Donald Trump se negó a responder preguntas de la Fiscalía

EUROPA PRESS/ZUMA Press Wire/DPA

En medio de una tormenta política tras el allanamiento de su mansión en Florida por el FBI, ayer el ex presidente republicano de Estados Unidos, Donald J. Trump, se negó a responder las preguntas bajo juramento que le hizo la fiscal general de Nueva York, Letitia James, en el marco de la investigación civil que se adelanta en su contra sobre las prácticas comerciales del magnate neoyorquino.

El expresidente estadounidense dijo no tener otra alternativa que invocar la Quinta Enmienda de la Constitución, la cual le permite a las personas que se acogen a la misma, permanecer en silencio para protegerse contra la autoincriminación durante un interrogatorio.

"Me negué a responder las preguntas en virtud de los derechos y prerrogativas otorgados a todos los ciudadanos por la Constitución de Estados Unidos. Cuando tu familia, tu empresa y todas las personas en tu entorno se han convertido en el objetivo de una Caza de Brujas infundada y políticamente motivada apoyada por abogados, fiscales y medios de comunicación falsos, no se tiene otra opción", indicó el expresidente Trump en un comunicado.

"Si yo tenía algún cuestionamiento interno, el allanamiento de mi casa, Mar-a-Lago, el lunes por parte del FBI, solo dos días antes de esta declaración, eliminó cualquier duda".

El ex mandatario ya había confirmado antes en redes sociales que se encontraba en la oficina de la fiscal general de Nueva York, Letitia James, cuya investigación es una de varias pesquisas en curso sobre las prácticas comerciales y otras acciones del multimillonario.

Donald Trump recurrió a su plataforma, Truth Social, para lanzar un aluvión de ataques contra Letitia James, describiéndola como una fiscal general "racista" que está "tratando de 'atrapar a Trump'" mediante una acción judicial destinada a derribarlo políticamente.

James está conduciendo "una continuación de la Caza de Brujas más grande en la historia de Estados Unidos!", escribió Trump. "Mi gran compañía, y yo mismo, estamos siendo atacados por todos lados. ¡República bananera!", agregó.

James sospecha que la Organización Trump sobreestimó de manera fraudulenta el valor de propiedades inmobiliarias al solicitar préstamos bancarios, mientras los subestimaba con las autoridades fiscales para pagar menos impuestos.

Trump y sus hijos mayores, Donald Jr e Ivanka, debían testificar bajo juramento en julio, pero sus declaraciones se pospusieron debido a la muerte de su madre, Ivanka Trump, primera esposa del expresidente.



 ¿Hacia la Casa Blanca?

Paralelamente a este hecho, la familia Trump ha negado cualquier conducta inapropiada y el expresidente republicano ha dicho que la investigación tiene motivaciones políticas.

Si James, una demócrata afroamericana, encuentra alguna evidencia de mala conducta financiera, puede demandar a la Organización Trump por daños y perjuicios, pero no puede presentar cargos penales en vista de que se trata de una investigación civil.

Eric Trump, otro hijo del exmandatario, arremetió contra James en un tuit el día de ayer, diciendo que su padre comparecería "para una declaración frente a la fiscal general más corrupta de Estados Unidos". Y el ex presidente hizo lo propio, al divulgar una serie de videos de James en los que se ve atacándolo verbalmente, llamándolo "presidente ilegítimo" y prometiendo una demanda.

La investigación de James es una de las varias batallas legales en las que está involucrado Trump, que amenaza con complicar una eventual nueva candidatura suya a la Casa Blanca en 2024.

La comparecencia en Nueva York tuvo lugar después de que se realizara un allanamiento por parte del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de la residencia del multimillonario en Palm Beach, Florida. El FBI, dirigido por Christopher Wray y designado por Trump, se rehusó a dar una razón para el allanamiento.

No obstante, los medios de comunicación estadounidenses dijeron que los agentes estaban realizando una búsqueda autorizada por un tribunal relacionada con el posible mal manejo de documentos clasificados que habían sido llevados a Mar-a-Lago después de que Trump dejara la Casa Blanca en enero de 2021.

Desde la Casa Blanca, la secretaria de prensa, Karine Jean-Pierre, dijo que el presidente Joe Biden no recibió ningún aviso previo sobre el registro y que respetó la independencia del Departamento de Justicia./AFP.