Aún existe el matrimonio infantil en A. Latina y estas son sus causas

Anadolu
La desigualdad de género en algunos países de la región es la principal problemática que se debe enfrentar
 

Un nuevo estudio del Fondo de Población y la ONG Plan Internacional analiza cualitativamente algunas de las causas que impulsan a las niñas y jóvenes a las uniones y matrimonios tempranos, y asegura que las normativas y la desigualdad de género están al centro de la problemática.

El estudio se realizó en Bolivia, Brasil, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Perú, República Dominicana y Guatemala. Encontró que muchas veces las niñas ingresan en uniones tempranas o se casan para escapar del abuso y la violencia en sus casas, sin embargo, muchas terminan enfrentándose a la violencia, el abuso y el control de sus parejas, que muchas veces no les permiten trabajar, estudiar o salir solas.

“Los casos que se podrían calificar claramente de abuso físico o sexual de menores bajo la ley no se presentan judicialmente, como tampoco sucede con aquellos de violencia contra la infancia o la violencia de pareja”, indica el documento.

El sexo con niñas es consentido o tolerado por la comunidad. Los propios hombres declararon que usan la violencia y el control con sus esposas adolescentes, y que dominan en la toma de decisiones.

El estudio enumera diferentes razones que empujan a niñas y adolescentes al matrimonio temprano: escapar de la violencia, huir de la pobreza, la doble moral sexual, las normas masculinas dominantes, la falta de educación, leyes débiles y por sus propios padres.

En cada una de estas razones hay altos niveles de violencia y desigualdad basada en el género. Por ejemplo, a menudo las normas culturales estipulan que la escuela es más importante para los niños que para las niñas, ya que éstas tienen “menos probabilidades de realizar un trabajo futuro que les exija una educación”.

Además, las tareas domésticas de las niñas compiten con su escolarización, aunque en el caso de las zonas rurales, tanto las niñas como los niños abandonan la escuela por el trabajo agrícola.

El acceso a la información y a servicios de salud sexual y reproductiva en los países del estudio también es extremadamente limitado. “Los protocolos son inconsistentes y no hay suficientes proveedores de atención médica capacitados, particularmente para adolescentes muy jóvenes”, dice la investigación.

Los niños y los hombres están también desatendidos en lo que respecta a la divulgación sobre salud sexual y reproductiva, y no consideran que la prevención del embarazo o la crianza sean su responsabilidad. “Una vez que quedan embarazadas, las niñas casi no tienen acceso a servicios médicos ni a un aborto seguro en los lugares donde es legal”, dice el estudio.