o la paz (...) Rusia ha decidido, al hacerlo, allanar el camino para otras guerras de anexión, hoy en Europa, pero quizás mañana en Asia, África o América Latina”, hizo un llamado a no ceder a “la división del mundo” y anunció que Francia financiará el envío de trigo desde Ucrania hacia Somalia en el marco de la crisis alimentaria mundial.

Salida digna: Turquía

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, defendió la labor de mediación de su país en la guerra, bajo la premisa de que sólo mediante la diplomacia se puede lograr una salida "digna" y alcanzar una solución "justa" y aceptable para todas las partes.

Turquía, sostuvo Erdogan, está en una región foco de conflictos pero quiere ser siempre "parte de la solución" y por ello destacó el histórico el acuerdo para exportar grano desde Ucrania, en el que Ankara medió junto a la ONU. 

Al igual que sus homólogos anteriormente citados se dijo partidario de que Naciones Unidas sea una organización "más inclusiva". Y para ello, dijo que se debe hacer una reforma del Consejo de Seguridad, para que sea más eficaz, más democrático, más transparente".

Erdogan repasó otros asuntos internacionales de actualidad, entre ellos Siria, Irak, Afganistán, Irán o Libia, pero también ha dedicado una parte de su alocución a cargar de nuevo contra Grecia, en plena escalada de tensiones a cuenta de las actividades de ambos en el Egeo.

Chile, Paraguay y Surcorea

El chileno Gabriel Boric fue con el colombiano Gustavo Petro, debutante en esta vitrina mundial. Desde allí  llamó a "pavimentar con más democracia y no con menos" el camino "para enfrentar los problemas" de las sociedades actuales.

Agregó que "me rebelo frente al abismo que algunos pretenden cavar ante la legítima diversidad de opiniones” y se comprometió a "realizar las acciones que sean necesarias, y no solo declaraciones, para detener la injusta guerra de Rusia contra Ucrania y poner fin a todos los abusos de los poderosos en cualquier lugar del mundo".

Tras pedir un Estado para los palestinos, condenó la persecución que se hace a quienes piensan distinto como los “presos políticos” en Nicaragua y el éxodo venezolano producido por la "prolongada crisis política" durante el gobierno de Nicolás Maduro, se refirió al contundente rechazo ciudadano a la propuesta de nueva Constitución lo que, dijo, “nos ha enseñado a ser más humildes y a gobernar movilizando las capacidades y sabiduría de las sociedades”.

El mandatario de Paraguay, Mario Abdó Benítez aprovechó su intervención para pedir un lugar en la Asamblea General para Taiwán, ratificó el compromiso de su país para la resolución pacífica de los conflictos, las condiciones de vida digna para toda la humanidad, la lucha inflexible contra el crimen organizado y se sumó a las voces que piden reformar el Consejo de Seguridad.

Xiomara Castro, presidenta de Honduras, exigió respeto para su país, una nación que quiere vivir en paz, y pidió que nadie siga tratando de desestabilizarles, dictarles sus medidas o escoger con quien relacionarse. 

Entre tanto, el mandatario de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, llamó a la comunidad internacional para que respondan cuando la libertad de un país se ve amenazada. /Redacción internacional con agencias.