Acuerdo del G20 para reducir desechos plásticos en el mar

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Las medidas serían voluntarias y los progresos se publicarían de manera anual

 

EL GRUPO de las 20 primeras economías mundiales alcanzaron el primer acuerdo marco para reducir los desechos plásticos del mar, en una reunión en Japón ayer, en la que también se abordó la seguridad energética tras los ataques a petroleros en el Golfo de Omán.

Según este acuerdo, los miembros del G20 se comprometieron a reducir los desechos plásticos pero se dieron pocos detalles sobre la forma en la que lo harán.

“Es fantástico que hayamos logrado concebir reglas para todos, incluyendo los países emergentes y en desarrollo”, celebró el ministro de Medio Ambiente nipón, Yoshiaki Harada, al final del encuentro de ministros del G20 de su área y de Energía.

Las medidas serían voluntarias y los progresos se publicarían de manera anual, según medios locales.

La contaminación plástica se ha convertido en una preocupación internacional cada vez mayor, en particular tras las prohibiciones impuestas por China y otros países a la importación de residuos plásticos procedentes del extranjero.

Muchos países, entre ellos Japón, han visto cómo se acumulaban los residuos plásticos a raíz de la prohibición.

Entre las muchas preocupaciones está la cuestión de los microplásticos, los pequeños trozos de residuos degradados que son difíciles de recoger una vez que entran en el agua.

Los microplásticos tienden a absorber productos químicos nocivos y se acumulan en el interior de peces, aves y otros animales.

El acuerdo logrado en Karuizawa (centro de Japón) es el primero para reducir la contaminación plástica en el océano.

"Es un primer paso para resolver este problema", estimó Hiroaki Odachi, de Greenpeace Japón, en un comunicado, subrayando sin embargo que es "insuficiente contar con las acciones voluntarias de los países" para responder a esta crisis.

Se necesitan "reglas internacionales vinculantes con calendarios y objetivos claros", como en el caso del Acuerdo de París sobre el clima, agregó.

Con el reciclaje sólo de un 9% de los plásticos que se producen, los activistas sostienen que la única solución a largo plazo es que se fabriquen y se usen menos.

En Europa

"¡Microesferas! ¡Una azul, una rosa!". Armado con pinzas, Jean-François Ghiglione observa muestras tomadas en el río Támesis por científicos de la Fundación Tara, en busca de la fuente de microplásticos.

"Vemos cosas totalmente diferentes de lo que vemos en el mar, por ejemplo, estas diminutas microesferas" provenientes de cosméticos, dice el líder científico de la expedición, inclinado sobre una lupa en el laboratorio de la goleta "Tara", amarrado en un puerto de Londres.

Desde el océano Pacífico hasta el océano Ártico, este barco científico ha constatado la omnipresencia -en todos los mares del mundo- de micropartículas de plástico, no más grande que un grano de arroz.

Pero "Tara" ahora ha decidido arrojar sus redes en 10 de los 15 mayores ríos europeos, del Támesis al Tíber, pasando por el Rin, el Sena o el Tajo.

Unos ocho millones de toneladas de plástico terminan cada año en los océanos, 600.000 de ellas en Europa.

Las investigaciones sobre la contaminación de plásticos son recientes y durante bastante tiempo los científicos creían que las botellas y las bolsas de plástico se degradaban en el mar, bajo el efecto de las olas y los rayos del sol.

En realidad, los microplásticos ya están en los ríos.

Por eso, esta misión busca "entender de dónde vienen", dice Romain Troublé, Director Ejecutivo de la fundación.

El problema "está a nuestras puertas (...) El desafío del plástico en el mar, está principalmente en tierra firme", insiste el marino y científico, convencido de que es posible "detener la filtración" comenzando ya por eliminar todo el "embalaje superfluo".

Pero para "detener la hemorragia" de plástico también debemos encontrar los orígenes precisos de la fuga.

Así, los científicos arrastrarán sus redes con malla ultrafina en diez ríos con diferentes niveles de salinidad, aguas arriba y aguas abajo de las principales ciudades en sus desembocaduras.