Las lluvias serán más variables a medida que el clima se calienta

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Las regiones húmedas del mundo no sólo recibirán más lluvias, sino que también experimentarán eventos de precipitación más variados debido al calentamiento global.

Es la conclusión de un estudio que investigadores del Instituto de Física Atmosférica (IAP) de la Academia China de Ciencias (CAS) y la Oficina Meteorológica (Met) del Reino Unido publican en la revista ‘Science Advances’.

Desde el agua potable hasta la energía hidroeléctrica, la cantidad de lluvia que recibimos, y el momento en que la recibimos, tiene un impacto significativo en la sociedad y el medio ambiente. La variabilidad de las precipitaciones está estrechamente relacionada con la aparición de sequías e inundaciones.

Utilizando las simulaciones y proyecciones de los modelos climáticos más avanzados de la Met Office, los científicos descubrieron que, en un mundo que se calienta en el futuro, las regiones climatológicamente húmedas no sólo serán más húmedas, sino también más variables, con mayores diferencias entre condiciones húmedas y secas.

Se prevé que el aumento de la variabilidad de las precipitaciones sea, en general, mayor que el aumento de la precipitación media, y que el aumento medio global de la variabilidad de las precipitaciones sea más del doble que el aumento de la precipitación media (en sentido porcentual).

“A medida que el clima se calienta, las regiones climatológicamente húmedas serán generalmente más húmedas y las regiones secas, más secas -explican los investigadores-. Este patrón global de cambio de la precipitación media se describe a menudo como húmedo-más húmedo”.

Por analogía, “el patrón global de cambio de la variabilidad de las precipitaciones presenta un paradigma de ‘húmedo-más variable’”, explica ZHOU Tianjun, científico senior del IAP y del Centro de Excelencia en Ciencias de la Tierra de la Meseta Tibetana del CAS, profesor de la Universidad de la Academia China de Ciencias y autor correspondiente del estudio.

Desde el punto de vista físico, mientras que el calentamiento de la atmósfera actúa para aumentar la variabilidad de las precipitaciones en todo el mundo, los patrones regionales de cambio en la variabilidad de las precipitaciones están dominados por el cambio en la variabilidad de la circulación.



“Esto pone de relieve la importancia de mejorar nuestra comprensión de los futuros cambios de circulación, que es también una importante fuente de incertidumbre en las proyecciones del cambio climático”, resalta ZHANG Wenxia, también autor principal del estudio.

“La amplificación de la variabilidad de las precipitaciones manifiesta el hecho de que el calentamiento global está haciendo que nuestro clima sea más desigual: más extremo tanto en condiciones de humedad como de sequedad, con transiciones más amplias y probablemente más rápidas entre ellas”, añade ZHANG. Los cambios más amplios de un extremo a otro desafiarán la actual resistencia climática de las infraestructuras, la sociedad humana y los ecosistemas.

Al tener en cuenta simultáneamente los cambios en el estado medio y la variabilidad de las precipitaciones, la investigación ofrece una nueva perspectiva para interpretar los futuros regímenes de cambio de las precipitaciones.

Alrededor de dos tercios de la tierra se enfrentarán a un hidroclima “más húmedo y más variable”, mientras que las regiones terrestres restantes se prevé que sean “más secas pero más variables” o “más secas y menos variables”.

“Esta clasificación de los diferentes regímenes de cambio de las precipitaciones es valiosa para la planificación de la adaptación regional -añade Kalli Furtado, científico experto de la Met Office y segundo autor del estudio-. Para la mayoría de las regiones, el aumento de la variabilidad de las precipitaciones, que podría traducirse en impactos sobre el rendimiento de los cultivos y los caudales de los ríos, dificulta la adaptación al cambio climático”.

En Colombia

De acuerdo con estudios realizados por el Invemar y el Ideam, las zonas costeras e insulares colombianas son altamente vulnerables a los impactos del cambio climático por las siguientes razones:

Amenaza de inundación sobre 4.9% de las áreas de cultivos y pastos de la zona costera del Caribe continental, alta vulnerabilidad de la mayoría de las áreas ocupadas por la industria manufacturera y el 44.8% de la malla vial terrestre del mismo litoral;

Inundación del 17% del territorio de la isla de San Andrés, afectando vías principales, aeropuerto, infraestructura hotelera y la población ubicada cerca de la zona costera. También se verían afectados por intrusión salina los acuíferos de la Isla los cuales abastecen el 82% del agua para consumo humano de San Andrés.

Se tiene previsto el incremento en las precipitaciones del 15% para el año 2050 y del 20% para el año 2080 para la zona del Archipiélago de San Andrés - Providencia y Santa Catalina. Este incremento vulneraría el sistema de saneamiento básico con que cuenta la isla de San Andrés.

Para el 2030, se estimada que se vea afectado el 2% del total de la población y un valor de capital del orden del 2,2% del PIB.