GOBIERNO DICE QUE NO ES ALARMANTE
Precio del dólar sigue cuesta arriba: subió 45 pesos

AFP

Los coletazos de la crisis monetaria en Turquía y el incremento en los precios del petróleo, hicieron que la cotización del dólar se disparara en Colombia y en otros países emergentes.

Este comportamiento ya se esperaba durante esta semana en que la divisa comenzó a escalar su precio. Desde el 8 de agosto el dólar cerró en el mercado colombiano a $2.898,86, pero ya mostró un aumento de casi $10 al otro día cuando registró $2.908,90. El 10 de este mes, la cotización llegó a $2.940,95, pero el 14 ya marcó $2.983,93 señalando un importante incremento de $43. Sin embargo, ayer la moneda superó la barrera de los $3.000 al alcanzar $3.002,66.

Pero este comportamiento del dólar se disparó al subir casi $44 en una sola jornada y llegar a los $3.046,70 en el mercado bancario. Es decir que una semana el valor de la moneda se ha incrementado en $148.

Valores

El valor más alto en los últimos años se dio el 12 de febrero de 2016 cuando llegó a $3.434,00 sin embargo, el mayor dolor de cabeza en algunos sectores, en el mercado y en la gente en general, fue cuando  de un promedio máximo de $1.952 en 2013 se disparó en 2014 hasta llegar a $2.446, en ese entonces se redujo gradualmente hasta $2.000 en septiembre y después se estabilizó en este promedio por el resto de año.

En declaraciones a varios medios, el gerente del Banco de la República, Juan José Echevarría, dijo que no ve indicios hacia una revaluación del peso frente al dólar en el futuro cercano. Señaló que “si hubiera devaluación y fuera del 15% o 20% no sería exagerada”.

Sin embargo advirtió que “sólo si hubiera una devaluación muy fuerte en el futuro, que no la veo, podría haber presiones inflacionarias en Colombia”. Dijo que espera una tasa de cambio estable, aunque podría ajustarse al alza entre “10% y 15%, lo cual no sería malo” y, por el contrario ayudaría al sector exportador. Consideró que “es difícil saber cuál es el nivel futuro del dólar, pero los $3.000 es una cifra óptima para la economía local”.

Efectos

De acuerdo con los expertos, la equivalencia entre el peso colombiano y la moneda estadounidense afecta a todo el mundo, no solo a los empresarios que exportan o importan sus productos, sino también al Gobierno y al consumidor para tomar decisiones económicas que afectan drásticamente el bolsillo dependiendo de si la tasa cambiaria se va a la alza o disminuye.

El Gobierno por ejemplo se ve afectado con una ‘disparada del dólar’ porque tiene que pagar más por la deuda externa y los importadores también porque le sale más caro comprar los productos o materia prima.

Si usted es de los que traen productos del exterior, tiene programado algún viaje por vacaciones, desea enviarle algo a un familiar o está planeando pagar un posgrado o maestría en el exterior para mejorar su hoja de vida, el dólar le va a subir el presupuesto.

Según los analistas del Bancolombia, en julio pasado el peso colombiano fue la única moneda de la región que registró una depreciación frente al dólar (1%). A pesar de que en las primeras semanas del mes la tasa de cambio logró ubicarse por debajo de los $2.900, mantuvo una tendencia lateral a lo largo del mes (entre un rango de $2.850 y $2.910).

Señalan los expertos que “para el último trimestre del año, mantenemos nuestra expectativa de depreciación del peso. La razón de fondo para tal expectativa es la combinación de alzas adicionales en la tasa de los fondos federales en Estados Unidos, junto con el descenso del tamaño de las hojas de balance de los principales bancos centrales del mundo. Esto último marcará definitivamente el fin del período de expansión de la liquidez global, el cual indujo la llegada de cuantiosos flujos de capitales a las economías emergentes, incluyendo la colombiana. Como resultado, estimamos que en los últimos meses de 2018 el dólar esté por encima de $2.900”.

En las minutas de la última reunión del Banco de la República, los directivos resaltaron que ha sido positivo el freno a la tendencia a la revaluación que se había presentado en meses anteriores y que podía poner en riesgo el buen dinamismo que han mostrado las exportaciones no petroleras ni mineras. En ese contexto, a juicio de todos los miembros, el balance de riesgos entre las tendencias algo menos favorables de la inflación, la recuperación en curso de la actividad económica y las incertidumbres en los mercados internacionales indica que se debe mantener la postura de la política monetaria en esta oportunidad.

 

 

Los que ganan

  • Industrias exportadoras: obtienen más dinero por sus ventas.
  • Sector turismo: precios competitivos para extranjeros y nacionales.
  • Remesas: quien recibe el giro obtiene más dinero.
  • Sector agropecuario: alto costo de productos importados hacen más competitivos los nacionales.

Los que pierden

  • Importadores: precios menos competitivos.
  • Consumidores: aumentaran precios de productos importados como bebidas, ropa, vehículos, alimentos y piezas de automóviles.