ANTE EL IMPACTO DE LA INFLACIÓN
¿Subsidiar los alimentos para aliviar la canasta familiar?

AFP

La inflación de agosto, con 1,02%, sorprendió a la mayoría de previsiones. Con ello la inflación anual alcanzó el 10,84%, la mayor desde 1999, de acuerdo con el Departamento Nacional de Estadística (DANE).

En lo corrido del año, entre enero y agosto, el costo de vida llegó al 9,06%. Estos datos hacen pensar en cuáles pueden ser las soluciones frente a este fenómeno que no deja de preocupar al país.

Desde el Congreso de la República, algunos parlamentarios hablaron con EL NUEVO SIGLO acerca de cómo podría lograrse una reducción de los precios a los consumidores, que afectan sobre todo a los más pobres.

Para la representante a la Cámara por el departamento de Córdoba, Saray Robayo, es necesario ampliar los subsidios: “Necesitamos tomar medidas de corto, mediano y largo plazo. En el corto plazo debemos subsidiar los insumos para el sector agrícola, pero claro que esta medida no puede ser eterna porque no podría ser sostenible. Así que en el mediano y largo plazo debemos promover que el país se industrialice y que podamos generar nuestros propios insumos”.

Los costos de los servicios públicos también deben controlarse, pues según la congresista estos disminuyen en gran parte la capacidad de gasto de los hogares en otro tipo de insumos, como alimentos y transporte.

“Por otra parte, hay que frenar el aumento en las tarifas de la energía para que las zonas costeras y más alejadas no tengan incrementos descontrolados. Acá hablamos de controlar la subnormalidad, pero no con medidas coercitivas, no es poniendo sanciones, es generando los incentivos para que las personas entiendan lo importante de tener redes de conexión seguras. Acompañado a esto, es imperativo que se ejerza un control efectivo a las tarifas de energía y que en tiempos de invierno tengamos tarifas acordes a esto. No puede ser que la ola invernal solo se vea en las inundaciones que genera, las cuales hay que controlar, pero también se debe ver en una disminución de tarifas, ya que con un mayor caudal del agua las hidroeléctricas producen más energía”, señaló Robayo.

Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo manifestó que “el dato de inflación para agosto superó las expectativas del mercado, que era de 10,3%. “Algo no tan conocido y que amerita un mayor análisis, es que la inflación de alimentos en Colombia (25,6%) es muy superior a la observada en países similares de la región (alrededor del 15%)”, expresó el economista.

Contactado por este Diario, Mejía afirmó que aún se desconoce el porqué de este fenómeno, pero que desde el centro de pensamiento se está trabajando para entenderlo.

Según ANIF, los servicios públicos, particularmente la electricidad, están generando una importante presión al alza sobre el costo de la canasta básica, especialmente en la costa Caribe. Las siete capitales de la región acumulan durante los últimos 12 meses inflaciones anuales en la electricidad superiores o cercanas al 40%, muy por encima del promedio nacional (26%). 

Ante esta situación, ANIF considera imperativo que se tomen las medidas pertinentes, “tanto en el frente monetario como fiscal, para contener el incremento en el costo de vida”. 



Combustibles

En el tema de combustibles, Robayo fue enfática en que debe resguardarse el precio bajo y estable de estos: “Debemos desacelerar el incremento en las tarifas de los combustibles. Por eso hice una propuesta a la reforma tributaria, para que el incremento de la tarifa del impuesto al carbón no aplique a la gasolina ni al ACPM en los siguientes dos años y se disminuya el incremento presentado por el Gobierno”.

Por su parte, la senadora del Centro Democrático Paloma Valencia también dijo que son necesarios los subsidios para las personas necesitadas, que son las más afectadas con este tema. Por eso, explicó a este Diario, le pidió al Gobierno que se den alivios para las necesidades básicas de los más pobres.

“La inflación es un fenómeno global que tiene que combatirse, más que con subir las tasas de interés que van a detener la economía, con un subsidio a la canasta básica”, afirmó.

Proyecciones

El viceministro técnico de Hacienda, Gonzalo Hernández, dijo que se está estudiando cómo hacer para controlar el alto precio de la vida en el país, incluidos más subsidios: “Estas proyecciones indican que esto se irá frenando el próximo año pero es cierto que junto con las medidas de política monetaria que toma el Banco de la República, siguiendo su principio de independencia pero también de coordinación con el Gobierno en el manejo de la política económica, se suman también algunas medidas que incluimos dentro del paquete de subsidios y asistencias para mitigar el efecto que tiene esa inflación”, le dijo a este Medio.

Y sostuvo que trabajar en contra del hambre es parte fundamental de esas medidas, “en particular la inflación de alimentos sobre los sectores de más bajos ingresos. Es decir, vamos a tener en ese programa un subsidio para el mercado; es un programa contra el hambre y se convierte en el principal; y si la inflación termina incrementándose, ese reto o desafío del hambre tendrá que incluir también algunas medidas no convencionales para poder atender las afectaciones de inflación, pero en general es muy importante reconocer que el Gobierno cuenta con un paquete de medidas para combatir el hambre”.

Los intereses

Por su lado, el docente y experto de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Edgar Jiménez, dijo que no hay muchas salidas mayores a las que ya se han tomado: “adicional a lo que se ha hecho es muy poco, escaso, porque realmente una de las herramientas fundamentales es seguir subiendo tasas de interés conforme la inflación sube”, explicó.

Para el académico, esta es la manera que tiene el Gobierno para frenar un poco el fenómeno inflacionario, pero es un arma de doble filo: “Es una forma de restringir el consumo y la otra, por el lado del Estado, es restringir o por lo menos moderar un poco el gasto del Gobierno, pero eso va a afectar finalmente al crecimiento, vamos a crecer menos tal vez, pero creo que lo que falta es mirar cómo se puede moderar un poco el gasto. Sería un error crucial con la inflación alta aumentar el gasto del Estado, porque eso definitivamente genera más inflación. Pero en términos generales, de lo que se ha hecho, ya muy poco hay más por hacer; y esperar que las medidas que se han tomado tengan efecto”.

Para Marc Hofstetter, profesor de Economía de la Universidad de los Andes, los intereses pueden no ser la solución a la meta de controlar la inflación. “Desde 2010 la inflación ha estado por fuera del rango meta del Banco de la República en el 42% de los meses. Las expectativas solo han estado por fuera de ese rango el 17% de los meses, reflejan gran fe en la habilidad de las políticas en mantener la inflación en el rango deseado”, manifestó.

Frenar la intermediación

La representante Robayo también tiene una propuesta sobre el rubro que más fuerte golpea a la población, el de los alimentos. La congresista explicó que el Gobierno debe facilitar un menor precio de intermediación: “Finalmente, tenemos que evitar que los costos de la comida se incrementen por la intermediación de los alimentos, crear mecanismos de negociación directa y facilitar la logística, que sean los campesinos quienes obtengan ganancia y que el consumidor final no asuma un alto costo. Tenemos todo para mantener nuestra soberanía alimenticia, pero tenemos que dar las primeras herramientas para llegar a ello”.

La inflación anual para los hogares en condición de pobreza y vulnerabilidad económica ya supera la barrera del 12%, mientras que para los hogares de ingresos altos la variación se mantiene de un solo dígito (9,3%).