Carlos Gardel, una mirada a las facetas del ‘embajador’ del tango

Foto Museo Gardel

 

UNA LEYENDA y mito del tango, así fue recordado desde un 24 de junio de 1935 cuando en un accidente de avión en Medellín murió el icónico cantante argentino Carlos Gardel, aquel que con su voz representó en su máxima expresión este género musical, conquistador no solo en épocas anteriores sino también de esta era, en la que se celebran 85 años de su fallecimiento.

Durante las más de ocho décadas transcurridas, Gardel ha sido un blanco de misterios y teorías sin descubrir, pues su fecha y lugar de origen nunca han sido comprobados, así como también lo fue el accidente que sufrió y que le provocó su muerte. Lo cierto es que su corta pero exitosa carrera, lo llevó a convertirse en el máximo exponente del tango, llegando no solamente a los grandes escenarios del mundo, sino a la pantalla grande.

El nacimiento de una leyenda

Algunos dicen que este ícono del tango nació en Uruguay y tiempo después adquirió la nacionalidad argentina, otros afirman que Francia fue su país natal.

Desde niño, su voz era protagonista de conciertos clandestinos en la puerta de su casa, pues a sus siete años Gardel se auguraba un futuro como un gran cantante, así lo recuerdan algunos de sus amigos con los que compartió su infancia, según le contaron al portal informativo argentino Infobae: “Desde muy chiquito soñaba con ser cantor. Él mismo lo decía. Muchas veces, de noche, cuando se acostaba, lo veíamos en la cama con un pequeño palo, a manera de guitarra, y cantaba las canciones de la época, mientras decía: ¡Yo voy a ser un gran cantor!”.

En su adolescencia estuvo rodeado de músicos como Gabino Ezeiza, José Betiotti o Arturo de Navas, así como también de los pioneros de la danza del tango, que en esa época comenzó como un género el cual sus letras transmitían diversión y sensualidad.

Luego de disfrutar y compartir con artistas, es en 1911 que Gardel comienza a dar sus primeros pasos conformando un dúo con el cantante José Razzano, un proyecto que tomó forma hasta 1913, desde ese año la carrera de Gardel despegó realizando sus primeras presentaciones en diferentes países de Latinoamérica.

Aunque el tango fue por lo que se destacó, Gardel o como lo llamaban el ‘Zorzal Criollo’, pasó por otros ritmos diferentes y tradicionales que representan el folclore argentino, como las zambas y las chacareras.

En 1917 el ‘Zorzal’ comenzó a escribir su historia con el tango, haciendo la grabación de su primera canción: “Mi noche triste”. Luego de este primer acercamiento a este género musical a Gardel le tomó algunos años acogerlo y definir su propio estilo con este ritmo.

Cuando Gardel llegó a España, su estilo ya estaba proyectado y desde entonces su voz se habría convertido en prestigiosa del género. Hasta 1925 el dúo que había conformado junto a Razzano dio frutos, ya que para ese año tenían grabados casi 200 discos.

Su carrera continuó, pero no junto a la voz de su dupla, el Gardel solista comenzó a asomarse en la industria. Luego de conquistar a España, el tango del ‘Zorzal’ cautivó pronto a los franceses, dejando huella en cada escenario.

Gardel dedicó siempre sus letras al amor, los problemas de exclusión por los que pasaban los argentinos de clase baja, el desamor, a su mamá -a quien hizo homenaje en la canción “Madre hay solo una”-, y a las mujeres.

Gardel, el actor

El cine fue otro de los éxitos de Gardel, quien se llegó a posicionar como uno de los mejores actores de la época. Sus inicios en la industria cinematográfica fueron en el film “Flor de durazno” y unas pequeñas escenas, las cuales fueron tomadas en cuenta después para una producción de Charles Chaplin, el filme “Las luces de Buenos Aires” y “Espérame”, cinta en la que fue protagonista y que a pesar de no tener un buen guion fueron sus escenas las que lo llevarían al éxito.

“Cuesta abajo”, “El tango en Broadway”, “Tango bar” (su cinta más exitosa), “El día que me quieras”, “El día que me quieras” y “Cazadores de estrellas”, completan el legado actoral que dejó el ‘Zorzal’ en la industria cinematográfica, que hoy es muy recordada tanto por sus seguidores, como por el mundo de la cultura, al ser un personaje que reunió a diferentes públicos bajo una sola tradición musical: el tango.

En su memoria

Entre producciones cinematográficas, festivales de danza y de teatro se han hecho en honor a este ‘embajador del tango’. En Colombia “Barrio Malevo” es una obra de teatro que le rinde un homenaje a Gardel y sus canciones, donde esta figura histórica es un “Dios” y sus letras los salmos.

En la puesta en escena hay danza y drama, una combinación que representa a Gardel en un contexto de una cantina en la que los habitantes del “Barrio Malevo” se reúnen para celebrar un año más de la muerte del ‘Zorzal Criollo’. El montaje fue realizado por el grupo colombiano Quinta Picota y es dirigida por Iván Carvajal.

Andrés Estrada, Angélica Martín, Natalia Ramírez, Julián Mora, Tomás Jaramillo, Diana Alfonso, Alexis Rojas y Héctor García son el grupo de actores que se encargan de la oda a este ícono musical con esta pieza, que estuvo en temporada el año anterior.