Se prolonga problemática de vía al Llano

Coviandes
Gobierno reiteró la inversión de $120.000 millones en el kilómetro 58 y anunció medidas para mitigar el impacto. Fenalco Meta solicitó la declaración de emergencia económica
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Con el correr de los días la problemática de la vía al Llano tiende a agravarse. Tras un nuevo desprendimiento de la montaña, ocurrido en el kilómetro 58, el punto más crítico de la carretera que comunica Bogotá con Villavicencio, el Ministerio de Transporte tomó ayer la determinación de cerrar indefinidamente el corredor hasta que este se encuentre “en condiciones de seguridad y transitabilidad”.

Las dificultades para la movilidad en este importante corredor que comunica a siete departamentos de los llanos y la Orinoquía con el resto del país se registran desde hace varias semanas debido a las fuertes lluvias que han afectado la región.

El Ministerio señaló que se acelerarán las obras de estabilización en este punto crítico para habilitar la vía en el menor tiempo posible. “Allí ya comenzaron los trabajos donde serán invertidos $120.000 millones, con la realización de 10 terrazas que permitirán un mejor manejo del agua en la montaña, así como su estabilización, lo que permitirá que las inversiones en la vía Bogotá – Villavicencio asciendan a los $235.000 millones”, señaló la Entidad.

También se informaron otras medidas. Entre ellas, que el Banco Agrario otorgará prórrogas de hasta seis meses para todos sus deudores que tienen cuotas de crédito próximas a vencerse, que vean afectada su capacidad de pago por el cierre de la vía al Llano. Estas prórrogas no tendrán ningún costo ni recargo en la tasa de interés. También que el Ministerio de Defensa revisará la viabilidad de habilitar la Base Militar de Apiay para permitir el acceso de aeronaves de mayor capacidad que en el aeropuerto Vanguardia de Villavicencio. Y la declaratoria de alerta amarilla hospitalaria en la red del departamento de Cundinamarca y alistamiento de los recursos disponibles en el centro nacional de emergencias del Ministerio de Salud.

Calamidad pública

El jueves, la Gobernación de Cundinamarca había decretado la calamidad pública en dicho punto de la vía, que se encuentra en cercanías del municipio de Guayabetal. Germán Ribero, director de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastre del departamento, manifestó que dicha determinación “permite a la nación asignar recursos para las inversiones que se requieran para estabilizar la Mesa Grande, ubicada a 200 metros del casco urbano de Guayabetal”.

El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo y Desastres, Eduardo José González, manifestó que por el momento no existe riesgo para los habitantes del municipio. “En este momento la comunidad puede estar tranquila, no hay un llamado de evacuación”, manifestó. Señaló, además, que existe un plan de contingencia. Para ello, “la comunidad está censada, todo está listo porque las condiciones pueden cambiar en cualquier momento; dependemos de las lluvias”.

El Ministerio informó que hay activado un Puesto de Mando Unificado (PMU) liderado por la Unidad de Gestión del Riesgo, con el fin de continuar de forma permanente el monitoreo a la zona, principalmente, con un radar instalado que permite avisar de manera inmediata cualquier alerta que se pueda presentar en la montaña y sus derrumbes que están afectando el kilómetro 58 de la vía. De igual forma, dijo que se trabaja para permitir el tránsito entre las poblaciones aledañas.

Piden emergencia económica

Las actividades económicas se han visto seriamente afectadas con los continuos cierres. La seccional de Fenalco del Meta y los llanos orientales solicitó ayer al Gobierno decretar emergencia económica.

Esta declaración podría ser la puerta de entrada para una serie de medidas que los empresarios y pobladores del Meta están requiriendo desde hace meses”, señaló el gremio.

Y más adelante expresó su “preocupación por el estado incierto de la vía Villavicencio - Bogotá, teniendo en cuenta que a la fecha se han presentado cierres durante los meses de abril, mayo y junio de manera intermitente, y en los últimos días cierre total del corredor vial, sin tener certeza de la fecha de apertura”.

Los comerciantes señalaron que diariamente con el cierre de la vía dejan de ingresar al departamento $43.000 millones. “La producción diaria del departamento es de $83.900 millones de acuerdo con el DANE, y se estima que por cada día de cierre de la vía dejan de ingresar al Meta más de $43.000 millones. Aproximadamente $18.000 se traducen en pérdidas para sectores muy afectados como el agropecuario, turismo, y transporte, entre otros. De este modo, se calcula que han dejado de ingresar al Meta más de $800.000 millones, y se han perdido en bienes perecederos y cancelación de servicios más de $360.000 millones”, manifestaron.

Expusieron, además, que actualmente comienza a presentarse desabastecimiento en “algunas estaciones de servicio que no tienen centros de acopio en la región, y comienzan a escasear algunos productos como papa, huevo, frutas, hortalizas e hierbas, entre otros”. “Sectores como transporte, construcción y comercio han visto disminuir sus ventas gradualmente, y la incertidumbre y la confianza de los llaneros están golpeando fuertemente el consumo en la región”, añade el pronunciamiento.

Situación crítica

Con los continuos cierres, los transportadores también se han visto afectados. El presidente de Colfecar, Juan Carlos Rodríguez, afirmó que la situación se ha tornado cada vez más crítica para ellos, “pues si bien es cierto que estos peajes son más económicos para vehículos pequeños, en aproximadamente $130.000, no sucede los mismo para vehículos de carga, lo que ha afectado significativamente las finanzas del sector”.

“De esta forma, por la ruta normal un camión de dos ejes paga $190.200 por concepto de los cuatro peajes mientras que al tomar la ruta antigua el sobrecosto de los tres peajes aumenta en $70.000 para un total de $260.000 en los dos sentidos. Para el caso de los combustibles el costo adicional es de $670.000 por vehículo, debido a que el consumo de galones sube de 17,22 por la ruta normal a 93,31 galones por la vía alterna. Lo anterior significa que el sobrecosto en materia de combustibles es de $350 millones”.

$250.000 millones

Durante un debate de control político, realizado el miércoles en la Comisión Quinta del Senado, el viceministro de Transporte, Manuel Felipe Gutiérrez, afirmó que el Gobierno busca $250.000 millones para atender otros puntos críticos de la vía.

Dichos recursos provendrían de vigencias futuras. “Estamos discutiendo diferentes propuestas. Hay unas interesantes, como la de la Representante Jennifer Arias, que nos dijo que por qué no veíamos la posibilidad de renegociar vigencias futuras de contratos de concesión que no hubieran hecho cierre financiero. La estamos estudiando porque nos parece bastante viable. Con eso podríamos tener los recursos necesarios para atender los puntos críticos”, sostuvo.

Señaló que a lo largo de la vía que conecta a Bogotá con Villavicencio existen 137 puntos con afectaciones. De ellos, se han atendido 59. “Hay 16 puntos en situaciones muy complejas. Hemos invertido cerca de $85.000 millones y quedan $30.000 millones para superar el problema del kilómetro 64 y el kilómetro 46”, dijo.