Señales de alerta para detectar cuándo se debe acudir al psicólogo

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¿Cómo detectar cuándo ir al psicólogo y que no sea demasiado tarde?, esta es una pregunta difícil y recurrente en estos tiempos, donde la salud mental se ha visto afectada por la pandemia, el encierro, las preocupaciones por temas económicos o de salud, que a su vez se han convertido en la constante de estos días.

De acuerdo con el experto en psicología, Javier Tomás Morales, docente de Unicervantes, “hay que tener en cuenta unos signos de alerta, para saber que no podemos postergar ir a consulta psicológica, pues muchas veces hay actitudes o comportamientos que asumimos como rutinarios, pero si sobrepasan ciertos límites, deben generar un signo de alarma para acudir a consulta con el psicólogo, pues el cuidado de la salud mental es de vital importancia y más, en tiempos de circunstancias extraordinarias como las actuales. Además, hay que tener en cuenta que cuando siente que no puede afrontar los problemas de la vida diaria, se hace necesario ir a consulta.”

Conozca a continuación los signos de alarma más comunes a tener en cuenta:

- Cuando siente profunda tristeza: este sentimiento no disminuye y han pasado 15 días o más y por el contrario, cada día se está más desanimado que el anterior.

- Pérdida de la autoestima: siente que no vale nada, que no es importante para los demás, inclusive, para los miembros de su familia o amigos.

Sentimientos de incompetencia.

- Desesperanza y desánimo constante: no hay motivación, ni alegría.

- No hay claridad en los pensamientos y no hay concentración en las tareas u oficios diarios.

- Dificultad o imposibilidad para alcanzar objetivos y metas, debido a que no puede encontrar el camino o la motivación correcta.

- Pérdida de las ganas de vivir: cuando siente que no hay salida, que no hay más oportunidades, hay que acudir de manera inmediata al psicólogo.

- Sensación de miedo, angustia, culpa o preocupación permanente.

- Altibajos emocionales: cambios de humor, pasar de la risa al llanto en un momento y de la alegría exacerbada a una profunda tristeza.

- Aislamiento determinado: no quiere ver a nadie, ni realizar las actividades de las que antes disfrutaba.

- Fatiga, cansancio extremo, insomnio y alucinaciones.

- Dependencia al alcohol, cigarrillo, drogas, comida o inapetencia.

“Cabe resaltar que podemos acudir al psicólogo cuando queremos  mejorar hábitos de estudio, habilidades sociales o estrategias de aprendizaje, además de ir a sesiones de consejería y toma de decisiones, en ámbitos de la esfera social: vida en pareja, ámbito individual, educación, salud, ámbito social y familiar,” señaló el experto.