Imperdible viaje al paraíso perdido de Gauguin

Cortesía
Dedicado al artista que lo dejó todo para seguir la inspiración primitiva que lo llevó a reinventar el dolor occidental

 

UN viaje a los orígenes de la obra y el genio del pintor francés Paul Gauguin es el exitoso documental ‘Gauguin en Tahití. El paraíso perdido’, que con la presentación del actor italiano Adriano Giannini y la música original de Remo Anzovino, se presentará en las salas de Cine Colombia desde este jueves y hasta el domingo.

Rastreando una historia de vida que se ha convertido en legendaria y un estilo de pintura exquisitamente esencial, esta película nos guía a los lugares que Gauguin eligió como su hogar, además de los museos estadounidenses que guardan sus mejores obras maestras: el Museo Metropolitano de Nueva York, el Instituto de Arte de Chicago, la Galería Nacional de Arte de Washington y el Museo de Bellas Artes de Boston. Con la participación de reconocidos historiadores, curadores, escritores y restauradores de arte, expertos en la obra de Gauguin.

El 1 de abril de 1891 Paul Gauguin abandonó Marsella a bordo del barco Océanien, con destino a Tahití, Polinesia. Tenía 43 años y ese día marcó el inicio de un viaje que lo llevaría al lado opuesto del mundo civilizado, en busca de los albores del Tiempo y del Hombre. Gauguin (1848-1903) permanecería en los Trópicos casi sin interrupción hasta su muerte: doce años pasaron desesperados y febrilmente buscando autenticidad, profundas inmersiones en la exuberante naturaleza, sentimientos, visiones y colores, cada vez más puros y brillantes; finalmente aterrizando en un Jardín del Edén que a veces podía ser cruel, pero que lo convirtió en uno de los mejores pintores de la historia, de aquellos cuya fuente de inspiración fue una musa en el extranjero.

Gauguin en Tahití. El paraíso perdido’ convierte la vida de Paul Gauguin en un libro de aventuras a partir de imágenes, pero también es una historia de fracaso. Gauguin no pudo liberarse de sus propios orígenes y de las ambiciones y privilegios del hombre moderno. Después de todo, era un ciudadano de un poder colonial: pintaba entre palmeras, pero sus pensamientos estaban dirigidos a las personas de occidente. Una paradoja que se reflejó en el destino de su trabajo, ya que sus pinturas hoy se guardan en los principales museos internacionales donde cada año millones de personas se detienen frente a esos lienzos de Tahití, soñando con ese espacio paradisíaco, un lugar silencioso entre la multitud.

En los museos de ciudades estadounidenses, con rascacielos de vidrio y acero, multitudes y tráfico, el espectador descubrirá los orígenes de la pintura de Gauguin, a través de sus diferentes períodos: los inicios, Bretaña, el primer período polinesio y la segunda y última estancia tahitiana. Una aventura en color que comenzó con su ruptura con los impresionistas y sus pinceladas fragmentarias y continuó a través de los violentos contrastes con su amigo y colega Vincent Van Gogh, para alcanzar un nuevo uso antinaturalista del color vinculado a los movimientos del alma.

En este viaje exótico a la vida de Gauguin, los espectadores estarán acompañados de los expertos internacionales: Mary Morton, curadora de la National Gallery of Art en Washington; Gloria Groom, curadora del Art Institute en Chicago; Judy Sund, profesora de la Universidad de la Ciudad de Nueva York; Belinda Thomson, destacada experta en Gauguin, y David Haziot, autor de la biografía más actualizada y mejor calificada de Gauguin.

Este documental, escrito por Marco Goldin y Matteo Moneta y dirigido por Claudio Poli es, sin duda, un viaje por la vida y obra de este genio artístico desde Tahití hasta las Marquesas para descubrir por qué se definía como “un salvaje, un lobo en el bosque sin collar”.