"Registro de morosos de cuotas alimentarias no es público"

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Entrevista| La Senadora consideró que “cuando las personas son reportadas a Datacrédito hacen grandes esfuerzos para salir”

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La creación del Registro de Deudores Alimentarios Morosos (Redam), proyecto que pasó a control de la Corte Constitucional, “acoge a todas las normas del habeas data, pues no es un registro de consulta pública, es uno de consulta oficial”, explicó la senadora Maritza Martínez, del Partido Social de Unidad Nacional (La U).

Martínez, autora de la iniciativa junto al representante por Guaviare, David Ernesto Pulido, de Cambio Radical, consideró que “cuando las personas son reportadas a Datacrédito hacen grandes esfuerzos para salir. Creo que este tipo de medidas permite, sin necesidad de acudir a la cárcel, apuntarle a que los padres velen por los hijos”.

Para la congresista llanera, “el objetivo fundamental es garantizar que se cumpla con las obligaciones alimentarias que se han decretado en favor de menores de edad. En este país los padres o madres a pesar de tener una obligación reconocida por un juez de familia no cumplen la cuota alimentaria. Eso se acabó”.

EL NUEVO SIGLO: ¿Luego de los cuatro debates y las conciliaciones cómo quedó el proyecto?

MARITZA MARTÍNEZ: Esta iniciativa quedó lista para el control previo que debe efectuar la Corte Constitucional por tratarse de una ley estatutaria.

La única variación que tuvo fue en Comisión Primera donde incorporó un concepto del Consejo Nacional de Política Criminal que la robusteció.

ENS: ¿Qué la motivó a presentar el proyecto?

MM: El objetivo fundamental es garantizar que se cumpla con las obligaciones alimentarias que se han decretado en favor de menores de edad. En este país los padres o madres a pesar de tener una obligación reconocida por un juez de familia no cumplen la cuota alimentaria. Eso se acabó.

ENS: ¿Qué busca el proyecto?

MM: Se busca crear un registro donde las autoridades puedan verificar en tiempo real, antes de realizar un trámite, si la persona tiene deudas pendientes con sus hijos.

El procedimiento es garantista. Se acoge a todas las normas del habeas data, pues no es un registro de consulta pública, es uno de consulta oficial.

ENS: ¿Cómo se reporta a las personas allí?

MM: Un juez en cualquier momento declara la obligación alimentaria. Si la persona incumple más de tres cuotas, sucesivas o no, la persona que tenga la responsabilidad del menor puede acudir a la entidad encargada y manifestar que el padre o madre no cumple sus obligaciones. Se le dan cinco días al deudor para que demuestre que ha pagado. Si no tiene cómo, el registro comienza a operar de manera inmediata y entonces la persona queda reportada.

ENS: ¿Qué implica el reporte?

MM: Si la persona va a salir del país no lo va a poder hacer hasta que se ponga al día. Si el hijo menor pretende salir del país no va a necesitar la autorización del padre reportado. Además si la persona quiere contratar con el Estado no lo va poder hacer ni como persona natural, ni como representante de una persona jurídica, hasta que se ponga al día. Si va a realizar la compraventa de una casa o un carro y ese trámite está sometido a registro o a trámite notarial, podrá realizar el trámite siempre y cuando ante esas autoridades realice el pago de las cuotas pendientes. Si solicita un crédito y la entidad lo otorga, luego de hacer el desembolso tiene la autorización para descontar el monto que adeuda y entregar el excedente del crédito que ha sido aprobado. Si es funcionario público debe ponerse al día o será suspendido en el cargo. Si tiene pendiente el trámite de posesión también debe ponerse al día.

ENS: ¿Se revisó la legislación internacional?

MM: Tuvimos en cuenta el derecho comparado y revisamos con bastante interés el tema de Perú que ha sido bastante favorable.

Cuando las personas son reportadas a Datacrédito hacen grandes esfuerzos para salir. Creo que este tipo de medidas permite, sin necesidad de acudir a la cárcel, apuntarle a que los padres velen por los hijos.

Aquí lo que queremos es que se vele por el bienestar de los menores. No los podemos dejar a la deriva.