No hay fórmula general para reformar pensiones

El Nuevo Siglo

Todo el mundo coincide en que el sistema pensional está en crisis y se debe reformar. Varios analistas plantean subir la edad, subir las cotizaciones, mientras que otros abogan por bajar la cobertura y disminuir el número de semanas para que muchas personas se pensionen con menos del mínimo


Una investigación del Banco de la República sobre el sistema pensional en Colombia volvió a prender el tema sobre la necesidad de una reforma a mediano plazo. Esta propuesta, que todavía está estudiando el Gobierno de si la presenta durante este semestre al Congreso o la deja para el otro año, no deja de ser un planteamiento que muchos sectores han tocado durante los últimos meses pero sin generar una fórmula general.

Las cotizaciones

En el estudio del Emisor, llevado a cabo por los investigadores Martha López y Eduardo Sarmiento, proponen una idea para subir la edad y los aportes de las cotizaciones, pero con una disminución en las semanas que deben reunir los trabajadores para acceder a una pensión.

Consideran que la cantidad de semanas es una talanquera para lograr una pensión en medio de la informalidad que caracteriza el mercado laboral en Colombia.

Asimismo plantea la necesidad de una reforma pensional que mejore la cobertura. Esta fórmula permitiría que todos los colombianos que cotizan a pensión reciban por igual una taza de reemplazo del 60% de su ingreso laboral y logren su jubilación al completar 1.150 semanas.

Según el estudio, “la cobertura de pensionados es de apenas 23% y se ha mantenido constante desde 2005 con una población de pensionados menor a 1,5 millones de personas. Esta tasa de cobertura contrasta con la de países como Chile donde es de 87,1%”.

“La implementación de un sistema multipilar como el de Chile y otros países. En tal caso, el régimen público solamente aseguraría un salario mínimo legal vigente para toda la población que cumple los requisitos para pensionarse y el resto de la pensión estaría a cargo del privado; los subsidios actuales del público podrían utilizarse para ampliar la cobertura de los no contribuyentes del programa ‘Colombia Mayor’ y aumentar las mesadas de quienes cotizan menos de un salario mínimo legal vigente para los Beneficios Económicos Periódicos (Beps). Según los investigadores, la eliminación del Fondo de Garantía de Pensión Mínima del privado aumentaría las tasas de reemplazo de todos los cotizantes del sistema multipilar”, se lee en el texto.

Actualmente en Colombia, quienes se pensionan, en prima media disfrutan de tasas de remplazo entre 65% y 80%, tasas superiores a las de Estados Unidos o Chile, donde oscilan entre 55% y 45%. En ahorro individual, la tasa de remplazo es más baja que la de esos países, de alrededor de 35%, si cotiza durante 25 años, y puede subir a 62% si cotiza durante 35 años.

Asimismo, el estudio está en contra de eliminar a Colpensiones porque esto saldría más costoso, debido a que los más jóvenes tendrían que hacerse cargo del pago de sus cotizaciones y del déficit que habría en el Gobierno.

La propuesta es que los trabajadores que ganen hasta un salario mínimo hagan parte de Colpensiones y que los que superen esta cifra en sus sueldos acudan a los fondos privados.

Aumentar la edad

Por su parte, la Asociación de Instituciones Financieras (ANIF) señala que es importante aumentar escalonadamente la edad de pensión, reducir la tasa de reemplazo, permitir que haya personas que se jubilen con el 75% de un salario mínimo y suspender las nuevas afiliaciones a Colpensiones para que se vaya marchitando el esquema público.

Según la ANIF, si bien su propuesta tiene un impacto fiscal moderado en el corto plazo (16,4 puntos del Producto Interno Bruto de aquí a 2050), la realidad es que el efecto se percibirá más notoriamente con el paso del tiempo. Esto, si se tiene en cuenta que plantea una transición amplia (entre 10 y 15 años), con el fin de respetar los derechos adquiridos. “Con este tipo de propuestas creemos estar logrando un ‘justo medio’ entre los horizontes de tiempo ‘urgentes’ que solemos presentar los economistas y los horizontes usualmente demasiado largos en que piensan los congresistas”, dice.

El primer cambio que plantea la ANIF es aumentar en cinco años la edad requerida para pensionarse, con lo cual pasaría de 57 a 62 años en el caso de las mujeres, y de 62 a 67 años para los hombres, aunque dicho incremento sería gradual.

El gremio calcula que la reducción en el tiempo de disfrute de la pensión (pasaría de 30 a 25 años, en promedio), generaría un alivio fiscal de 7,4 puntos del PIB entre 2020 y 2050, que en los siguientes años se elevaría a 16,7 puntos.

Tasa de reemplazo

El segundo ajuste propuesto tiene que ver con la tasa de reemplazo, es decir lo que una persona recibe de pensión como proporción del salario con el que aportó. Actualmente está, en promedio en el 65% (aunque puede ser más alta en el caso de personas que hayan cotizado más semanas), y propone reducirla en 20 puntos porcentuales a 45%, “que es la cifra que actualmente pueden garantizar portafolios invertidos a tasas del orden del 6% real por año durante 25 años de cotizaciones”.

Algo similar se plantea cuando se trata de cotizaciones de un salario mínimo (en las que la tasa de reemplazo es el 100%, pues por ley y, constitucionalmente, no puede haber pensiones inferiores a un mínimo).

Cerrar la brecha

Por su parte el centro de pensamiento Fedesarrollo, ha puesto todo su empeño en analizar la cobertura y la equidad del sistema pensional. El director Luis Fernando Mejía dijo que el sistema actual es muy costoso porque el 44% de los pensionados con acceso a mesada pertenece al 20% más rico de la población y para ello se pagan cuantiosos subsidios.

Hay casos en los que ciudadanos en las mismas condiciones terminan recibiendo menos dependiendo del sistema en el que se encuentra cotizando, señaló. Eso genera arbitraje entre los sistemas que generalmente pierde el régimen público y se paga con recursos públicos.

Por ello, Mejía dijo que el país requiere tres reformas: una reforma pensional, una reforma laboral y una reforma al salario mínimo.

En la reforma pensional consideró que es necesario ajustar la edad mínima de pensión, esto a pesar de que el Gobierno ya ha dicho que ese será una “inamovible”. Además, cerrar la brecha entre hombres y mujeres en edad de pensiones se hace necesario para impedir la inequidad con las mujeres en el sistema.

Añadió que sería positivo para el sistema unificar las edades entre hombres y mujeres para generar equidad.

Otra de las propuestas de Mejía fue ajustar la tasa de sobrevivencia desde niveles de 100% hasta 75% para ponerse a tono con el mundo y evitar más gasto para el erario.