Disminuye más déficit comercial estadounidense

Archivo AFP

El déficit comercial de Estados Unidos volvió a reducirse en junio, puesto que las exportaciones continuaron aumentando hasta un nuevo récord y las importaciones cayeron levemente junto con la demanda interna.

En junio, el déficit en el intercambio de bienes y servicios con el resto del mundo se situó en US$79.600 millones, una fuerte disminución de 6,2% respecto de mayo, según datos del Departamento de Comercio revisados a la baja y publicados el jueves. Con estas cifras, la brecha comercial estadounidense se reduce por tercer mes consecutivo.

Las exportaciones aumentaron un 1,7% (US$260.800 millones) y las importaciones bajaron un 0,3% (US$340.400 millones).

Concretamente, las exportaciones de bienes y servicios aumentaron en 4.300 millones de dólares el mes pasado, hasta los 260.800 millones, superando el récord anterior establecido en mayo, mientras que las importaciones cayeron en 1.000 millones, según informó el departamento.



El oro, el gas natural, los aviones y los alimentos y piensos impulsaron las ventas de productos estadounidenses en el extranjero.

Las exportaciones de petróleo fueron las más altas registradas, de 29.100 millones de dólares, aunque las importaciones de este recurso también alcanzaron un máximo histórico de 27.800 millones de dólares, según el informe.

En cuanto a los servicios, incluidos los viajes y el transporte, aumentaron ligeramente las exportaciones y alcanzaron un nuevo máximo. Contrariamente, las importaciones de automóviles y piezas cayeron de forma brusca.

La brecha comercial de Estados Unidos con China repuntó tras reducirse en mayo, aumentando en US$4.700 millones hasta alcanzar un nuevo récord de US$36.900 millones, gracias a un incremento de las importaciones tras la caída del mes anterior. Esta cifra es la más alta en casi tres años.

En los últimos meses, las empresas se apresuraron a reponer las existencias agotadas en medio de la fuerte demanda de los compradores estadounidenses, pero la elevada inflación ha suscitado la preocupación de que los consumidores se contengan, lo que ha llevado a las empresas a ser más prudentes.