83 días para el Sínodo sobre la Amazonía | El Nuevo Siglo
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Martes, 16 de Julio de 2019
Redacción Nacional
Bajo el lema de “nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”, en el evento se reunirán obispos con el propósito de tratar los principales problemas de esta importante región que abarca una gran parte de Suramérica
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En medio del agitado clima político, económico y social que se vive en América Latina está pasando desapercibido un importante evento que está próximo a realizarse, el Sínodo para la Amazonía, en el que los obispos abordarán los principales problemas de la Iglesia Católica en esta región.

Esta asamblea eclesiástica se llevará a cabo entre el 6 y 27 de octubre en el Vaticano. “El Sínodo Amazónico es un gran proyecto eclesial, cívico y ecológico que mira a superar los confines y redefinir las líneas pastorales, adecuándolas a los tiempos contemporáneos”, destacó la Iglesia.

En octubre de 2017 el papa Francisco convocó esta asamblea con el propósito de “encontrar nuevos caminos para la evangelización de aquella porción del pueblo de Dios, sobre todo de los indígenas, muchas veces olvidados y sin una perspectiva de un futuro sereno, también por la causa de la crisis de la foresta amazónica, pulmón de fundamental importancia para nuestro planeta”.

El territorio amazónico incluye partes de Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guyana Francesa en un área de 7,8 millones de kilómetros cuadrados. Los bosques amazónicos cubren unos 5,3 millones de kilómetros cuadrados, lo que representa el 40% de la superficie mundial de bosques tropicales. Es una importante fuente de oxígeno para toda la Tierra, donde se concentra más de un tercio de las reservas forestales primarias del mundo. Así mismo, una de las mayores reservas de biodiversidad del planeta, conteniendo el 20% del agua dulce no congelada.

En su primera visita a territorio amazónico, en enero de 2018, el papa Francisco manifestó su preocupación por los indígenas de esta región. “Probablemente, los pueblos originarios amazónicos nunca estuvieron tan amenazados como ahora. La Amazonía es tierra disputada desde varios frentes: por una parte, el neoextractivismo y la fuerte presión por grandes intereses económicos que dirigen su avidez sobre petróleo, gas, madera, oro, monocultivos agroindustriales”, dijo.

El Vaticano ha señalado que aunque la temática se refiera a una región específica las reflexiones propuestas van más allá del territorio geográfico, debido a que abarcan toda la Iglesia y se refieren al futuro del planeta.

Según el documento preparatorio del evento, “la Asamblea Especial para la Amazonía está llamada a encontrar nuevos caminos para hacer crecer el rostro amazónico de la Iglesia y también para responder a las situaciones de injusticia”. En dicho documento se señala que la vida en esta zona del mundo está amenazada por la “destrucción y explotación del medio ambiente, por la violación sistemática de los derechos humanos fundamentales de la población amazónica; en particular, por la violación de los derechos de los pueblos originarios, como el derecho a la tierra, a la autodeterminación, a la delimitación de los territorios, a la consulta y al consentimiento previo”.

Se señala que, actualmente, el cambio climático y el aumento de la intervención humana (deforestación, incendios y cambio de uso de la tierra) están llevando a la Amazonía a un “punto de no retorno, con altas tasas de deforestación, desplazamiento forzado de la población y contaminación, poniendo en riesgo sus ecosistemas y ejerciendo presión sobre las culturas locales”.

El texto analiza la situación de los Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario (PIAV). Según datos de instituciones eclesiásticas especializadas y otras, en el territorio amazónico hay entre 110 y 130 “pueblos libres” diferentes que viven al margen de la sociedad o en contacto esporádico con ella.

“Los pueblos originarios de la Amazonía tienen mucho que enseñarnos. Reconocemos que durante miles de años han cuidado de su tierra, agua y bosque, y han logrado preservarlos hasta el día de hoy, para que la humanidad pueda beneficiarse de la alegría de los dones gratuitos de la creación de Dios. Los nuevos caminos de la evangelización deben construirse en diálogo con estas sabidurías ancestrales en las que se manifiestan las semillas de la palabra”, agrega.

En ese sentido, se expresa que es necesario pasar de una “Iglesia que visita” a una “Iglesia que permanece”, acompaña y está presente a través de ministros que emergen de sus propios habitantes.

En relación sobre la asamblea, el cardenal Pietro Parolín, secretario de Estado para el Vaticano, manifestó recientemente que este es un “sínodo pastoral. Alguien expresó su preocupación por la naturaleza política de esta asamblea en referencia a la soberanía sobre la Amazonía. La Santa Sede reiteró el carácter eclesial y pastoral del acontecimiento. Eso no significa, sin embargo, ignorar la realidad concreta, los problemas experimentados por los pueblos de esa región y el hecho de que la Amazonía es también un bien de la humanidad y como tal debe ser preservado”.

Colombia

La deforestación es uno de los principales problemas de la región. Colombia es uno de los más afectados. De acuerdo un reporte entregado por el Ideam la semana pasada, el país perdió casi 198 mil hectáreas de bosque en 2018.

En el caso de la Amazonía, la deforestación disminuyó en 5.971 hectáreas, pasando de 144.147 hectáreas deforestadas en 2017 a 138.176 hectáreas en 2018. Sin embargo, continúa siendo la región más deforestada del país (concentra el 70% de toda la problemática). De los cinco departamentos más deforestados del país, cuatro son amazónicos. La lista la encabeza Caquetá, Meta, Guaviare y Putumayo.

Brasil

El área desforestada ilegalmente en la Amazonía brasileña creció un 88,4 % en junio respecto al mismo mes del año anterior, según cifras del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) reveladas recientemente.

Es la primera vez que la deforestación crece durante dos meses consecutivos desde la llegada a la Presidencia del ultraderechista Jair Bolsonaro, en el poder desde el pasado 1 de enero y quien se ha mostrado favorable de una flexibilización de las reglas ambientales en el país.

Perú

Durante 2018 en este país se registró la con la pérdida de más de 9.000 hectáreas de bosques, de acuerdo con el Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP), lo que implica una aceleración de la deforestación en la parte peruana del principal pulmón verde de Suramérica, debido a la minería ilegal y la tala clandestina.